Demand planning predecir la demanda almacén

[Demand planning] Qué es y cómo predecir la demanda en almacén

Planificar y predecir cuál va a ser la demanda en el almacén es una tarea fundamental para la buena salud de la empresa y la continuidad de la cadena de suministro.

Pero ¿cuál es la manera de hacer una planificación correcta? ¿Se pueden predecir las variaciones del mercado? ¿Cómo podemos saber cuánto producir, comprar o almacenar, para no quedarnos cortos en nuestras estimaciones?

Veamos más de cerca en qué consiste la tarea llamada demand planning y cuáles son las claves para una buena predicción de demanda en almacén. 

 

Predecir la demanda en almacén: la importancia de la planificación

Planificar la demanda en un almacén consiste en hacer los cálculos necesarios para que el stock se mantenga en niveles suficientes y pueda responder a la demanda de los clientes. 

Se trata de llevar a cabo en el día a día una planificación ajustada, sin excederse en la previsión para no acumular mercancía innecesariamente, pero a la vez, tener siempre disponibles los productos que necesiten los clientes. 

Las ventajas de diseñar una correcta estrategia de demand planning son evidentes:

  • Se minimiza el exceso de inventario (con el consiguiente ahorro de costes de almacenamiento).
  • Aumenta la rentabilidad: la planificación con tiempo permite ahorrar los costes derivados de los pedidos urgentes y elegir las opciones más económicas. 
  • Se evita el riesgo de rotura de stock y se asegura la fluidez de la cadena de suministro.
  • Crece la satisfacción de nuestros clientes, al reducirse los retrasos y las esperas por falta de stock. Ganaremos rapidez para completar pedidos con eficiencia.

Ahora bien ¿cómo se hacen estos cálculos? ¿Hay alguna manera de asegurarnos de que estamos haciendo la predicción de demanda adecuada en nuestro almacén?

 

3 claves para predecir la demanda de almacén

Aunque se trata de una tarea compleja para la que se necesita cierto grado de especialización, podríamos decir que el demand planning de un almacén se apoya sobre estos 3 pilares:

 

1. Datos

De entrada, el cálculo debe basarse en los números. Teniendo en cuenta los datos pasados, podremos hacer proyecciones futuras. 

Para eso es necesario tener establecidos los KPI precisos, según la estrategia adaptada a cada tipo de negocio, y analizar los datos históricos. Los KPI, o Key Performance Indicators, permiten tener siempre a mano el análisis estadístico para la previsión y cálculo de los niveles óptimos de stock.

También podremos detectar, gracias a los datos, las alzas y caídas de la demanda se han producido en el tiempo para determinar patrones de comportamiento cíclico en el mercado al que nos dirigimos.

 

2. Mercado

Dependiendo del sector y del tipo de productos, puede haber distintos factores a tener en cuenta para hacer una planificación de la demanda. Por ejemplo:

  • ¿Se trata de productos estacionales? En ese caso, hay que contar con picos de venta en épocas determinadas seguidas de una caída de las cifras. La ventaja es que son ciclos fáciles de planificar.
  • ¿La obsolescencia es un factor a tener en cuenta? Según los casos, el lanzamiento de un producto nuevo o la última versión de uno ya existente puede alterar los patrones de venta. 

El comportamiento del mercado puede condicionar, y mucho, la demanda de mercancía e influir en la predicción de stock.

 

3. Competencia

Igual que debemos analizar el mercado, es fundamental estar muy atento a la competencia, porque sus movimientos van a condicionar nuestros resultados.

El primer paso es tener bien identificados a nuestros competidores más directos. Luego, debemos observar su estrategia para tratar de anticiparnos a sus movimientos en la medida de lo posible. Por ejemplo, ¿en qué momento lanzan ofertas o presentan nuevos productos?

Si podemos prever las acciones más relevantes, podremos ajustar nuestra estrategia y planificar mejor la demanda en nuestro almacén.

 

Cómo comenzar a predecir la demanda en tu almacén

Existe un perfil profesional específico para esta tarea, el demand planner. Se trata de un profesional que combina las habilidades analíticas con la capacidad de integrar equipos e interactuar con los distintos departamentos implicados.

No obstante, para el buen funcionamiento de un almacén, hay un paso previo imprescindible, que es automatizar las tareas básicas con la implementación de un Sistema de Gestión de Almacén (SGA) que permita un total control analítico de los datos. 

Podemos ayudarte con eso, ya que tenemos TWO, un SGA intuitivo y de muy fácil manejo, diseñado para adaptarse a tu empresa y evolucionar con ella. Y, además, capaz de enlazarse con los principales ERP del mercado. 

 

¿Quieres que te contemos más? Ponte en contacto con nuestro equipo, y estaremos encantados de resolver tus dudas. 

Logística Colaborativa

Logística colaborativa: así puede ayudarte a mejorar tu almacén

¿Tu empresa necesita dar un salto adelante? Si buscas la manera de mejorar procesos, ganar eficiencia y ahorrar costes, entonces necesitas conocer qué es la logística colaborativa y cómo puede ayudarte en esa fase.

Quizá no habías pensado que la clave para marcar esa diferencia competitiva que quieres encontrar pudiera estar precisamente ahí: en tus colaboradores. 

Si nunca habías oído hablar de logística colaborativa, sigue leyendo. Te contamos lo que necesitas saber para sumarte a esa tendencia. 

 

Qué es la logística colaborativa: 5 pasos para ponerla en marcha

Cuando nos planteamos que es momento de mejorar la eficiencia, hay dos maneras de hacerlo. 

Una, es centrarse en el funcionamiento interno de la empresa y estudiar la forma de optimizar todos los procesos logísticos para que sean más eficientes y menos costosos.

En ese sentido, posiblemente ya hayas automatizado tu almacén e implementado un SGA, y ya estés viendo resultados vinculados a esas mejoras. 

Pero quieres ir más allá, por lo que el paso siguiente es analizar los procedimientos externos con el mismo objetivo, y esto pasa por estudiar la relación con todos los eslabones que integran la cadena de suministro y sacarle el máximo partido a la colaboración mutua.

Es un hecho que la gestión de la supply chain mejora cuando se establecen pautas de cooperación y se trabaja en equipo. 

Se trata simplemente de la idea tradicional de “la unión hace la fuerza” aplicada a la logística y utilizada para obtener el mayor rendimiento posible en la cadena de suministro, sumando el potencial individual de cada partner.

Con todo, la logística cooperativa es una herramienta utilizada muy por debajo de sus posibilidades, quizá porque toda colaboración requiere un esfuerzo de entendimiento y similar disposición por todas las partes. 

Si quieres explorar las posibilidades de la logística colaborativa para tu empresa, te damos unas claves que te pueden ayudar a establecer relaciones provechosas para todas las partes.

  1. Analiza tu cadena logística. Lo primero es tener bien identificados a todos los que ya están participando de un modo u otro en tus procesos. Puede tratarse de fabricantes, proveedores, distribuidores, transportistas, etc.
  2. Haz una selección. Porque quizá no con todos tus partners puedas establecer una dinámica colaborativa como la que te estás planteando. Para que sea posible, es importante compartir una misma visión de empresa, filosofía y valores. Será vital para el entendimiento y compenetración entre ambas estructuras. 
  3. Establece canales de comunicación. Después de analizar a tus posibles colaboradores, haz propuestas y abre un análisis conjunto. El diálogo será uno de los ejes para una colaboración equilibrada. La capacidad para resolver incidencias con agilidad se basa en que la comunicación sea fluida entre ambas partes. 
  4. Define protocolos. Cuando se han identificado las posibilidades de colaboración entre dos empresas y se decide continuar adelante, lo siguiente es crear unas pautas comunes que ambas partes se comprometan a respetar. 
  5. Revisa para mejorar. Una de las premisas para obtener una colaboración beneficiosa es ser flexibles para ir ajustando las diferencias y afinando la relación. Por eso, aunque las bases hayan quedado establecidas, las revisiones periódicas son fundamentales para que los resultados sean cada vez más satisfactorios.

Siguiendo estos pasos puedes encontrar posibilidades de colaboración interesantes. ¿Quieres conocer cuáles pueden ser las ventajas?

 

Ventajas de la logística colaborativa

Cuando las relaciones colaborativas funcionan, todo son ventajas para las partes. Estas son las principales:

 

A. Relaciones a largo plazo

La logística colaborativa aporta estabilidad. En unos tiempos en los que todo se mueve a gran velocidad y los cambios están a la orden del día, las relaciones comerciales sólidas cobran cada vez más valor. 

Hay empresas que apuestan por la estrategia de “menor precio”, es decir, cambian de partner en cuanto encuentran otro con la tarifa más baja. 

Esto es un arma de doble filo. Lo que puede suponer un ahorro a corto plazo, a medio o largo plazo puede convertirse en una fuente de errores, más estrés por los cambios continuos y dificultades organizativas y administrativas. 

¿Compensa? Hay que analizar cada caso, pero posiblemente la respuesta es no.

 

B. Velocidad en todos los procesos

Establecer una relación comercial a largo plazo supone familiarizarse con un método de trabajo, crear rutinas administrativas y agilizar procesos. Además, ambas partes estarán muy dispuestas a escuchar propuestas y proponer mejoras en beneficio mutuo.

Cuando todo el equipo conoce el funcionamiento de una operación, solo hay que ajustar los detalles. Los procesos se simplifican, se gana velocidad y se reducen los errores. 

 

C. Confianza mutua

Es un factor de peso, sin duda. Detrás de las siglas de una empresa hay personas, y las personas trabajamos mejor en entornos que nos ofrezcan confianza. Por eso, en el largo plazo, las relaciones colaborativas son las que mejor funcionan. 

Además, cuando nos gusta cómo trabaja un colaborador es muy probable que lo recomendemos cuando surja la ocasión. Y esa recomendación directa tiene un enorme valor y un gran potencial para hacer clientes nuevos.

 

¿Te interesa la logística colaborativa? Cuéntanoslo

Todas las ventajas de la logística compartida tienen como objetivo hacer el trabajo más fácil y ahorrar costes a todas las partes. 

Y no pierdas de vista que si tu empresa ahorra costes, quizá puedas trasladar ese ahorro a tus clientes finales, con lo que ya estarás obteniendo la ventaja competitiva que estabas buscando. 

No obstante, hay más formas de despuntar. ¿Quieres saber cuáles son aplicables de forma específica a tu empresa o tu almacén? Ponte en contacto con nuestros técnicos y estudiamos cómo ayudarte. ¡Consúltanos sin compromiso!

Ventajas digitalizar tu almacén

¿Aún no has pensado en digitalizar tu almacén? Toma nota de estas 5 ventajas

No te vamos a decir que el futuro apunta hacia la digitalización, porque ya es una necesidad del presente. 

Digitalizar los procesos del almacén (y del conjunto de la empresa) es una transformación que, más pronto que tarde, han de abordar todas las compañías que quieran mantenerse en el mercado.

Y no solo por mejorar la gestión, sino porque el mercado cambia muy rápido y solo automatizando procesos es posible dar una respuesta de calidad a las nuevas exigencias.

Si aún no lo estás valorando, te animamos a que lo hagas. ¿Le echamos un vistazo a las principales ventajas de la digitalización?

 

Decídete hoy mismo: estas son las ventajas de digitalizar un almacén

Podríamos detallar mejoras concretas en todos los procesos, pero hoy vamos a contarte cuáles son los beneficios globales que obtienes al digitalizar tu almacén. Son estos: 

 

1. Mejor experiencia del cliente

La decisión de digitalizar procesos redunda en un beneficio inmediato para el cliente, ya que mejora la experiencia de compra, reduce los tiempos de espera, minimiza los errores, facilita la comunicación, etc.

El cliente valora cada vez más la posibilidad de acceder a toda la información sobre su pedido en tiempo real, gracias a la implantación de sistemas de trazabilidad que permitan conocer en qué punto de la cadena logística se encuentra la mercancía solicitada.

Otro aspecto muy valorado es la posibilidad de tener una experiencia de compra omnicanal. La logística omnichannel es aquella que integra todos los canales a través de los cuales se comunica con el cliente, unificando los procesos y haciendo que mejore sensiblemente su experiencia de compra. 

Aquí te contamos más sobre omnicanalidad en logística. 

 

2. Mayores oportunidades de negocio

La digitalización forma parte de la evolución lógica de las empresas: simplemente es un camino que hay que tomar. 

Digitalizar todos los procesos te aporta la capacidad de responder rápido ante las variaciones del mercado. Tu empresa será más flexible para adaptarse a las tendencias de consumo o a las nuevas necesidades de los clientes. 

Además, implica una transformación hacia una nueva cultura empresarial. 

La digitalización de un almacén involucra a toda la organización en un cambio de modelo empresarial que deja atrás los métodos tradicionales de gestión, que hoy en día resultan insuficientes e ineficaces.

 

3. Acceso 24/7

Aunque tus operarios no estén trabajando, tu almacén no tiene por qué detenerse. La digitalización de procesos permite que puedas acceder a toda la información en cualquier momento y desde cualquier lugar. 

Y, de esa manera, tomar las decisiones oportunas en cada momento y con la agilidad que tu empresa necesita, sin esperar.

¿Hay stock suficiente de un producto en concreto? ¿Cuántos pedidos tienen que salir mañana? ¿En qué punto está una reclamación? Tendrás toda la información sobre tu almacén disponible 24 horas, 7 días a la semana.

 

4. Ahorro y más ahorro

Uno de los factores que retrasan el inicio del proceso de digitalización es la inversión que supone. Obviamente, es un gran cambio para una empresa y va a tener un coste inicial que hay que valorar.

De hecho, el cálculo del Retorno de la inversión (ROI) es uno de los aspectos que más preocupan a nuestros clientes. Y es lógico que así sea, porque la inversión en un SGA, por ejemplo, para digitalizar el almacén, debe ser rentable en unos plazos razonables.

Y lo es. Según nuestra experiencia, más del 85% de los proyectos de implantación de un Sistema de Gestión de Almacén recuperan la inversión en un plazo que varía entre los 6 y los 12 meses.

Esto es posible porque la digitalización de procesos aumenta la productividad:

  • Se evita la repetición de tareas innecesarias.
  • Se acortan los desplazamientos gracias a una mejor organización.
  • Los operarios asumen las tareas de mayor valor añadido, ya que el resto se automatizan.
  • No se pierde stock por caducidad o obsolescencia. 
  • Los errores se reducen al mínimo, etc.

Como resultado, el ahorro en tiempo y costes comienza desde el primer día.

 

5. Control total

La digitalización de procesos en un almacén hace posible que todo esté siempre bajo control de una manera sencilla e intuitiva.

Un ejemplo es nuestro SGA TWO, que permite hacer un seguimiento de todos los movimientos en tiempo real y facilita la creación de informes para la monitorización de los principales KPI de logística de almacén.

Tiene una curva de aprendizaje sencilla e intuitiva y una interfaz atractiva, que permite que los trabajadores se formen rápidamente y se familiaricen con su funcionamiento.

 

¿Te ayudamos a digitalizar tu almacén?

Una de las claves para que el proceso de digitalización sea satisfactorio es encontrar el partner adecuado. 

Porque no solo se trata de implantar un software, sino de generar una relación de confianza y trabajo en equipo para que esa implantación se lleve a cabo en las mejores condiciones: comprendiendo la filosofía de la empresa y ayudando a que ese giro hacia la digitalización se realice de la manera más sencilla posible.

¿Te gustaría hablar más sobre ello? Ponte en contacto con nuestro equipo y podremos resolver todas tus dudas.

Errores Implantación SGA SCM

¡Atención! Estos son los errores a evitar en la implantación de un SGA

El salto hacia la digitalización de un almacén pasa por la implantación de un software que asuma el control de los procesos. Se trata de un Sistema de Gestión de Almacén (SGA) que supondrá la entrada en una nueva dimensión organizativa y despejará el camino del crecimiento empresarial.

Por eso, hay que hacerlo todo bien desde el minuto uno.

Te contamos a continuación cuáles son los errores que no hay que cometer en la implantación de un SGA (y que un equipo profesional con experiencia sabrá evitar).

 

Cómo (no) implementar un SGA: los 3 errores más habituales

Tomar la decisión de implementar un Sistema de Gestión de Almacén, es un paso importante en la empresa. Implica cambios profundos que deben llevarse a cabo de la mano de los profesionales adecuados.

De no ser así, pueden cometerse fallos graves que perjudicarán el proyecto y supondrán una demora en los beneficios que se esperaban. Los errores más habituales son estos:

 

Error 1: no elegir el proveedor adecuado

Antes de tomar la decisión es importante dedicar un tiempo a estudiar el mercado y elegir con qué equipo profesional quieres trabajar.

Porque, si bien hay distintos proveedores de SGA, también es verdad que no todos ofrecen el mismo abanico de soluciones, con una visión estratégica de tu negocio a largo plazo, flexibilidad para adaptarse a las características específicas de tu proyecto o servicio posventa.

Piensa que, más allá de un proveedor de software, tienes que encontrar un partner estratégico con el que establecer una relación de confianza que permita optimizar el trabajo en equipo. 

Una mala comunicación, un planteamiento demasiado rígido, un clima de trabajo poco creativo… son factores que pueden complicar mucho un proyecto e, incluso, hacer que no se alcancen los objetivos trazados.

Nosotros podríamos hablar largo y tendido sobre nuestra forma de trabajar y la manera de crear ese tándem que permite los mejores resultados. Pero pensamos que lo mejor es que los demás lo cuenten por nosotros. 

Puedes echar un vistazo a estos casos prácticos de implantación de SGA: Inoxpa y Montana Colors.

Error 2: no trazar una buena estrategia de implementación

Esto no ocurrirá si, tal como se advertía en el primer punto, sabes cómo elegir al mejor proveedor de SGA para tu proyecto. 

En primer lugar hay que hacer un análisis previo para identificar las necesidades de la compañía, en el presente y en el futuro a medio plazo, de forma que queden previstas todas las circunstancias posibles. 

De la calidad y profundidad de ese estudio va a depender una buena parte del éxito de la implantación.

Además, es necesario que el SGA sea lo suficientemente flexible como para adaptarse a los procesos operativos de la empresa, y que así su implantación se realice de forma eficiente y ágil. 

A la vez, es un buen momento para hacer propuestas e invitar a la empresa a cambiar operativas tradicionales por otras más eficientes.

Una estrategia correcta buscará el equilibrio entre ambas dinámicas, adaptando el SGA cuando sea posible para no exigir un sobreesfuerzo de adaptación, pero proponiendo nuevas formas de funcionamiento cuando sean claramente más beneficiosas para la empresa.

Tras la implantación del sistema, otro error común es no dedicar el tiempo suficiente a poner a prueba el SGA en todos los entornos posibles, para detectar errores y subsanarlos. 

Las comprobaciones finales son esenciales para asegurar el funcionamiento correcto, que los operadores se familiaricen y aprendan a resolver tanto las incidencias comunes como los casos excepcionales. 

 

Error 3: no contar con el 100% del compromiso para el cambio

Implementar un SGA no es simplemente comprar una licencia y poner un software a funcionar. Va mucho más allá.

Implica un cambio en la cultura empresarial de la compañía, un giro de mentalidad y una transformación del modelo organizativo, ya que supone pasar de las formas tradicionales de organización a un sistema digitalizado que nada tiene que ver con lo anterior. 

Es un cambio de escenario importante. El proveedor debe acompañarlo de principio a fin, pero además, para que sea un éxito se necesita que toda la empresa esté comprometida con esa transición.

Esto supone, por un lado, que los cargos directivos se impliquen en el proceso y presten toda su colaboración para que se lleve a cabo de forma fluida, con buena comunicación y disposición para ir resolviendo todas las cuestiones que surjan.

Por otro lado, es necesario que la empresa haga saber a todos sus empleados y empleadas que se trata de un cambio necesario para avanzar, para el cual será necesario un esfuerzo de adaptación por parte de todos. 

Evitando estos errores, se despeja el camino para que la implantación del SGA sea un éxito. Ya solo queda que disfrutes de las ventajas de automatizar el almacén, ganando eficacia en todos los procesos.

 

No cometas errores a la hora de implantar un SGA

Decidirse a digitalizar el almacén es un momento trascendental para la empresa, ya que supone iniciar una nueva etapa de mayor capacidad operativa y la entrada de lleno en la logística 4.0.

Por eso, es importante que todo se lleve a cabo correctamente y sea una buena experiencia para tu empresa, sin estos 3 errores más comunes que te hemos comentado, ni otros que podrían producirse.

Si quieres saber cómo iniciar ese cambio de la manera más sencilla, ponte en contacto con nuestro equipo profesional. Pregúntanos y resolveremos todas tus dudas.

Picking por voz SCM

¿Sabes qué es el picking por voz y cómo puede optimizar un almacén?

Desde hace unos años, cada vez más almacenes implementan sistemas de picking por voz o voice picking para aumentar el rendimiento y mejorar la operativa.

¿Sabes cómo funciona? Muy fácil, en vez de tener que mirar las instrucciones de un pedido en papel o manejar dispositivos para leer referencias, el operario recibe instrucciones por voz y se comunica de la misma manera.

¿Ventajas de incorporar en tu almacén un sistema como este? Muchas. Te las detallamos a continuación.

 

¿Qué es el picking por voz? Toma nota de sus 5 principales ventajas

En el momento en el que llega una orden de pedido a tu almacén, hay una serie de procesos que se ponen en marcha hasta que, finalmente, el pedido está listo y es expedido hacia su lugar de destino.

Uno de esos procesos es el conocido como picking, que consiste en seleccionar el producto correcto, en la cantidad adecuada y con las características exactas que aparecen en la orden.

Esta operación puede llegar a ser bastante complicada, especialmente en almacenes que mueven un gran número de referencias. 

Hay que tener en cuenta que muchos almacenes han visto aumentar sus ventas gracias al ecommerce. Si bien es algo muy positivo, también supone que hay que adaptar algunas operativas para ser competitivos.

Esto hace que los métodos tradicionales de picking se hayan quedado definitivamente obsoletos. Un almacén que pretenda ser puntero tiene que dejar atrás la organización en papel y afrontar la digitalización de procesos.

Y una forma de hacerlo es implementar un sistema de picking por voz (hay otros, puedes saber más sobre ellos en este post: Cómo elegir el picking según el tamaño de tu negocio).

El picking por voz es un sistema de gestión de almacén que permite dar instrucciones verbales a cada operario que tiene que preparar un pedido. La secuencia, muy simplificada, sería así:

  • El sistema registra la entrada de una orden de pedido.
  • Se pone en contacto con el trabajador para darle las instrucciones precisas: productos, referencias, ubicaciones.
  • El trabajador selecciona los productos y verifica con el sistema que todo se ha hecho correctamente, para que el pedido pueda pasar a la siguiente fase. 

Es importante también no confundir el picking con el packing o empaquetado del producto, un proceso complementario pero diferente (aquí te explicamos las diferencias entre picking y packing). 

 

Ventajas del picking por voz

La más importante es la más obvia: el operario tiene las dos manos libres. 

Es decir, sólo tiene que llevar consigo, como equipo de trabajo, dispositivos para recibir y emitir audio: auriculares (normalmente un solo dispositivo en un oído, por seguridad) y un micrófono.

Nada de papeles, ni escáneres manuales u otros dispositivos digitales como los terminales de radiofrecuencia. De esta manera puede ser más efectivo en las tareas de las que se tiene que ocupar.

¿Cuáles son los beneficios que aporta este sistema y por qué hace más efectivo un almacén?

  1. Aumenta la eficiencia de cada operario, porque al trabajar en modo “manos libres”, la velocidad de procesamiento de cada pedido es mayor.
  2. Se reducen los errores. La automatización del proceso de picking gestionado por un SGA es una garantía para cometer menos fallos en la preparación de pedidos.
  3. Se producen menos accidentes o incidentes laborales, ya que los trabajadores tienen las dos manos libres para manejar la mercancía con más comodidad, ergonomía y seguridad.
  4. Se reducen los tiempos de formación, porque es un sistema intuitivo y muy fácil de aprender. Los operarios que se incorporan al puesto no necesitan un largo periodo de aprendizaje. Esto es interesante sobre todo para almacenes con picos de actividad estacional y un alto número de trabajadores temporales.
  5. Mejora el grado de satisfacción del cliente. Si se reducen tiempos y errores en la preparación de pedidos, se reduce también el número de reclamaciones. Los clientes tienen una experiencia más satisfactoria. 

¿Y en qué casos es recomendable implantar un sistema de picking por voz?

Dando por supuesto que esta decisión requiere un estudio profesional previo para evaluar cada caso concreto, se puede decir que el picking por voz es recomendable en almacenes que manejan un número muy alto de referencias y tienen un importante volumen de pedidos.

 

SGA TWO, y lánzate a la gestión del picking por voz

La digitalización de un almacén y la implantación de automatizaciones tiene que estar centralizada en un Sistema de Gestión de Almacén (SGA).

Si antes de pensar sistemas como el picking por voz, el almacén ya ha avanzado en esta dirección y tiene un SGA operativo, perfecto. Un SGA debe ser flexible para ir añadiendo funcionalidades y mejoras en la medida que sean necesarias. 

Si no, es el momento de pensar en buscar un proveedor de SGA capaz de aportar las soluciones que tu empresa necesita. 

Nosotros te podemos hablar largo y tendido de TWO, uno de los mejores SGA que puedes encontrar en el mercado. 

Llevamos más de veinte años desarrollándolo, implantándolo en empresas y mejorándolo con cada nueva experiencia, por lo que, a día de hoy, es uno de los SGA disponibles en el mercado más competitivos y 100% adaptable. 

Si quieres saber más sobre TWO y cómo mejorar el picking de tu almacén (o cualquier otro aspecto que necesites), solo tienes que ponerte en contacto con nuestro equipo profesional.

Aumentar productividad almacén logística

Cómo aumentar la productividad de tu almacén mejorando la logística

Hay dos palabras que tienen que ser el norte de cualquier almacén: eficiencia y productividad. Conseguir ganar esa carrera es fundamental para las empresas, ya que una gestión poco eficaz de los recursos puede suponer un lastre importante para cualquier proyecto.

Pero eso no tiene por qué ocurrir, si se implementan los cambios necesarios para que  la logística de almacén sea capaz de dar respuesta a las necesidades de la empresa.

Hoy queremos darte algunos consejos básicos de logística que pueden marcar la diferencia y elevar la productividad de tu almacén.

 

7 claves logísticas para almacenes eficientes

No te interesa perder tiempo ni dinero con un almacén que no aproveche su máximo potencial. 

¿Te imaginas reducir los errores a prácticamente cero, no repetir procesos, elegir siempre el procedimiento más sencillo o minimizar las pérdidas por obsolescencia o caducidad?

La eficiencia de un almacén no es el resultado de un único factor, sino la combinación de varios. A continuación te contamos cuáles son los 7 principales aspectos logísticos a mejorar para aumentar la productividad en tu almacén. ¿Tomas nota? 

 

1. Diseña tu almacén con un layout eficiente

Uno de los puntos que más influye en la efectividad es el diseño de las instalaciones.

Un buen diseño de almacén tiene en cuenta el tipo de productos, el flujo de mercancía dentro del almacén, las rutas internas desde la recepción hasta la expedición, el tipo de instalaciones necesarias, etc.

El diseño del almacén puede hacer mucho para favorecer una organización más eficiente. Por eso, si estás pensando mejorar algún aspecto, vas a hacer una ampliación o incluso vas a trasladarte a unas nuevas instalaciones, es el momento de poner el layout en manos profesionales.

Aquí tienes más información sobre cómo diseñar un almacén.

 

2. Organiza la mercancía

Hay distintas maneras de organizar un almacén, pero todas tienen que tener el mismo objetivo: hacer un buen uso del espacio disponible.

Precisamente porque el espacio es muy valioso, encontrar la mejor forma de colocar la mercancía puede ser el factor diferencial que estás buscando. 

Y a lo mejor esto te resulta sorprendente: a veces la mejor manera de ordenar un almacén es desordenarlo. 

O dicho de una manera más técnica: optar por una organización caótica, que aporte flexibilidad al sistema para ganar velocidad en todos los procesos, aprovechando al máximo cada hueco disponible.

Si te parece que eso podría ayudarte a ganar eficiencia, entonces tienes que leer más sobre las ventajas de la organización caótica de almacén.

 

3. Asegúrate el control total del stock

¿Sabes qué mercancía hay en este momento en tu almacén? ¿Es fiable tu registro de entradas y salidas? ¿Tienes un buen sistema de rotación de productos para evitar pérdidas?

Implantar un sistema de control de stock preciso y en tiempo real te permite tomar decisiones basadas en datos y evita muchos errores que se traducen en pérdidas, no solo económicas, sino de credibilidad ante tus clientes.

La forma de evitarlo es ir por delante, con métodos de control de stock realmente fiables, que pasan por un software de gestión de almacén.  

 

4. Optimiza la preparación de pedidos: la importancia del sistema de picking

No es lo mismo preparar 50 pedidos al mes, 500 o 5000. Cada almacén, según sus características, debe elegir el sistema de picking que le brinde mayor eficiencia: por voz, por radiofrecuencia, pick to light/put to light, con Realidad Aumentada… 

Como ves, existen distintos sistemas con diferentes grados de complejidad o automatización. La clave está en elegir el tipo de picking según el tamaño de tu negocio, contemplando la previsión de crecimiento del negocio a medio plazo para que queden cubiertas todas las necesidades.

 

5. Mejora el etiquetado

Otro aspecto que puede impulsar tu almacén puede ser la elección del mejor sistema de etiquetado para tu negocio, de forma que la información necesaria sobre cada producto esté disponible de la forma más sencilla y eficiente posible. 

Los dos sistemas de etiquetado más usados son el código de barras y el RFID. ¿Cuál es el que mejor encaja en tu almacén? 

 

6. Implanta los KPI apropiados

Para hacer un seguimiento de las mejoras que vayas implementando tienes que medir resultados, y la forma de hacerlo es utilizando KPI, o Key Performance Indicators.

Explicado de una forma sencilla, los KPI son indicadores de rendimiento y se utilizan para monitorizar estrategias y saber si se acercan (o no) a los objetivos trazados.

Existen muchos tipos de KPI, según el tipo de actividad que se quiera monitorizar: ventas, estrategias de márketing, finanzas, producción, etc.

¿Quieres saber cuáles son los KPI más utilizados en logística de almacén? 

 

7. La seguridad por encima de todo

Para terminar, un último consejo: un almacén eficiente es un almacén seguro. Debes conocer los riesgos más frecuentes en tu actividad y tomar todas las medidas preventivas recomendadas en cada caso. 

Lee aquí cuáles son los riesgos más frecuentes en un almacén y 5 consejos básicos sobre prevención. 

 

¿Quieres más? Aún hay margen para mejorar la productividad de tu almacén

Te hemos dado unas pinceladas sobre cómo las decisiones logísticas correctas pueden impulsar tu actividad y mejorar el rendimiento de tu almacén, pero seguro que hay mucho más que podemos hacer.

Para eso, lo recomendable es ponerse en manos profesionales. Ponte en contacto con nosotros para que podamos analizar tu caso. Te asombrará saber el margen de mejora que tiene tu almacén si se aplican las estrategias adecuadas. 

FEFO FIFO LIFO gestión de stock

FEFO, FIFO, LIFO. Conoce las técnicas de gestión de almacén y control de stock

Hay muchas maneras de gestionar un almacén. Distintos criterios o técnicas para administrar tu inventario y asegurarte de que todo está bajo control. Hoy queremos presentarte las tres más utilizadas, conocidas por las siglas FEFO, LIFO y FIFO.

Elegir una u otra depende de muchos factores: el tipo de almacén, la naturaleza de la mercancía almacenada, los procesos de cada empresa, etc.

Pero las tres técnicas tienen el mismo objetivo: organizar las entradas y salidas de la forma más efectiva y hacer fluir la mercancía por la cadena de suministro.

A continuación te contamos en qué consiste cada una de ellas.

 

¿Cuál es tu sistema para organizar el almacén: FEFO, FIFO o LIFO?

Estas tres palabras (que son siglas en inglés según te contaremos a continuación) designan tres técnicas diferentes para gestionar un almacén. 

Cada una de ellas pone el foco en un aspecto distinto, pero las tres tienen como finalidad optimizar el flujo de entrada y salida de mercancía de un almacén.

¿Las conocías? Te las presentamos. 

 

FEFO (First Expires, First Out): atención a la caducidad

El método FEFO consiste en organizar la actividad del almacén de forma que se dé salida prioritaria a aquellos productos con una fecha de caducidad más cercana. 

En este caso, la información más relevante de un lote de productos es la fecha de vencimiento.

Un método FEFO bien ejecutado evita costes extra por stock caducado, da salida a los productos teniendo en cuenta su obsolescencia y reduce el riesgo de que se deteriore la mercancía, una posibilidad que aumenta cuanto más tiempo pasa en el almacén.

Es una técnica muy ligada a la siguiente:

 

FIFO (First In, First Out): lo más antiguo sale antes

El siguiente criterio a tener en cuenta, una vez ya se han priorizado los productos con fecha de caducidad más cercana, es el de la antigüedad en el almacén.

Es decir, ante productos con idéntica fecha de caducidad, se daría salida primero a aquellos que entraron antes. Estaríamos aplicando la técnica FIFO.

Es muy habitual utilizar las técnicas FEFO/FIFO combinadas. Se aplica principalmente en almacenes que trabajan con productos perecederos, como los del sector de la alimentación, en los que una de las prioridades es mantener bajo control las fechas de caducidad de los productos.

También se utiliza en sectores como el de la cosmética o los medicamentos, o cualquier otro que deba tener en cuenta el ciclo de vida del producto.

 

LIFO (Last in, First Out): prioridad a lo más reciente

En este caso se aplica el criterio contrario, es decir, el último producto en entrar al almacén es el primero en salir. La mercancía recién llegada tiene prioridad sobre la que lleva más tiempo.

Se aplica únicamente a productos que no tienen fecha de caducidad y, además, no sufren deterioros por pasar un largo tiempo almacenados. Por tanto, aunque el inventario debe estar controlado, no es necesario mantener un control tan estricto sobre la rotación de material. 

Un ejemplo puede ser el sector de los materiales de construcción. Este tipo de mercancía, almacenada en las condiciones adecuadas, puede mantenerse en perfecto estado durante un largo periodo de tiempo.

Normalmente los almacenes que se gestionan con el método LIFO tienen toda su mercancía paletizada y organizada por lotes. De ese modo se aseguran un mejor aprovechamiento del espacio disponible.

Dado que la mercancía se almacena por orden de llegada, en el caso de este tipo de productos, tratar de dar salida siempre a la mercancía más antigua supondría más tiempo y más desplazamientos. En este caso, un gasto de recursos innecesario.

Esta técnica sirve, además, para tener mayor control sobre el precio de los productos, especialmente aquellos que acusan la inflación, ya que pretende que el coste del último producto que se ha vendido sea igual al precio que se ha pagado por el último material comprado. 

 

Un software para gestionar tu almacén (con la técnica que elijas)

Desde que las herramientas digitales llegaron para ayudar a mantener el control en toda la cadena de suministro, todas las operaciones son más sencillas.

En el caso de un almacén, no importa qué método de gestión se haya elegido: es necesario contar con un software que lleve el control de las entradas y las salidas, las ubicaciones, los lotes, las fechas de vencimiento, etc.

Para conseguir una eficacia total, el software genera un etiquetado muy preciso para identificar la mercancía, con información sobre su fecha de vencimiento, entrada al almacén, lote, etc., con el objetivo de establecer el orden de salidas.

Una vez implementado el sistema correctamente, los resultados llegan inmediatamente: más eficiencia, menos errores.

¿Quieres saber más? Nuestro SGA-TWO es la solución que estabas esperando. Ponte en contacto con nuestro equipo y te explicamos qué puede hacer por ti y cómo va a mejorar la eficiencia de tu almacén. 

Logística Inversa

Logística inversa, o cómo gestionar las devoluciones con eficiencia

Cuando tus clientes compran, esperan recibir su pedido en perfectas condiciones y en el tiempo estimado. Eso ya lo tienes dominado, pero ¿qué pasa cuando devuelven un producto? Entonces hablamos de logística inversa. 

Cuando el movimiento cambia de dirección y el producto tiene que regresar desde el cliente hasta tu almacén, también debe hacerlo con la misma eficacia y rapidez. Manteniendo una comunicación fluida y tratando de optimizar los medios disponibles: transportes, rutas, operarios, etc. 

¿Le prestas suficiente atención ? Porque es fundamental para generar una buena experiencia de usuario. 

Te explicamos más a continuación. 

 

Logística inversa y satisfacción del cliente

Igual que las compras online han aumentado exponencialmente en los últimos años, también lo han hecho las devoluciones de productos.

Desde que un cliente comunica, por los medios habilitados para ello, que quiere devolver lo que ha comprado, el proceso que se pone en marcha es el que llamamos logística inversa. 

Es un proceso que se ocupa del retorno de cualquier tipo de mercancía, desde devolución de stock entre empresas hasta la recogida de envases o embalajes para el reciclado.

Esta última, la logística inversa de residuos, es cada vez más demandada. Por un lado, para reducir el impacto ambiental de los residuos que generan nuestros productos. Por otro, porque su reutilización o reciclaje puede ser una interesante forma de generar valor nuevamente. 

En cualquier caso, gestionar la logística inversa requiere análisis en profundidad de la cadena de suministro para que sea lo más eficiente posible. Eso pasa por la optimización de rutas, de cargas, de personal, etc.

Es un proceso que no aporta ingresos de forma directa, y por eso algunas empresas cometen el error de prestarle menos atención de la debida. 

Sin embargo la posibilidad de una devolución también es parte del proceso de venta, y determina la experiencia de usuario que queremos ofrecer a nuestros clientes.

Míralo desde el lado contrario: una mala experiencia en una devolución solo va a conseguir que ese cliente no quiera repetir jamás. Incluso dejará constancia en comentarios en redes sociales u otros foros. 

Definitivamente, no te interesa que eso suceda. 

Para evitarlo, vamos a ver cuáles son las claves de una logística inversa eficiente.

 

5 aspectos a tener en cuenta para hacer más eficiente tu logística inversa

Cada empresa tiene unas características únicas y debe hacer un estudio en profundidad de sus procesos para optimizar su logística inversa. No obstante, estos 5 consejos pueden aplicarse de forma general para mejorar: 

  1. Analiza la tasa de devoluciones. ¿Qué artículos se devuelven más y por qué? ¿Cuántas devoluciones se deben a errores en la preparación de pedidos? Incluir una pequeña encuesta puede darte mucha información útil. Úsala para mejorar procesos, tratando de minimizar el número de devoluciones. Cuando menos tengas que gestionar, más sencillo será y ocasionará menos gastos.
  2. Optimiza el proceso logístico. Analiza de qué manera puedes ahorrar recursos. Quizá puedas proponer devoluciones en tienda física u ofrecer algún incentivo a cambio de flexibilidad en la recogida. Las soluciones son distintas en función de cada empresa.
  3. Inclúyelo en tu estrategia de marketing. Especialmente si tienes implantado un sistema de logística inversa de residuos. Cada vez los consumidores están más concienciados de la importancia de reducir el impacto ecológico con acciones de logística verde. Puedes rentabilizar tu logística interna haciendo que forme parte de tu imagen de marca y atrayendo a usuarios concienciados con el cuidado del planeta. 
  4. Cuida la comunicación. El cliente quiere saber qué ocurre con su reclamación, especialmente si está insatisfecho con su compra. Es muy importante gestionar este proceso de forma impecable, ofreciendo información a tiempo real del estado de su devolución, siendo ágiles en los trámites y ofreciendo una atención personalizada.Una devolución no implica perder al cliente, es más, puede fidelizarlo si recibe una atención correcta.
  5. Recupera valor. Muchos de los productos que vienen de vuelta pueden recuperarse para la venta, si no en las mismas condiciones, quizá en un apartado de outlet por un precio menor. No hay por qué desechar productos solo por una tara menor o un embalaje deficiente. Aún pueden tener una larga vida.

 

¿Cómo te ayuda un SGA con la gestión de la logística inversa?

En un almacén, la gestión de la mercancía devuelta implica horas de trabajo, personal específico para ocuparse de las tareas manuales y administrativas.

¿Cómo se puede organizar para que sea un proceso eficiente?

Un software de gestión de almacén o SGA capaz de organizar ese flujo de retorno, sin interferir con la actividad habitual del almacén, es la solución más práctica (aquí te explicamos cómo elegir un buen proveedor de SGA). 

El SGA puede gestionar el registro de cada producto devuelto, clasificarlo según el motivo de la devolución y asignarle su próxima ubicación, ya sea para ser reparado, reciclado o puesto de nuevo a la venta.

 

Da el primer paso para optimizar tu logística inversa

Si ya tienes claro que es un proceso que debes mejorar, entonces no hay tiempo que perder. El primer paso que te proponemos es el más sencillo: ponte en contacto con nosotros.

Nuestro equipo analizará tu caso y te propondrá soluciones tecnológicas, capaces de optimizar todos tus procesos. ¿A qué esperas para mejorar?

Logística Omnicanal

Omnicanalidad en logística: la clave para una gran experiencia de compra

Hoy se puede comprar desde cualquier lugar, usando cualquier dispositivo y en cualquier tienda. Y, además, da igual qué hora o qué día sea. La omnicanalidad facilita al usuario (aún más) las compras online. 

Pero ¿qué supone para las empresas? ¿Cómo se gestiona esa variedad de medios y canales para ofrecer una respuesta unificada? 

Las expectativas cada vez son más altas. El cliente necesita respuestas inmediatas, acceso fácil a los productos y entregas ágiles.

¿Es demasiado para las empresas? No. Es el reto que hay que afrontar para ser competitivos. 

La logística omnicanal se ocupa de ello. Veamos de qué se trata.

 

Más allá de la multicanalidad: a por una experiencia omnicanal 

Comprar es cada vez más fácil. Básicamente, cualquier artículo que pueda desear está a la distancia de un clic. Se hacen compras desde distintos canales y mediante cualquier dispositivo.

Además, el cliente quiere comunicarse en el momento en que lo necesite, bien para hacer consultas sobre un producto o bien para comentar incidencias o pedir información sobre su compra. 

Por eso es necesario habilitar uno o varios canales para contactar, y cuidar de que esa comunicación sea fluida y natural. 

Es decir, que el cliente pueda iniciar su consulta en un canal y continuarla por otro, sin que ello suponga un corte en la comunicación o que se pierda información por el camino.

Hay muchas opciones. Para las empresas, dar respuesta a esta enorme versatilidad de medios y canales supone un desafío de primera magnitud.

En principio, hablamos de multicanalidad, algo prácticamente obligatorio para las empresas que consiste “simplemente” en tener abiertos varios canales para establecer contacto con el cliente, ya sea para comunicarse con él o para venderle productos.

Lo mejor es poner un ejemplo: pensemos en una que empresa tiene una tienda online. Quizá hasta ha desarrollado una aplicación propia para vender. 

Además, sus productos están también disponibles en Amazon o algún otro marketplace, y es posible que trabaje con varios distribuidores comerciales simultáneamente… 

También vende por Instagram, tiene un chat en Telegram, resuelve consultas por Twitter, envía ofertas a su lista de suscriptores por email… En fin, utiliza distintos medios para llegar a los clientes y mover sus productos.

Hasta ahí, es lo que hace la mayoría.

Pero para mantenerse en el mercado hay que ir más allá. Hay que pensar en omnicanalidad.

En un sentido amplio, hablamos de omnicanalidad cuando todos los canales que hay sobre el tablero de juego están perfectamente integrados y son capaces de ofrecer una experiencia de usuario uniforme, cómoda y satisfactoria. 

Es decir, da igual qué canal haya utilizado el cliente: su experiencia de compra va a ser similar y siempre positiva. Eso abarca desde la impresión visual de los canales hasta el protocolo de atención personalizada. 

Sin errores. Sin información que se pierde por el camino, incluso si el usuario cambia sobre la marcha de un canal a otro.

Pero aún se puede mejorar

 

Un paso más: omnicanalidad 2.0

Pongamos un caso práctico: un cliente hace una compra a través de la web de tu negocio. Lo normal es gestionarlo a través del centro de distribución, como haces siempre, pero en este caso compruebas que el pedido se ha hecho desde la otra punta del país, y resulta que hay existencias en un almacén local, mucho más cercano.

¿Tendría sentido hacer que el producto recorra la distancia más larga? El sentido común dice que no. Si el producto se prepara y se expide desde el minorista llegará antes y utilizará menos recursos. 

Pero ¿cómo afecta eso a tu organización? ¿El sistema está preparado para ser flexible y disponer de un inventario actualizado simultáneamente en todos los canales? ¿Existe una buena comunicación con el minorista? ¿Y con el operador logístico que se hará cargo de la entrega?

El 2.0 se centra en la calidad de la interacción entre canales, integrando a todos los participantes en la cadena de suministro en una única respuesta al usuario. 

Esta respuesta ha de ser sencilla, coherente y lo más personalizada posible, porque de lo que se trata es de crear una experiencia de compra excepcional. 

Eso implica una coordinación perfecta entre fabricante, operador logístico y minorista, para un control total del inventario. Es decir, que todos los participantes en la cadena de suministro estén coordinados, exista fluidez en la información e intercambio de datos en tiempo real.

En ese proceso omnicanal 2.0 cobra cada vez más importancia la interacción con el cliente, la trazabilidad de la mercancía con información en tiempo real y la personalización de la experiencia de compra.

El futuro de la omnicanalidad pasa por romper barreras entre los distintos participantes en la cadena de suministro para crear experiencias de compra fluidas y ¡perfectas!

 

Prepara tu empresa para la experiencia omnicanal

La tendencia hacia la omnicanalidad se aceleró durante la pandemia, cuando los negocios tuvieron que centrarse en el entorno online para sobrevivir. Y, además, marcar diferencias con sus competidores para ganar ventaja.

Hoy por hoy, cuando todas las economías del mundo están en un proceso de reactivación, cabe pensar que la tendencia seguirá en esta dirección: perfeccionando la experiencia de compra gracias a las herramientas tecnológicas.

¿Te interesa el tema? ¿Te gustaría explorar cuáles son las opciones omnicanal para tu empresa? Hablemos, entonces. Ponte en contacto con nosotros para analizar tus necesidades y ver cuáles son las mejores soluciones. 

KPI Logística de almacén

Principales KPI para la logística de almacén

¿Estás de acuerdo con nosotros en la importancia de las métricas para monitorizar tus resultados? Seguro que sí, por eso hoy queremos presentarte los principales KPI o Key Performance Indicators utilizados en logística de almacén.

¿Cuánto se tarda en preparar un pedido desde que llega la orden? ¿Cuál es la tasa de devoluciones? ¿Qué cantidad de pedidos se procesan por hora? ¿Y cuántos sufren retrasos por falta de stock?

Conocer todos esos datos es de gran utilidad para comprobar cuál es la eficiencia real del almacén y determinar qué aspectos necesitan mejoras.

A continuación veremos qué KPI son más interesantes para monitorizar la logística de tu almacén.

 

¿Qué KPI te interesan? Elige según tu actividad

Saber qué es lo que ocurre dentro de tu almacén es básico para poder obtener mejores resultados. Pero no basta con saberlo de forma aproximada: necesitas números.

La única forma de conocer con exactitud la realidad es tener datos objetivos, y por eso necesitas medidores de rendimiento aplicados en distintas áreas.

Ya anteriormente te explicamos qué son los KPI y cómo aplicarlos para analizar la cadena de suministro. Hoy queremos completar esa información.

Es importante que sepas que los KPI no solo se utilizan en logística, sino en todos los sectores y áreas de negocio. Es por eso por lo que existen distintos tipos de KPI, por ejemplo: 

  • KPI para monitorizar los procesos relacionados con las ventas.
  • KPI para medir el impacto de tu empresa en redes sociales.
  • KPI para retail, que miden las variables relacionadas con el comercio minorista.
  • KPI para trackear el rendimiento de los procesos de producción.
  • KPI para controlar las finanzas de la empresa.
  • KPI para medir el rendimiento de las campañas de marketing.
  • Y, por supuesto, hay varios KPI para medir procesos logísticos. 

Cada KPI tiene una función específica y es cada empresa la que debe elegir cuáles le interesa implementar, en función de su actividad y sus objetivos.

Hoy vamos a decirte cuáles son los KPI principales para gestionar tu almacén.

 

Los KPI más importantes para la logística de almacén

Lo principal es saber elegir los KPI que te van a aportar información más valiosa. Hay muchísimos indicadores, y no todos son imprescindibles. Es más, tener KPI que no necesitas puede distraerte de aquellos que sí son esenciales.

¿Cuáles son entonces los más habituales para monitorizar un almacén? En líneas generales podemos dividir los KPI de almacén en estos grandes bloques: 

 

KPI de inventario

¿Cuánto te cuesta mantener el stock que no tiene movimiento? Conocer datos como el coste de inventario, incluyendo variables como la obsolescencia o el riesgo de deterioro, te permitirá tomar mejores decisiones de compra y calcular cuál debe ser la tasa de rotación óptima.

También se pueden monitorizar pérdidas de inventario, comparando el stock que refleja el sistema de organización con el stock real.

O saber el volumen de pedidos pendientes por falta de stock y cuál es la tasa de retorno de productos.

Todos estos datos son fundamentales para gestionar mejor el inventario y poder, por ejemplo, hacer frente con más eficiencia a los picos de demanda.

 

KPI de picking

Si quieres conocer con precisión cómo de eficiente es el proceso de gestión de pedidos de tu almacén, puedes implementar los indicadores que te ofrezcan la relación entre la cantidad de pedidos recibidos y expedidos. 

También se puede medir el tiempo transcurrido desde que se recibe una orden de pedido hasta que se procesa, el número de pedidos que se han completado sin fallos ni retrasos, cuál es la media de artículos por pedido, cuántos pedidos se completan por hora o el coste por línea de picking.

>> ¿Quieres saber la diferencia entre picking y packing

 

KPI de recepción

Para medir la eficiencia en la recepción de mercancías se utiliza un KPI que divide el volumen de stock recibido entre el número de horas trabajadas. 

También puedes conocer con exactitud la cantidad de recepciones de productos dañados y monitorizar la eficiencia de tus proveedores, sabiendo cuáles son los que mejor cumplen los plazos.

Otro KPI interesante es el que calcula el tiempo total que se tarda en procesar la recepción de pedidos, una cifra que será más baja cuando más eficiente sea el almacén.

 

KPI de expedición

¿Cuánto tiempo tarda un pedido desde que se recibe hasta que es expedido hacia su lugar de destino? Hay un KPI que lo mide, así como el número de pedidos expedidos por hora o la cantidad de pedidos que han quedado listos para expedir con antelación a la fecha prevista.

Como decíamos, son muchos los KPI que se pueden implementar. La intención de este resumen es que puedas hacerte una idea de su utilidad y de la importancia de tener datos para planificar, establecer objetivos, detectar errores y optimizar los recursos de los que dispones.

 

¿Qué KPI necesitas para mejorar la monitorización de tu almacén?

Mejorar la estrategia de tu almacén puede ser el impulso que tu empresa necesita, y para eso tienes que tener los datos correctos.

Si no tienes claro cuáles son los KPI que necesitas implementar para mejorar tus resultados, te recomendamos pedir asesoramiento para no cometer errores o perder un tiempo valioso analizando parámetros que no son relevantes.

¿Quieres acelerar el proceso? Consúltanos. Ponte en contacto con nuestro equipo profesional y estudiamos contigo las soluciones que más se ajustan a tu empresa.