Claves para la gestión de residuos en almacenes

Almacén, Logística
Claves para la gestión de residuos en almacenes

Todos los almacenes y centros de distribución generan desperdicios, en un volumen mayor o menor según la naturaleza de su actividad. Pero hay algo que todos deben hacer, sea cual sea su caso: gestionar esos residuos de la mejor manera posible.

¿Cómo hacerlo? En este post te damos algunas claves. 

 

Gestión de residuos: la importancia de planificar

En muchos almacenes y centros de distribución, especialmente en los más grandes, que constan incluso de varios espacios interconectados, la manipulación de residuos para su correcta eliminación, reutilización o reciclado puede suponer un quebradero de cabeza importante si no se ha hecho una buena planificación desde el principio.

Y decimos desde el principio, porque el mejor momento para plantearse el tema de la gestión de residuos es, sin duda, cuando se planifica el almacén, ya sea para iniciar su construcción, abordar una reforma o añadir una nueva sección a un almacén existente. 

Es en ese momento, cuando se va hacer el diseño o remodelación del layout de la instalación, cuando hay que tener en cuenta cómo se va a planificar la gestión de materiales de desecho.

Lamentablemente, no se hace así en todos los casos, ya que un error habitual tanto en las pequeñas como en las grandes empresas cuando planifican un edificio nuevo o una ampliación es olvidarse de cómo se gestionará el flujo de de estos materiales.

En muchas ocasiones se priorizan otros aspectos y la gestión de residuos queda en un segundo plano, lo que puede ser una fuente de problemas más tarde o hacer necesaria la implementación posterior de soluciones más caras.

Lo ideal es contar con un equipo profesional que desarrolle un diseño integral del proyecto, teniendo en cuenta todos los aspectos que influyen en el funcionamiento diario de la instalación, lo que incluye, obviamente, incluir soluciones para este tema. 

Para ello hay que tener en cuenta qué tipo de mercancías se van a recibir, con qué envases o embalajes y en qué cantidades. Así, se podrán elegir las equipaciones correctas, con la capacidad adecuada para manipular todos los desechos que se produzcan diariamente en el almacén, y con espacio suficiente para que los operarios puedan depositar los residuos en el punto señalado con el mínimo esfuerzo, para poder continuar trabajando.

Si se planifica correctamente la intervención, el almacén tendrá desde el inicio un sistema sostenible y no una solución de última hora que será, con toda probabilidad, más cara y menos eficiente.

 

El plan de gestión de residuos

Un plan de gestión de residuos es un documento que expone cuáles han de ser las medidas a tomar para el almacenamiento temporal y la gestión de los materiales de desecho generados en una empresa.

Tener un plan de gestión de residuos es recomendable para cualquier compañía, no solo para las del sector del almacenamiento y la logística, aunque en estas es especialmente necesario debido al gran volumen de residuos que pueden llegar a generar con su actividad diaria.

Hay que tener en cuenta que la tendencia actual en general, y en concreto en las empresas que operan en cualquier punto de la cadena de suministro, es apostar por lo que llamamos logística verde. 

Cada día es más importante minimizar el impacto de la actividad en el medio ambiente, implantando prácticas sostenibles que permitan hacer un mejor uso de los recursos disponibles.

En este contexto, disponer de un plan de gestión de residuos en el almacén, no solo redunda en un mejor funcionamiento general de la empresa, también ayuda a reducir costes a medio plazo, mejora la calidad del ambiente de trabajo y la salud de las personas trabajadoras, y supone un mejora de la imagen empresarial de cara a clientes y proveedores.

Para elaborar un plan de gestión de residuos es necesario cumplir con estos pasos:

  1. Estudio previo: se deben analizar las necesidades de la empresa, identificar cuáles son los diferentes tipos de residuos que la empresa debe gestionar y en qué volumen. De ese modo se pueden establecer las medidas adecuadas en cada caso.
  2. Legislación: una vez identificados los residuos, es fundamental comprobar cuáles son las normativas aplicables en cada caso, para asegurar que el plan propuesto cumpla con la legislación vigente.
  3. Metas: el plan debe trazar objetivos claros y cuantificables, para poder hacer un seguimiento de la efectividad del plan y su impacto en la gestión integral de la empresa.
  4. Acciones: el plan debe detallar cuáles son las medidas a implementar y cómo hacerlo, de la manera más efectiva posible.
  5. Evaluación: por último, será necesario realizar revisiones periódicas para verificar que el plan de residuos se ejecuta correctamente, detectar puntos mejorables o actualizarlo introduciendo nuevas variables.

 

Te ayudamos a planificar tu almacén 

La mejor forma de evitar errores en el futuro es hacer una planificación correcta desde el principio. De ese modo, se consigue sacar el máximo partido al espacio disponible en el almacén, se alcanza la máxima eficiencia en las operaciones y se saca rendimiento a la inversión realizada.

¿Quieres conseguir esos tres objetivos en tu almacén? Ponte en contacto con nuestro equipo y tracemos juntos un plan de acción para maximizar resultados.

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