Sistema de ventilación para almacenes

Importancia de la ventilación en almacenes logísticos

¿Sabes que una mala gestión de la ventilación de tu almacén puede afectar negativamente tanto a tus trabajadores como a la mercancía? Una buena planificación de la circulación del aire evita problemas y proporciona un entorno de trabajo apropiado.

Y eso depende de una suma de factores que hay que analizar y valorar a la hora de hacer el layout o diseño de tu almacén.

Hoy queremos repasar contigo algunas cuestiones importantes a tener en cuenta para conseguir una ventilación óptima.

 

5 factores a tener en cuenta para diseñar una buena ventilación

A raíz de la aparición del Covid-19, la ventilación se ha convertido en un tema relevante en todos los ámbitos. Hoy por hoy, somos mucho más conscientes del riesgo que representan para la salud los espacios cerrados o con una deficiente circulación de aire.

Ya sea en un aula, en espacios comerciales o en nuestra casa, sabemos que es importante renovar el aire y que haya ventilación cruzada para renovar el aire y evitar riesgos.

Con más motivo hay que hacerlo cuando se trata de entornos laborales en los que se concentran muchas personas trabajando, materiales de distinta índole y maquinaria industrial, como es el caso de los almacenes.

En esos casos es imprescindible contar con un buen layout de almacén que tenga en cuenta la ventilación. Cada sistema de ventilación debe adaptarse al entorno. 

Así, en algunos almacenes el aire entra principalmente a través de puertas, ventanas y sistemas de rejilla; de ese modo, se mantiene la presión en el interior equilibrada de manera natural.

En otros almacenes, sin embargo, es necesario instalar sistemas mecánicos que introduzcan aire fresco y expulsen el aire viciado, teniendo en cuenta en su diseño cuáles son las zonas más “limpias” y más “sucias”, o con más riesgo de acumulación de tóxicos.

En cualquier caso, para diseñar una buena ventilación hay que tener en cuenta distintos factores. Los principales son estos: 

 

1. ¿Cuántas personas trabajan en tu almacén?

¿Y cuántas horas al día? Una ventilación adecuada es fundamental para garantizar la salud de los trabajadores, así como su seguridad y un nivel de confort razonable para realizar su trabajo en las condiciones adecuadas. 

Por tanto, cuanto mayor sea el nivel de ocupación, más importante será controlar la ventilación.

>Lee más sobre Seguridad y prevención de riesgos en almacenes. 

 

2. ¿Qué mercancías se almacenan?

Según el tipo de productos o mercancías con los que se trabaje en un almacén, serán necesarias unas condiciones u otras. Hay productos exigen unos rangos de temperatura y humedad, como por ejemplo el papel, los productos secos, los alimentos o los derivados farmacéuticos.

Sin embargo, otras mercancías son menos exigentes e incluso pueden estar a la intemperie, como los materiales de construcción. 

Es importante hacer los cálculos adecuados para evitar el deterioro de la mercancía debido a una mala climatización.

 

3. ¿Cómo es la calidad del aire en el interior? 

Cuando hablamos de calidad del aire nos referimos a los niveles de contaminación, que en el interior de un almacén se deben mayormente a la presencia de monóxido de carbono (CO₂).

Se trata de un gas tóxico, mortal en grandes cantidades y que puede provocar daños permanentes por envenenamiento agudo. 

Proviene de la combustión de motores y de escapes mal ajustados de los equipos de manipulación de materiales. Dado que es inodoro e incoloro, resulta difícil de detectar si no es con medidores especiales.

Además del CO₂ es necesario vigilar otros contaminantes provenientes de los materiales almacenados, como compuestos volátiles de pinturas o plásticos, polvo en suspensión de los graneles, etc. 

Cuantos más factores de riesgo haya que tener en cuenta, más importante será vigilar la ventilación y la calidad del aire.

 

4. ¿Cómo es el flujo de aire?

En cada instalación hay distintos patrones de flujo de aire que hay que analizar para hacer un diseño adecuado de la ventilación. 

En general, la ventilación de un almacén consta de una combinación de elementos colocados en el techo, la pared o ambos, como extractores, ventiladores y rejillas de ventilación. La ubicación de estos elementos crea distintos patrones de flujos cruzados de aire, adaptados a cada instalación. 

Lo fundamental es que estén estudiados para eliminar los contaminantes, controlar la estratificación del aire (especialmente en espacios con aire acondicionado o calefacción) y mantener el aire limpio circulando por toda la instalación.

 

5 ¿Hay problemas de humedad?

En muchos almacenes este es un factor crítico. La humedad acumulada puede provocar la aparición de mohos, afectar al sistema respiratorio de los trabajadores y dañar la mercancía. Por eso, en muchos casos, el estudio de la ventilación debe incluir la instalación de deshumidificadores industriales que eviten este problema.

 

Incluye la ventilación en el diseño de tu almacén

¿Cómo es la ventilación ideal? No hay una respuesta única. La implementación de un sistema de ventilación y climatización eficiente requiere una estrategia a la medida de cada espacio.

Para eso, es conveniente realizar un estudio de las instalaciones: su tamaño y distribución, las necesidades de calefacción o refrigeración, los riesgos potenciales derivados de cada actividad en concreto, las condiciones climáticas de la ubicación, etc.

Si estás diseñando tu almacén o planteándote una reforma, es el momento de incluir una revisión de los sistemas de ventilación. 

Lo ideal y lo más rentable (y nuestra recomendación) es que se tenga en cuenta desde el principio y se incluya en el proyecto, porque más tarde cualquier adaptación del diseño original siempre resultará más costosa.

No obstante, si vas a revisar el layout de tu almacén, aprovecha para mejorar la ventilación y otros aspectos de tu almacén. 

Y si estás pensando en digitalizar y automatizar determinadas funciones de gestión, lo mejor es que nos preguntes: ponte en contacto con nuestro equipo, coméntanos qué tienes en mente y hablemos de soluciones.