Transpaleta qué son

Transpaletas: qué son, tipos y qué debes tener en cuenta para elegir la que necesitas en tu almacén

¿Qué utilizas para desplazar la mercancía dentro de tu almacén? Seguramente, una transpaleta. Este dispositivo es uno de los más utilizados en todo tipo de almacenes. Versátil, de funcionamiento sencillo y muy práctica, así es la transpaleta.

Son prácticamente imprescindibles en un almacén. Si estás valorando qué equipo adquirir y cuál es el tipo de transpaleta que más te interesa, este post puede ayudarte.

Para conocerlas un poco más de cerca, te contamos cuáles son los tipos más habituales de transpaleta y las ventajas de cada uno.

 

Qué es una transpaleta y por qué es imprescindible en un almacén

Las transpaletas son dispositivos utilizados en los almacenes para mover cargas paletizadas. Forman parte de la amplia familia de carretillas elevadoras, son la versión más sencilla de este tipo de maquinaria y, precisamente por eso, es una de las primeras opciones a valorar cuando pensamos en equipar nuestro almacén.

Existen básicamente dos tipos de transpaletas: manual y eléctrica.

La primera es la versión más sencilla y fácil de manejar. La segunda incorpora más funcionalidades, gracias a su sistema de elevación eléctrico. Vamos a verlas un poco más de cerca:

 

1. Transpaleta manual

Como decíamos, es la transpaleta más simple y más fácil de manejar.

Consta básicamente de estos elementos:

  • Una empuñadura para dirigirla.
  • Un brazo que conecta con el dispositivo elevador y que sirve para traccionar la transpaleta.
  • Un sistema hidráulico, que permite la elevación de la carga.
  • Dos horquillas en la parte delantera para introducirlas debajo del palet.

El sistema de funcionamiento es bastante básico. La transpaleta se mueve por tracción manual. El operario desliza las horquillas debajo del palet y, mediante el sistema hidráulico, eleva ligeramente  la carga para luego poder desplazarla.

Este tipo de transpaleta es la más utilizada para mover palets de un sitio a otro dentro del almacén. Ocupa poco espacio, por lo que es útil en lugares estrechos. 

Puede cargar hasta 3000 kg (dependiendo del modelo). Lo que siempre hay que tener en cuenta es que las cargas no pueden sobrepasar la capacidad física de la persona responsable de su funcionamiento. 

Por su sencillez, también tiene un mantenimiento sencillo y una larga vida útil. Además, es la transpaleta más económica. Por todas estas razones, es habitual encontrarla en todo tipo de almacenes.

 

2. Transpaleta eléctrica

Si necesitas una transpaleta que permita más posibilidades, el paso siguiente es la versión eléctrica.

En este caso, ya no es el operario quien tiene que mover la máquina. La transpaleta eléctrica tiene un pequeño motor que facilita todos los movimientos, tanto el desplazamiento horizontal como la elevación de la carga.

Por tanto, permite el manejo de cargas mucho más pesadas (dentro de los límites especificados por el fabricante) y recorre mayores distancias en menos tiempo.

Es la indicada para almacenes grandes, que requieren desplazamientos más largos y también son las utilizadas en la carga y descarga de camiones. 

Por otra parte, también son más caras y tienen un mantenimiento un poco más costoso. 

 

La elección de una versión u otra depende de las necesidades del almacén en particular. Elijas la que elijas, en ambos casos, es muy importante formar a los trabajadores para que conozcan los riesgos que implica el manejo de cada una para evitar problemas musculoesqueléticos, lesiones y, en último término, accidentes en el centro de trabajo.

La seguridad en el almacén siempre es una prioridad. 

 

¿Qué uso le vas a dar a la transpaleta en tu almacén?

Eso es lo primero que tienes que definir. Cada almacén tiene unas necesidades específicas y, de la misma forma que no quieres adquirir equipamiento que luego no resuelva las necesidades del día a día, tampoco te interesa invertir en maquinaria con más funcionalidades de las que luego se van a utilizar.

Por tanto, haz un estudio de lo que realmente hace falta para partir desde un punto realista. ¿Qué tienes que analizar?

 

Tamaño de tu almacén

Recuerda que la transpaleta manual se mueve gracias a la fuerza física de un trabajador, lo que le impone limitaciones. 

Por eso es relevante el tamaño del almacén. La transpaleta manual es práctica para desplazamientos cortos (es más reducida y muy manejable) pero si hay que recorrer distancias largas, la eléctrica es más rápida y segura.

 

Altura del almacenaje

La transpaleta manual tiene un margen muy limitado. Generalmente, solo elevan la carga lo suficiente como para asentarla en las horquillas y desplazarla.

Si se necesita una altura mayor, entonces no hay duda: la eléctrica es la opción. Puede elevar la carga hasta un metro.

Si se necesita más, todo es cuestión de analizar modelos y prestaciones, o incluso estudiar otros tipos de carretillas elevadoras con rangos mayores.

Lo importante es elegir una máquina que se ajuste al uso que le vayas a dar.

 

Presupuesto disponible

También es importante contar con ello, porque el precio sube cada vez que se añaden prestaciones. A eso hay que sumar consumos y costes de mantenimiento.

En el otro lado de la balanza, hay que poner el rendimiento que esperamos que aporte, el ahorro de costes en velocidad de trabajo y tiempo empleado.

 

¿Quieres mejorar el equipamiento de tu almacén?

Invertir en mejorar la eficiencia, siempre es una buena decisión. La cuestión es hacerlo con criterio profesional y eligiendo, no solo las mejores soluciones que existen en el mercado, sino aquellas que mejor se adaptan a cada caso.

Porque no hay dos empresas iguales, siempre recomendamos un estudio específico y el consejo de profesionales. ¿Quieres que te ayudemos a implementar mejoras? Llámanos y habla con nuestro equipo. Estaremos encantados de aconsejarte.

Seguridad almacén

Seguridad en el almacén: riesgos más frecuentes + 5 consejos básicos de prevención

Un almacén debe ser seguro para las personas que trabajan en él. En toda actividad existen riesgos, pero es indispensable minimizarlos, tomando las medidas preventivas indicadas en cada caso según el tipo de actividad.

Operarios, conductores de vehículos… Para evitar daños personales es necesario identificar y conocer los peligros a los que pueden verse expuestos los trabajadores del almacén. 

¿Sabes cuáles son? ¿Y qué medidas básicas de seguridad se deben tomar?

Vamos a ver más sobre ello. 

 

Atención, estos son los riesgos más frecuentes en un almacén

Para que un almacén sea verdaderamente eficiente, es necesario trabajar con seguridad, respetar las normas básicas de prevención, utilizar los equipos de protección adecuados… Y conocer bien los riesgos según el tipo de almacén.

>> ¿Cuántos tipos de almacén conoces? Estos son los principales y sus características. 

Toma nota de los 3 riesgos más habituales dentro del almacén:

 

Caídas

Es uno de los accidentes más comunes. Pueden ser caídas al mismo nivel, sin diferencia de altura. Suelen tener lugar al acceder a la mercancía, o porque existan objetos mal ubicados en zonas de paso, o bien porque se hayan producido derrames de líquidos y no se hayan señalizado convenientemente.

Otro tipo de caídas son las que se producen desde lugares de altura, por ejemplo: caídas en huecos o aberturas de plataformas, desde escaleras de acceso a estructuras elevadas, en los muelles de carga y descarga, etc.

 

Desplomes o desprendimientos

Las estructuras pueden derrumbarse porque estén en mal estado, sobrecargadas, mal ancladas, etc.

También pueden producirse desplomes de mercancías mal apiladas o sin asegurar correctamente.

Cuando se manipula la mercancía, especialmente cuando se hace de forma manual, se vigilará que la carga no sea excesiva, que esté asegurada para evitar desplazamientos, que tenga los agarres apropiados y que no existan elementos susceptibles de causar cortes, abrasiones, etc.

 

Golpes, atrapamientos y atropellos

Los operarios pueden sufrir lesiones por golpearse contra objetos inmóviles, como estanterías, escaleras o incluso objetos que obstaculizan las zonas de paso o están indebidamente señalizados dentro del espacio de trabajo.

También pueden producirse golpes contra elementos móviles o maquinaria de distinto tipo: carretillas elevadoras, transpaletas, retractilados, cintas transportadoras, etc. 

Precisamente, trabajando con estos elementos móviles, es cuando pueden producirse atrapamientos. O también pueden suceder accediendo a las plataformas de carga o descarga, o por que se produzca el vuelco de un vehículo.

Los operarios que trabajen con maquinaria con partes móviles no deben llevar ningún elemento que pueda ser atrapado por la máquina: cadenas, un foulard o una bufanda, ropa de trabajo holgada, el pelo suelto, etc. 

Es importante también respetar las normas de seguridad cuando hay circulación de vehículos en las zonas de trabajo, para evitar que se produzcan atropellos.

 

Existen más riesgos a los que se debe prestar atención, en función del tipo de actividad que se desarrolle en cada almacén.

Por ejemplo, si se trabaja con mercancías peligrosas puede existir riesgo alto de incendio, explosión, intoxicación, etc. Cada producto dispone en esos casos de su protocolo de actuación.

También pueden producirse lesiones por exceso de ruido, iluminación deficiente, etc. Y son muy habituales los problemas musculares por sobreesfuerzos y posturas forzadas manejando cargas. 

 

5 normas básicas de seguridad en el almacén

Los riesgos dentro de un almacén pueden ser de diferente tipo según el tipo de mercancía almacenada, los protocolos de trabajo, las características de la instalación y otros factores (pincha aquí para conocer las claves de un buen layout o diseño de almacén). 

Aunque, según cada caso, habrá normativa específica, sí hay unas cuantas normas básicas que se deben seguir en todos los casos para prevenir incidentes. 

Son estas:

 

1. Señalización de las salidas de emergencia

Además de bien señalizadas, las salidas de emergencia deben mantenerse despejadas y libres de obstáculos para que resulten efectivas en el caso de que haya que evacuar el almacén. 

También deben estar señalizados los extintores, mangueras y alarmas. 

 

2. Protección en altura

Siempre que sea posible se deben utilizar medios mecánicos. Si se utiliza la carretilla elevadora para izar a personas, siempre con medios homologados. 

En el caso de que se utilice una escalera manual para trabajos a más de dos metros de altura, deben estar homologadas y situadas en lugares firmes y sin desniveles. Nunca una escalera debe ser utilizada por dos operarios y tampoco se deben izar pesos elevados que puedan comprometer la seguridad del trabajador.

 

3. Iluminación y ventilación 

No importa cuál sea el puesto de trabajo, en todos los casos debe tener luz suficiente para realizar la actividad. Si la iluminación natural no basta, es necesario instalar puntos de luz. 

También debe haber buena ventilación, especialmente si se trabaja con productos o materiales tóxicos.

 

4. Uso de Equipos de Protección Individual

Los EPI los proporcionará la empresa y serán los adecuados para proteger al trabajador de los riesgos inherentes a la actividad que realice: guantes, gafas, orejeras, casco, calzado reforzado, etc.

Las zonas de trabajo donde es obligatorio el uso de casco, guantes u otros elementos de seguridad deben estar señalizadas.

 

5. Formación

Para que los propios operarios conozcan los riesgos y puedan actuar con la prudencia necesaria, la formación es clave, tal como recoge la Ley 31/95 de Prevención de riesgos laborales. 

Más allá, es conveniente que la formación en prevención forme parte de la cultura de empresa y que los trabajadores asuman que es una forma de velar por su propia seguridad y la de sus compañeros.

 

¿Necesitas mejorar la seguridad de tu almacén?

Un almacén está en constante evolución hacia una mayor eficiencia, mejor aprovechamiento de recursos y más alta seguridad. 

Si en este momento piensas en cómo mejorar las condiciones del tuyo y necesitas asesoramiento, ponte en contacto con nosotros. Te daremos soluciones adaptadas a tu empresa.

Diseño layout almacén

¿Cómo se diseña un almacén? 7 claves para crear un buen layout + ejemplos

¿Sabes que tener el mejor diseño posible de almacén con un buen layout puede ahorrarte mucho tiempo y dinero? 

Y al revés, si no tienes un diseño de almacén optimizado, vas a perder eficiencia en las operaciones, habrá retrasos en las entregas y más posibilidad de errores.

Por tanto, hoy queremos contarte lo básico que tienes que tener en cuenta para saber cómo se diseña un almacén logístico, o lo que es lo mismo, cómo crear un layout.

Sigue leyendo y te lo explicamos.


¿Pensando en diseñar tu almacén? Primeros pasos

Si te estás planteando el diseño de tu almacén, seguramente te encontrarás en uno de estos tres casos:

  1. Vas a empezar a diseñarlo. Tienes unas nuevas instalaciones y, con ello, la posibilidad de crear desde cero toda la estructura organizativa de tu almacén.
  2. Ya tienes un almacén, pero hay aspectos poco operativos o que se han quedado obsoletos y estás pensando en reorganizarlo para ganar efectividad.
  3. Tu almacén se ha quedado pequeño, vas a ampliar instalaciones añadiendo espacio extra. Es el momento de hacer algunos cambios.

En todos estos casos, te encuentras en un punto crucial: definir lo que en logística se llama el layout de almacén, que es lo mismo que la disposición u organización de todas sus partes. 

Para ello, lo primero es hacer un estudio de la situación. ¿Qué necesita la empresa? ¿Con qué instalaciones cuenta? ¿Está en un momento de expansión y es necesario prever nuevas necesidades a corto plazo? 

Veamos qué factores hay que tener en cuenta.


7 claves para un buen diseño de almacén

Para diseñar un almacén hay que jugar con muchas variables, con el objetivo de buscar un equilibrio que permita sacar el mayor rendimiento posible. Estos son los 7 factores principales a tener en cuenta:


1. El flujo de mercancías

¿Cuál es la vía de entrada y salida de mercancías? Existen distintos diseños de almacén en función del recorrido que hacen los productos desde su llegada a su expedición. 

En el caso más sencillo, el flujo es en línea recta, pero también existen almacenes en forma de U, en el que la mercancía entra y sale por el mismo lado. Y hay otros diseños más complejos, normalmente en función de las vías de acceso de los camiones de transporte.


2. Productos

Para diseñar el espacio es determinante el inventario: qué tipo de productos se almacenan, cuánto espacio necesitan, qué cantidad es necesario aprovisionar y durante cuánto tiempo, cuáles son los plazos habituales de rotación, etc.

Sumado a eso, determinar el stock óptimo para no acumular mercancía innecesariamente pero tampoco tener roturas de stock, es otra de las claves de la distribución del espacio.


3. Desplazamientos

El diseño de almacén debe analizar las rutas internas para trazar las más efectivas.

Mover mercancía de un punto a otro del almacén consume muchos recursos (tiempo, mano de obra, uso de maquinaria, electricidad, etc). Un diseño optimizado puede mejorar el flujo interno de mercancías, reducir desplazamientos y ahorrar costes. 

Además, cuanto menos se muevan los productos, menos riesgo hay de deterioro.


4. Almacenamiento

En este punto se define el tipo de estantería o instalación que se necesita para albergar la mercancía. El diseño está en función del peso de los productos, si son o no perecederos, cuál es su tipo de embalaje, y otros factores.


5. Maquinaria

Se realiza el estudio de los medios técnicos que se necesitan para la manipulación de la mercancía dentro del almacén: tipos de transpaletas, carretillas elevadoras, vehículos de guiado automático, etc.


6. Proyección

No hay que pensar solo en el almacén de hoy, también en el de mañana.

Un buen diseño debe contar con una previsión de crecimiento para no tener que hacer más cambios a corto plazo. La planificación actual también puede dejar prevista una futura ampliación, es decir, cuáles serían las opciones si fuese necesario añadir más espacio.


7. Seguridad

El diseño tiene que estar pensado para evitar accidentes y contemplar las medidas de emergencia. Hay más factores, como la utilización de los EPIS correctos o la formación del personal, pero la distribución del espacio también es clave para la prevención de riesgos laborales en el centro del trabajo.


Objetivos del layout: ejemplos de mejoras de diseño de almacén

Cuando trabajamos en la creación u optimización del diseño de un almacén, esto es lo que buscamos: 

  • El máximo rendimiento con la mínima inversión posible.
  • Optimizar el uso de la superficie disponible.
  • Analizar el flujo dentro del almacén y optimizar la cadena de suministro.
  • Mejorar la gestión del inventario.
  • Simplificar los desplazamientos internos.
  • Tener el control sobre la trazabilidad de los productos.
  • Asegurar la comunicación óptima entre todos los operadores.

Para explicar cómo es el proceso de optimización de un almacén, lo mejor es poner como ejemplo alguno de nuestros proyectos:

En Novavenda, una compañía con un almacén de más de 8000 m2, movimiento de cerca de 50 camiones diarios y más de 6000 referencias de productos, el objetivo principal era poner orden en el almacén para ganar velocidad en la preparación de pedidos y reducir el número de errores. 

Tras el análisis correspondiente y la implementación de un SGA, picking por voz con radiofrecuencia y otras soluciones, se logró mejorar exponencialmente la eficiencia logística. Aquí tienes los detalles del proyecto.

Otro caso es el de Inoxpa, un grupo empresarial de Banyoles (Girona) que se dedica a la fabricación y comercialización internacional de componentes de acero inoxidable. 

El crecimiento de la compañía fue introduciendo cambios en la actividad de la central, por lo que fue necesario diseñar un nuevo almacén junto a las instalaciones existentes, teniendo en cuenta las necesidades que habían ido surgiendo. 

Posteriormente se implantó un SGA adaptado a la actividad para controlar el 100% de los movimientos. Lee aquí para conocer más sobre este proyecto.

Como vemos, normalmente la optimización del diseño de un almacén se complementa con un SGA para tener el control sobre todos los procesos, retirando la logística basada en el papel (donde aún se utilizan las tradicionales hojas de Excel) para pasar a la gestión digitalizada. 

Consulta aquí más proyectos realizados por SCM Logística.


Con estas claves, optimiza el diseño de tu almacén y gana efectividad

Tanto si vas a crear tu almacén desde cero como si necesitas optimizar las instalaciones en las que ya estás trabajando, es fundamental ponerse en manos profesionales con los conocimientos técnicos más la experiencia de haber desarrollado con éxito proyectos de reorganización de almacenes de muy distinto tipo.

Si te encuentras en ese momento, consúltanos. Tenemos un servicio de diseño de almacén  y te proporcionamos la mejor alternativa de layout con los sistemas de almacenaje que mejor se adapten a tu logística, para que tu empresa dé el cambio que está necesitando.