Rotación de stock

¿Qué es la rotación de stock? Cómo calcularla para tener un almacén eficiente

¿Tienes un buen control del stock en tu almacén? ¿Sabes cómo calcular la rotación del inventario para evitar los problemas de suministro? Tener claro cuándo hay que reponer existencias es una parte importante del día a día de cualquier almacén o empresa.

Y es, además, imprescindible para el buen funcionamiento del negocio. Nadie quiere quedarse sin existencias de los productos más demandados ni acumular en exceso otros que tienen mucha menor salida. 

Tener el nivel correcto de stock, suficiente pero no demasiado, es uno de los puntos más sensibles de la logística de almacén. Por eso es tan importante establecer una rotación de inventario eficiente.

Hacerlo bien te ahorrará tiempo y dinero. 

 

Aclarando conceptos: rotación de stock e índice de rotación

La rotación de existencias es un proceso organizativo básico del almacén, que tiene como fin último establecer cuándo es necesario reponer el stock para que la cadena de suministro siga funcionando correctamente y sin interrupciones.

Manteniendo una rotación adecuada se aleja el peligro de que se produzca una rotura de stock, con todas las consecuencias indeseadas que conlleva: pedidos parados, pérdidas de tiempo y dinero, clientes insatisfechos, crisis de confianza, etc.

Por otro lado, tampoco se acumulan mercancías de más, lo que ayuda a mantener bajo control los costes de almacenamiento.

Otro de los objetivos de la rotación de inventario es evitar (o reducir a mínimos) la pérdida de mercancías causadas por caducidad u obsolescencia, pérdidas, deterioros, accidentes, etc.

Para llevar a cabo una correcta rotación de stock es necesario conocer el índice de rotación, que es la cifra que indica las veces que hay que reponer el inventario en un determinado periodo de tiempo (normalmente, un año). 

Esta cifra aporta información valiosa. Si es un ratio alto, indica que el flujo de mercancías es regular. Es un indicador positivo que apunta a que las ventas son constantes y se mantienen en el tiempo, y por tanto la empresa debe estar generando beneficios.

En una lectura muy generalista (siempre hay que valorar otros factores), un índice de rotación alto indica que los productos no permanecen mucho tiempo en el almacén.

Por el contrario, cuando en un almacén hay una rotación de existencias baja, se entiende que la mercancía no se repone con frecuencia. Esto puede ser por motivos diferentes, que habrá que analizar en cada caso. Por ejemplo, no es lo mismo que hayan descendido las ventas o que se estén haciendo mal los cálculos de aprovisionamiento.

 

Cómo se calcula la tasa de rotación de inventario

Para crear un sistema eficiente de rotación de inventario, lo primero y más importante es tener información fiable sobre la mercancía. ¿Cuáles son los productos con más movimiento? ¿Cada cuánto se agotan las existencias? ¿Qué mercancías tienen menor demanda y, por tanto, rotan menos? 

Puede ser muy útil para empezar a identificar los productos según su nivel de rotación, implantar el método de análisis conocido como ABC, que justamente clasifica cada referencia según su movimiento en el almacén y el valor que aporta.

No es el único sistema de gestión de inventario, hay otros. Cada empresa debe encontrar aquel que más se ajusta a su funcionamiento interno, sector y objetivos. 

Tener implantado un Software de Gestión de Almacén es básico para conocer los indicadores de rendimiento o KPI que necesitamos en tiempo real y con exactitud.

A partir de los datos, para calcular la tasa de rotación de inventario se aplica una fórmula matemática: 

Valor de las ventas / Valor promedio del inventario = índice de rotación.

Para hallar el valor de las ventas, calcula los costes totales de los bienes que se han vendido en ese periodo de tiempo específico. La cifra que se ha de tener en cuenta es el precio de coste. Deben incluirse tanto los costes directos como indirectos (mano de obra, etc).

El valor promedio del inventario es la media del valor de todas las existencias del almacén en el periodo indicado. Para eso suma el valor del inventario inicial y el valor del inventario final, y divídelo entre dos. 

Lo habitual es hacer el cálculo para un año. En casos puntuales, puede ser interesante establecer la tasa de rotación para periodos más segmentados.

Otro parámetro relacionado es aquel que indica cada cuántos días es necesario reponer las referencias que hay en el almacén. Para eso dividimos el tiempo entre el índice de rotación obtenido. 

La cifra resultante indica el número de veces al año (si ese es el periodo que hemos tomado como referencia) que reponemos las existencias de un determinado producto.

 

¿Quieres mejorar la gestión de inventario en tu almacén?

Un almacén que no tiene el control del stock es un barco haciendo aguas. Y sabemos que no es fácil, y que es una de las tareas más tediosas y que más tiempo consumen… O eso era antes, cuando los operarios trabajaban con listados en papel.

La digitalización ha cambiado el escenario y los procedimientos. Ahora, es posible mejorar la eficiencia de este y otros procesos de manera sencilla, fiable y en el tiempo mínimo.

Muchas empresas ya están implantando sistemas como nuestro SGA TWO, y ven enseguida los beneficios. Otras, aún se lo están pensando y dejando pasar un tiempo valioso, en el que podrían estar asegurando su lugar en el mercado a medio plazo.

Si aún te da un poco de vértigo meterte en ese cambio, recuerda que tienes a nuestro equipo de profesionales para resolver dudas. No dejes que tu empresa se quede atrás. Ponte en contacto con nosotros y prepara tu almacén para competir. 

Almacén farmacéutico

¿Cómo es un almacén de productos farmacéuticos?

El almacén farmacéutico es solo un eslabón de una gran cadena logística que permite que, cuando un paciente necesita un medicamento, pueda tenerlo a su disposición en un tiempo razonable y en óptimas condiciones. 

Si ya las cadenas logísticas son complejas, aún lo son más las que tienen que cumplir estrictas normativas para garantizar la seguridad y la trazabilidad de un tipo de productos que, habitualmente, requieren condiciones especiales de almacenamiento y transporte.

Controlar la temperatura, la luz, la humedad. Evitar la contaminación cruzada, vigilar las caducidades, extremar las condiciones de higiene y desinfección… Todo eso en una cadena de suministro fuertemente globalizada, en la que es habitual producir en un país y fabricar en otro a miles de kilómetros de distancia.

Por si fuera poco complejo, durante la pandemia hubo que hacer todo esto, además, en condiciones extremas y soportando una demanda sin precedentes.

¿Quieres saber más sobre la logística asociada a los medicamentos? Hoy te hablamos de los almacenes farmacéuticos.

 

Estas son las 3 claves más importantes de un almacén farmacéutico

En España, las condiciones que debe cumplir cualquier almacén que dé servicio a la industria farmacéutica están reguladas por ley (RD 2259/1994), aplicable a aquellos establecimientos dedicados a la obtención, conservación, suministro o exportación, tanto de medicamentos para uso humano como de sustancias susceptibles de formar parte de un medicamento elaborado por un laboratorio farmacéutico. 

La cadena de suministro de productos sanitarios consta de distintos eslabones, y cada uno de ellos tiene una normativa propia. De ese modo se garantiza la correcta manipulación de los medicamentos y se protege su calidad. 

Pero todos esos eslabones deben observar las llamadas Buenas Prácticas de Almacenamiento y de Distribución: Good Storage Practices (GSP) y Good Distribution Practices (GDP), pautas comunes establecidas por la Organización Europea del Medicamento y que establecen cuáles son los estándares mínimos para garantizar la seguridad de los productos farmacéuticos que se mueven en el seno de la Unión Europea. 

Estas son las 3 condiciones principales que debe cumplir un almacén farmacéutico:

 

1. Autorización como establecimiento sanitario

En primer lugar, este tipo de almacenes o establecimientos de distribución al por mayor, son considerados establecimientos sanitarios a todos los efectos y necesitan una autorización sanitaria para iniciar la actividad. 

Esta autorización la conceden las autoridades tras comprobar que el establecimiento reúne las condiciones necesarias para garantizar la conservación de los productos, sin contemplar la fabricación ni la dispensación al público.

 

2. Dirección cualificada

El almacén debe contar con un director técnico que garantice la seguridad de todas las operaciones que se lleven a cabo en la instalación. Según establece la legislación, debe estar licenciado o graduado en Farmacia y su cometido es velar por la observación de las Buenas Prácticas que establece la Unión Europea, así como las diferentes normativas que se apliquen en cada instalación en concreto.

 

3. Instalaciones del almacén

Deben reunir las condiciones adecuadas y contar con personal cualificado para las diferentes tareas. 

El diseño del espacio de almacenamiento permitirá una separación correcta entre los distintos elementos, diferenciando entre medicamentos, sustancias medicinales y demás productos farmacéuticos.

Es importante que las dependencias cuenten con zonas diferentes para albergar con seguridad:

  • Medicamentos y sustancias que necesiten condiciones especiales (por ejemplo, de temperatura).
  • Medicamentos y sustancias estupefacientes, sustancias psicotrópicas muy activas, sustancias peligrosas, inflamables, explosivas, etc.
  • Medicamentos y sustancias caducadas.
  • Medicamentos y sustancias en cuarentena o rechazadas.

Cada área estará acondicionada para que los productos se puedan colocar separados y clasificados, en zonas acondicionadas según las necesidades de cada producto relativas a la temperatura, humedad o exposición a la luz.

La manipulación de productos ha de llevarse a cabo en un área diferente a la de almacenamiento, para evitar la contaminación cruzada.

Además, habrá un laboratorio preparado para hacer análisis cuando sea necesario para el control de los productos.

Todas las operaciones que se llevan a cabo en un almacén farmacéutico tienen que estar orientadas a garantizar la seguridad, de ahí que la exigencia en este tipo de espacios sea máxima tanto en lo relativo a las instalaciones como la capacitación del equipo humano.

 

Un Sistema de Gestión del Almacén (SGA) para mantener el control

Definitivamente, implantar un SGA y adaptarlo a las características de cada almacén en particular es la única manera de poder mantener todas las variables bajo control. 

En muchas ocasiones hemos hablado de la importancia de abandonar los caducos sistemas más o menos manuales de gestión de almacén y pasar a otros que incorporen nuevas tecnologías, digitalicen sus sistemas y automaticen los distintos procesos. Pero cuando se trata de llevar el control de almacenes de productos con requerimientos especiales, con más razón.

El SGA es la forma de tener el control de todos los procesos en tiempo real, facilitar información actualizada en cualquier momento, garantizar la trazabilidad de la mercancía, y coordinar las actividades propias de cualquier almacén, como la recepción de productos, ubicación de las existencias, control del inventario, gestión del picking, registro de las expediciones, etc.

¿Te gustaría conocer más detalles? Ponte en contacto con nuestro equipo y pregunta por nuestro SGA TWO. Estaremos encantados de responder a todas tus preguntas.

Inventario fantasma

Inventario fantasma: el misterio del stock desaparecido

¿Qué pasa cuando el sistema de gestión de tu almacén te indica que hay una mercancía disponible y, al ir a retirarla, no está? Sí, eso ocurre a veces. En esos casos hablamos de inventario fantasma, un “agujero” en la gestión que puede hacer mucho daño a tu empresa.

Es uno de esos misterios de almacén que conviene tener bajo control. Hoy vamos a ver qué es el inventario fantasma y cómo puedes evitar llevarte sustos cuando vas a por una mercancía que… ¡se ha esfumado!

 

Qué es el inventario fantasma y por qué es un problema para un almacén

El inventario fantasma es aquel que figura en los registros del sistema pero que no está disponible en las estanterías, es decir, por la razón que sea, no es posible encontrar esa mercancía porque no existe. 

El inventario fantasma es un problema precisamente por eso, porque es… fantasma. Es indetectable hasta el momento en que se necesita. Cuando tenemos constancia de que una mercancía se agota, se puede programar su reposición. El problema surge cuando los registros no tienen datos reales sobre un producto y entra un pedido… 

¿Qué pasa entonces? Pues que el operario, al ir a buscar los artículos, se encuentra con que no hay o las existencias no son suficientes para atender la orden. Y no solo se pierde la venta, sino también la confianza del cliente o el usuario (si se trata de un ecommerce): a nadie le gusta que le primero le digan que sí y luego que no.

Si el almacén forma parte de la cadena de suministro de una factoría, es posible que incluso se llegue a detener la producción. El daño tanto económico como en términos de credibilidad, puede ser importante. 

Otro punto a tener en cuenta es que la existencia de un inventario fantasma altera las estimaciones del almacén. Las métricas o KPI brindan una información importante para hacer predicciones y llevar el control del stock. Si están alteradas o falseadas, se pueden tomar decisiones erróneas. 

De ahí la importancia de tener siempre acceso a datos fiables y actualizados para poder gestionar correctamente un almacén.

 

¿Cómo se puede evitar tener un inventario fantasma?

Hay múltiples razones por las que se puede acabar generando un inventario fantasma. Una posibilidad es que se hayan producido uno o varios robos que no hubieran sido detectados, pero habitualmente se debe a algún tipo de error humano: 

  • registros incorrectos
  • fallos en la reposición de productos
  • inventarios periódicos mal realizados
  • cambios de ubicaciones que no fueron registrados, etc.

Este tipo de errores son propios de sistemas de gestión de almacén inadecuados, generalmente los métodos tradicionales de gestión en papel. Si el control se lleva a mano y con hojas de cálculo, es fácil que el inventario fantasma pase desapercibido. 

El problema es mayor cuanto más grande es el almacén: a mayor número de referencias, más compleja (e inexacta) es la gestión tradicional.

Realmente, hoy por hoy solo hay una forma de evitar estos sustos y todos los problemas derivados, y es implementar soluciones tecnológicas para recoger y procesar la información del almacén. 

Nos referimos a eliminar definitivamente la gestión manual de procesos y dar el salto hacia la digitalización, implementando un software de gestión de almacén que permita trackear las existencias de manera fiable.

¿Cuál sería, entonces, la solución? Depende de las características de cada almacén, pero en líneas generales pasaría por implantar un SGA para llevar el control de toda la logística de almacenamiento. 

Nuestro SGA TWO es uno de los mejores softwares de gestión de almacén que se pueden encontrar ahora mismo en el mercado. Garantiza el suministro para evitar paradas de producción o paradas logísticas, evita errores y retrasos en las entregas, optimiza el espacio y reduce costes de almacenamiento, etc.

Además, tiene la ventaja añadida de que es un software intuitivo, con una interfaz sencilla que los trabajadores aprenden enseguida a manejar. Antes de lo que imaginas, la digitalización de tu almacén será un hecho.

Posiblemente sea interesante implementar otros sistemas de control de las referencias, como por ejemplo implementar etiquetas RFID, con seguimiento por radiofrecuencia, para garantizar la trazabilidad de la mercancía.

Con este sistema, no es necesario hacer lecturas artículo por artículo, acercando manualmente un dispositivo (como ocurre, por ejemplo, con los lectores de código de barras). Simplemente se instalan lectores en lugares estratégicos que captan la información de las etiquetas incluso estando paletizadas.

 

Mejora la gestión de inventario en tu almacén y olvídate del stock fantasma

Si no quieres más misterios en tu almacén, tienes que avanzar en una gestión digitalizada para llevar un control de datos riguroso.

Y en eso podemos ayudarte, solo tienes que ponerte en contacto con nosotros y te ofrecemos soluciones adaptadas a las necesidades de tu empresa. Hablamos cuando tú quieras.

Preparación almacén Black Friday

Prepara tu almacén para Black Friday

Se acerca una de las campañas de ventas más fuertes del año, ¿has preparado tu almacén para hacer frente al pico de pedidos que se espera? Black Friday supone una inyección importante para la facturación de tu almacén, pero también es un examen de efectividad y eficiencia. 

Preparar con tiempo todo lo necesario para ese incremento de demanda es fundamental para que la cadena funcione y tu almacén pase la prueba con un sobresaliente.

A continuación, te damos algunas claves para que todo vaya sobre ruedas.

 

Qué supone el pico de ventas de Black Friday para un almacén

Hay ocasiones en que no se pueden prever los aumentos de demanda, pero este no es el caso. Hace años ya que Black Friday es un momento superventas, en dura competencia con la campaña de Navidad. El comercio online se dispara, los clientes tienen la tarjeta en la mano y la predisposición para comprar es muy alta.

A cambio, los consumidores esperan rapidez en las entregas, comunicación fluida, y trazabilidad para saber, en tiempo real, cuál es el estado de su pedido.

Como todo profesional de la cadena de suministro sabe, la satisfacción del cliente depende de una entrega ágil y sin errores.

Y eso, cuando los pedidos crecen y el almacén está al máximo de su rendimiento, puede complicarse un poco. Por eso es importante prepararse para unos días de un sobreesfuerzo y tensión de la cadena de suministro. 

 

7 claves para preparar tu almacén para Black Friday

Más allá de simplemente recoger pedidos, empaquetar y expedir, el almacén debe ser capaz de manejar un volumen excepcional de trabajo de forma eficiente y sin bloquearse.

Estas claves pueden ayudarte.

 

1. Planifica el stock

Planificar el inventario es una de las tareas más difíciles en condiciones normales, cuánto más en una campaña en la que hay más factores que dificultan la previsión (y más en este año, en el que no se sabe cómo va a afectar la inflación en las ventas).

Incluso así debes tratar de adelantarte, teniendo en cuenta las campañas anteriores. Consulta los datos históricos para tener una referencia.

 

2. Adelántate a las necesidades de personal

Un aumento de carga de trabajo requerirá más operarios temporalmente. No dejes esa gestión para el último día y asegúrate de que, llegado el momento, tienen la preparación necesaria para seguir el ritmo de trabajo.

 

3. Organiza y reorganiza

Antes de empezar la campaña, el inventario debe estar al día y todos los productos etiquetados correctamente. Además, si hay experiencias de otros años, puede ser buena idea reorganizar temporalmente el almacén para que sean más accesibles los productos más demandados. 

 

4. Asegura el transporte

En momentos de mayor demanda, el transporte puede ser crítico. Trata de adelantarte abriendo tu abanico de opciones con empresas distintas, por si fuese necesario reforzar la red habitual de transportistas para poder atender la demanda.

 

5. Mantén una buena comunicación con tus clientes

En una cadena de suministro tensionada, la comunicación fluida es fundamental, por eso reforzar el equipo de atención al cliente puede ser una buena idea. 

Mantén siempre informados a tus clientes del estado de su pedido ofreciendo un servicio de tracking. De ese modo, reduces las consultas en un porcentaje muy alto y ofreces confianza. Si hay algún problema o retraso importante, envía un aviso.

Si hay un problema, la buena comunicación puede salvar la experiencia del cliente.

 

6. Revisa la logística inversa

Son días de compras rápidas… y también de devoluciones exprés. El cliente espera que su devolución se gestione con agilidad y sin contratiempos. En condiciones normales no debería haber problema, pero ¿y cuándo el almacén está al tope de su capacidad? 

Quizá necesites destinar recursos extra durante esos días a la logística inversa para que todo funcione correctamente. 

 

7. Haz un simulacro

Es la mejor forma de comprobar el grado de estrés que puede soportar tu organización. Un par de horas trabajando al máximo rendimiento te dirá en qué puntos hay debilidades y dónde hay más posibilidades de que surja un problema, tanto en la parte humana como tecnológica. 

Es decir, ese test de resistencia tiene que poner a prueba todos los recursos, la planificación, los sistemas informáticos, el software de gestión, el equipamiento… Todo.

 

¿Tienes un SGA que responda? Entonces ¡a por el Black Friday!

Revisar la gestión de operaciones, la distribución del almacén y la tecnología puede ayudarle a estar mejor preparado para afrontar los retos como Black Friday u otros.

Pero además, necesitas “un cerebro” que coordine todas las operaciones, y ese es el Sistema de Gestión de Almacén. Un software como SGA TWO, diseñado especialmente para dar respuestas sencillas a las complejidades organizativas de un almacén moderno. 

¿Te lo presentamos? Nos encantaría, solo tienes que ponerte en contacto con nuestro equipo y te mostramos qué puede hacer SGA TWO por tu almacén. 

Stock de seguridad

¿Tienes previsto un stock de seguridad en tu almacén?

En un almacén, lo último que queremos es llevarnos sustos con el stock. ¿Y si de pronto hay un pico de demanda inesperado y no tienes mercancía? ¿Y si falla un proveedor habitual y no puedes reponer en la fecha prevista? Para evitar problemas (y posibles roturas de stock) es importante contar con un stock de seguridad.

La idea es sencilla: prever para no lamentar. Pero la ejecución puede no ser tan fácil, ya que calcular el stock necesario en cada caso particular depende de muchos factores.

Hoy vamos a profundizar en este concepto para ayudarte a prevenir este tipo de situaciones. 

 

Stock de seguridad: adelántate a los problemas. Qué es y por qué necesitas tenerlo bajo control

El stock de seguridad es ese extra de mercancía que es conveniente tener en el almacén para estar cubierto frente a cualquier imprevisto: problemas de abastecimiento, huelgas, retrasos con los proveedores, aumento repentino de la demanda, etc.

En todos esos casos, la respuesta al cliente puede verse afectada negativamente por un problema evitable, teniendo un inventario de seguridad.

El principal cometido de un stock de seguridad es evitar tener una rotura de stock, una de las peores situaciones que pueden ocurrir en un almacén, ya que frena la actividad y compromete la confianza de los clientes en la compañía. 

El stock de seguridad garantiza que, cuando se agotan las existencias previstas para un determinado ciclo, el almacén aún puede responder pedidos si se produce un cambio en la demanda con el que no se contaba.

 

3 razones para calcular un stock de seguridad

Tener un stock de seguridad es necesario por numerosas razones. Estas son las 3 principales.

  1. Compensa los pequeños errores de previsión. Las empresas basan sus cálculos en datos históricos y estimaciones. El stock de seguridad sirve para compensar las pequeñas (o no tan pequeñas) variaciones entre la previsión y la demanda real.
  2. Asegura la cadena de suministro. Si tu stock de seguridad está calculado para cubrir incidencias, la cadena no se rompe y nadie tiene que detener su producción o desatender otros pedidos.
  3. Mantiene alta la satisfacción del cliente. Al fin y al cabo, todos los operadores de la cadena logística quieren trabajar sin incidencias.

 

Cómo calcular el stock de seguridad

El problema viene a la hora de echar las cuentas: ¿cuánto stock es razonable acumular como previsión de seguridad? Considerando que el espacio en un almacén es limitado, hay que ser lo más precisos posible en las previsiones.

Hay distintas maneras de calcular el stock de seguridad con cierta fiabilidad, minimizando los márgenes de incertidumbre. 

Muchas empresas optan por la fórmula más simple de todas y multiplican por ciclo, es decir, calculan el stock que necesitan para un ciclo, por ejemplo, de un mes (tomando como referencia el histórico de la empresa) y le añaden dos semanas más de seguridad.

Es una forma de “tener un margen” por si hay cualquier imprevisto, pero el cálculo se puede mejorar mucho. 

Sobre todo, hay que tener en cuenta que no todos los artículos de tu almacén son iguales ni requieren el mismo tratamiento. Una regla fija, como esta que te acabamos de comentar, tiene una efectividad limitada, sobre todo porque cada referencia del inventario tiene un patrón de demanda y rotación único. Así que, si tenemos en cuenta más datos, el cálculo se puede afinar mucho más.

 

>> Si quieres saber más sobre la forma de clasificar el inventario según su nivel de rotación, puedes leer este post en el que te hablamos sobre el sistema ABC para la gestión de stocks.

 

Hoy por hoy, la forma más efectiva de controlar los niveles de stock de un almacén, incluyendo el cálculo del stock de seguridad, pasa por la utilización de un software de gestión de almacén, que garantiza un control preciso de las existencias.

Y, yendo un poco más allá, los modelos predictivos darán un gran salto cuando se normalicen las tecnologías basadas en Inteligencia Artificial, capaces de utilizar el Big Data para optimizar procesos en el sector de la logística y obtener modelos predictivos mucho más precisos.

 

Toma el control total del stock en tu almacén

Determinar los niveles de inventario adecuados es una de las tareas más importantes y más difíciles a las que se enfrentan los gestores de almacenes. Si se tiene demasiado inventario, se inmoviliza el capital y aumentan los gastos de almacenaje. Si no se tiene suficiente, se convive con el riesgo de sufrir una rotura de stock y empeorar el servicio. 

Un software de gestión de almacenes ayuda a gestionar con eficiencia no solo el inventario, sino también otras tareas operativas, automatizando procesos y brindando información en tiempo real sobre el stock disponible.

¿Quieres saber cómo puede ayudar nuestro SGA TWO a mejorar el control de stock en tu empresa? Ponte en contacto con nuestro equipo y resuelve tus dudas.

Claves para mejorar la gestión de compras

7 claves para mejorar la gestión de compras en tu empresa

Todas las empresas necesitan adquirir productos o servicios a diferentes proveedores para su funcionamiento cotidiano. Controlar los gastos de todas esas adquisiciones, puntuales o periódicas, elegir el proveedor más adecuado en cada caso, hacer pedidos de forma coordinada entre distintas áreas… Todos esos aspectos forman parte de una correcta gestión de compras.

La ineficiencia de ese aprovisionamiento es un agujero negro por donde se va mucho dinero en la empresa. Por eso es aconsejable revisar y evaluar todo el ciclo de gestión de compras para detectar posibles fallos y hacer mejoras.

Estas 7 claves son una guía para ayudarte a mejorar la gestión de compras de tu compañía.

 

Estrategias para mejorar la gestión de compras

Mejorar el enfoque de los métodos de compra puede impulsar la rentabilidad, especialmente si se engloba en una estrategia global para reducir gastos e incrementar el ahorro en la empresa. Estas son algunas claves simples pero muy efectivas para hacerlo:

 

1. Centraliza las compras

Todas las órdenes de compra deben estar coordinadas por un mismo departamento. Hacer un pedido grande suele resultar más económico que varios pequeños. Además, se evitan errores como duplicar pedidos, y se ajustan mejor las cantidades. 

Centralizar estas operaciones permite un mayor control y ayuda a eliminar el despilfarro.

Dependiendo del tamaño y la estructura interna de la empresa, puede ser buena idea reducir el personal autorizado a realizar compras o limitar el importe de las mismas.

 

2. Diversifica proveedores

Es muy conveniente tener identificados varios proveedores, en función de criterios como la calidad, el precio y el historial de entregas. 

De ese modo, si un proveedor se queda sin stock, sube repentinamente sus precios o deja de servir un determinado producto, la empresa no sufrirá retrasos ni incrementos de precio si hay que encontrar un proveedor nuevo en el último momento. Tener varios proveedores en la agenda permite tomar las mejores decisiones de compra.

Otro punto a incluir en la agenda es la revisión anual de los proveedores y de los acuerdos establecidos con ellos. Negociar precios forma parte de esa revisión.

Como último apunte, ten en cuenta que no siempre lo más barato es lo más conveniente. Cambiar de proveedor con demasiada frecuencia, guiados solo por los precios, tiene otros riesgos. El desarrollo de relaciones a largo plazo con los proveedores crea asociaciones beneficiosas para ambas partes.

 

3. Crea protocolos 

Una política de compras que estandarice el proceso para hacer pedidos, facilita mucho las cosas. 

Los protocolos son necesarios para no tener que generar en cada caso individual un proceso nuevo, lo que supone pérdidas de tiempo y mayor posibilidad de errores.

Todo el equipo debe ceñirse al sistema protocolizado para solicitar la compra de productos. Esto no es incompatible con tener un sistema flexible que no obstaculice el funcionamiento de la empresa. 

Si los cambios están bien diseñados, no repercutirán en la fluidez de las operaciones y sí en la eficiencia.

 

4. Mentaliza a la plantilla

Además de conocer ese protocolo de compra, el personal de la empresa debe estar concienciado de la necesidad de colaborar en el ahorro de suministros y controlar el gasto. 

Los procesos establecidos para ello tienen que entenderse como una medida eficaz y beneficiosa para la empresa, no como un trámite pesado o una “imposición” burocrática que entorpece el funcionamiento empresarial.

Acabar con el desorden en las compras es una responsabilidad que requiere la colaboración de todos.

 

5. Identifica procesos ineficientes

El análisis de la cadena de compras es quizá la medida más importante, necesaria para la mejora de los procesos de adquisición.

Es necesario comprobar qué es lo que provoca cuellos de botella y cuánto le cuestan a la organización. De ese modo se podrá medir posteriormente el impacto de los cambios. 

 

6. Vigila los costes de mantenimiento del inventario

Los gastos de almacenaje de suministros también deben ser tenidos en cuenta, porque es otro de los factores que puede disparar los gastos de forma indirecta

Las compras deben calcularse para que no sobrepasen el coste estimado de almacenamiento que la empresa puede asumir. 

 

7. Implanta un software de gestión de compras

Existen en el mercado programas especializados en el control de todas las operaciones vinculadas a la adquisición de productos para la empresa. 

Se trata de softwares que coordinan necesidades de las distintas áreas, administran proveedores, generan albaranes y facturas, controla las fechas de recepción de pedidos, etc.

La herramienta centraliza todas las operaciones de compra, de modo que se evitan duplicidades, errores y descoordinación entre departamentos. Además, permite hacer el seguimiento de los pedidos y actualizar datos de forma rápida y fluida.

Tener un gestor de compras e integrarlo en el gestor de almacén o SGA, mejora aún más los resultados y la eficiencia de la cadena de suministro.

 

Automatizar para mejorar

Automatizar la gestión de compras proporciona el control total sobre el inventario. Permite hacer un seguimiento completo desde el momento en el que se hace el pedido: cantidades, precios, proveedores, fechas. 

¿Quieres mejorar la gestión de compras en tu empresa? Ponte en contacto con nosotros y habla con nuestro equipo, te propondremos soluciones.

Click and collect en logística

Click and collect: qué es, cómo funciona y por qué puede impulsar tu negocio

No es un concepto nuevo, pero empieza a ser habitual. Click and collect es la posibilidad de comprar online y recoger en la tienda física de la marca. 

¿Qué supone eso? Más libertad para los usuarios, que pueden ir a por su producto cuando quieran. Y una significativa reducción de costes para las empresas.

Cada vez es más habitual que los compradores busquen empresas que ofrezcan la comodidad de esa opción. Si te interesa para tu negocio, a continuación te contamos más. 

 

Una nueva forma de comprar online: click and collect

Muchas empresas minoristas que venden en medios online (web, apps, redes sociales) están incorporando la posibilidad de implementar el click and collect para ofrecer a sus clientes la posibilidad de recoger su producto en tienda física.

Hay quien dice que es una reacción al llamado “efecto Amazon”: mientras el enorme marketplace promociona los envíos a domicilio en plazos cada vez más breves, otras empresas apuestan por un modelo híbrido de distribución. 

En él se combina la compra online con un regreso a las tiendas físicas, utilizándolas como una especie de almacenes de distribución desde un enfoque nuevo, para ofrecer una experiencia de compra unificada y un mejor servicio al cliente.

 

Click and collect y logística omnichannel

La evolución del click and collect avanza en paralelo a la logística omnicanal, una tendencia que supone un reto logístico para todos los eslabones de la cadena de suministro.

En un modelo logístico anterior, llamémoslo multicanal, el usuario podía 

  • comprar en tienda física 
  • comprar online a través de la web
  • comprar desde su smartphone en la aplicación de la tienda, etc. 

Es decir, podía usar distintos canales de compra, pero no podía moverse de uno a otro porque estos no estaban conectados: si adquiría un artículo online no podía devolverlo en la tienda física, por ejemplo.

La omnicanalidad implica que todos los canales de venta están integrados en una estrategia única, de forma que el usuario puede pasar de un canal a otro según le resulte más conveniente, y sin que se produzcan diferencias o descoordinaciones.

Todos los canales funcionan como uno durante todo el proceso de adquisición de un producto, incluyendo la atención al cliente. Si quieres saber más, aquí te explicamos por qué la logística omnicanal es clave para una gran experiencia de compra.

Pues bien, es en este contexto donde la estrategia click and collect cobra importancia, porque se refiere a un segmento de la experiencia omnicanal, en concreto, a la opción de comprar en línea y recoger en tienda física

 

¿Cuáles son los retos organizativos del click and collect?

Implementar un click and collect lleva aparejados algunos retos organizativos importantes con los que hay que contar, tales como: 

  • Adaptación de los trabajadores: hay que formarlos en las nuevas tareas y analizar si es necesario ampliar aumentar el número de operarios en las tiendas físicas. Ten en cuenta que tus trabajadores tendrán que gestionar los pedidos en línea, además de realizar su trabajo habitual.
  • Control del inventario: es imprescindible tener una visión total del stock disponible en los distintos centros, para poder atender pedidos o para informar a los usuarios de cuándo un artículo agotado ha sido repuesto.
  • Optimización de procesos: igual que en un almacén se estudian las rutas más cortas o el picking más eficiente, los procesos en una tienda en la que se entregan pedidos se deben analizar de manera similar. El tiempo de entrega de un pedido y su registro en el sistema debe ser el mínimo posible para que el click and collect resulte rentable.
  • Medición de resultados: solo haciendo un seguimiento exhaustivo se puede evaluar la rentabilidad del click and collect.
  • Análisis de las ubicaciones: por ejemplo, para colocar cerca aquellos productos que se piden juntos con frecuencia.
  • Gestión de devoluciones o logística inversa: los pedidos son entregados en la tienda y deben regresar al almacén.

Estos son solo algunos ejemplos de aspectos que hay que optimizar en una tienda física que sea utilizada como almacén de distribución. Como ves, son parámetros similares a los que hay que tener en cuenta en la gestión de cualquier almacén. 

En un almacén convencional, todos estos aspectos están controlados por un SGA, pero además este tipo de software es tan flexible que puede gestionar la coordinación entre las tiendas físicas y los centros de almacenamiento, así como los canales de venta, y proporcionar un control total sobre toda la cadena.

 

¿Estás pensando en un sistema click and collect para tu negocio?

Aunque puede parecer complejo, lo cierto es que con las herramientas digitales disponibles implementar un click and collect hoy en día ya puede estar al alcance de gran parte de retailers.

Con el software adecuado, y adaptándolo a las características específicas de cada proyecto, puedes mejorar tu estrategia de ventas ofreciendo la posibilidad de pedir online y recoger en tienda.

¿Quieres que hablemos de ello? Solo tienes que preguntarnos y resolvemos tus dudas.

Picking por voz o picking visual

¿Picking por voz o picking visual? ¿Cuál es mejor para tu negocio?

Cuando una empresa se plantea evolucionar mejorando los procesos de su almacén, uno de los más consultados es el picking. Dejando atrás definitivamente el control en papel ¿cuál es el sistema más conveniente? 

Existen varias opciones, pero dos de las más solicitadas son el picking por voz y el picking visual.

¿Voz o visión? ¿Qué es más eficiente? Ambos sistemas tienen importantes ventajas, de modo que para saber cuál es más recomendable para cada tipo de negocio, hay que poner atención en los detalles.

Y eso es justo lo que vamos a hacer en el post de hoy. 

 

Tecnología aplicada al picking: visión vs. voz

En ambos casos, el objetivo es similar: mejorar la eficiencia del almacén y la productividad de los operarios, aumentando el número de pedidos procesados por hora.

Y, también en ambos casos, las soluciones se apoyan en la tecnología. Está comprobado que para evitar fallos y aumentar la precisión del trabajo, hay que evitar que los trabajadores se vean obligados a mirar una y otra vez el dispositivo que llevan consigo, bien para obtener la información que necesitan, bien para confirmar los datos recibidos.

Es un sistema poco eficiente, con el que hasta los operarios veteranos cometen errores, por lo tanto es muy interesante implementar un sistema que permita al trabajador procesar los pedidos sin tener que estar constantemente fijándose en un display.

Y ahí es donde demuestran su eficacia los sistemas de picking que utilizan la voz o la visión, coordinados por el Sistema de Gestión de Almacén (SGA)

 

Picking por voz

Implementar un sistema por voz es sin duda un gran avance. Es lo más parecido a un “manos libres”, una tecnología con la que se va dirigiendo al empleado a las distintas ubicaciones utilizando auriculares y micrófono:

  • Mediante los auriculares, recibe indicaciones sobre la órden que tiene que cursar.
  • También indica a qué punto tiene que desplazarse para acceder a esa ubicación específica (pasillo, estante, etc) y el número de unidades necesarias para completar la orden.
  • Finalmente, comunica en qué punto tiene que depositar la mercancía

Cuando ha terminado, el trabajador envía una confirmación a través del micrófono que también lleva incorporado. De ese modo en ningún momento tiene que desviar la vista ni manejar aparatos, como por ejemplo una PDA.

El sistema por voz, o manos libres, aumenta la tasa de picking eficazmente en la mayoría de escenarios, aunque también tiene algunos inconvenientes que es importante valorar.

Para saber más, lee este post sobre picking por voz y su potencial para optimizar un almacén. 

 

Picking visual

Es un sistema capaz de aumentar la velocidad de procesado de pedidos y la productividad global del almacén gracias a la Realidad Aumentada.

¿Cómo funciona? El operario trabaja llevando unas smart glasses, o gafas inteligentes, que le muestran la información que necesita para completar un pedido. Así, siempre tiene delante los datos que necesita sobre qué producto tiene que recoger, cuántas unidades, dónde está, etc.

En ningún momento tiene que desviar la mirada a un dispositivo extra, porque toda la información está dentro de su campo de visión gracias al wearable que lleva incorporado.

Es habitual que este sistema se complemente con el picking por voz para confirmar las tareas realizadas.

Pero hay mucho más, y muy interesante. Lo tienes en este post sobre Realidad Aumentada en logística y gestión de almacenes: el visual picking

 

¿Qué sistema de picking es mejor? ¿Voz o visión?

Sin duda, el sistema hoy por hoy más eficiente es el que aplica la tecnología más avanzada, es decir, el picking visual con Realidad Aumentada.

No obstante, teniendo en cuenta que el factor económico es uno de los más importantes a valorar y que, cuanto más tecnológicas sean las soluciones a implementar, más sube el precio, debemos analizar más cuestiones antes de decidir.

Algo fundamental es calcular cuánto va a mejorar la productividad del almacén con un sistema u otro y hacer una estimación del Retorno de la Inversión

El picking por voz, aunque reduce errores en comparación con otros modelos, requiere concentración por parte del trabajador y su sistema de validación por voz no es del todo preciso, por lo que todavía tiene un pequeño margen de error.

Pero incluso así, el picking por voz puede suponer una mejora importante con respecto al sistema que se aplicaba anteriormente, de modo que no compense hacer la inversión que implica el picking visual con  Realidad Aumentada.

La forma de saberlo es acudir a un equipo profesional que haga un estudio pormenorizado, teniendo en cuenta factores como:

  • El tamaño del almacén
  • El volumen de referencias
  • La intensidad del flujo de mercancía
  • El tipo de productos
  • La rotación de operarios

Además, hay que poner en la balanza el tiempo estimado de implantación del sistema, la necesidad de formar a los trabajadores, la integración con los sistemas de gestión (ERP y SGA), la reducción estimada de errores, etc.

Como ves, no hay una solución única. 

 

¿Te ayudamos a decidir tu sistema de picking

Ya ves que, aunque el futuro apunta hacia soluciones como la Realidad Aumentada, hay muchos aspectos a tener en cuenta antes de lanzarse a un cambio.

Si has decidido mejorar el picking de tu almacén quieres saber qué sistema se ajusta mejor a las necesidades del negocio y a tu presupuesto, no pierdas más tiempo ni te arriesgues a tomar una decisión errónea. 

Es tan sencillo como ponerte en contacto con nuestro equipo y pedir asesoramiento. Analizamos tu caso y te daremos soluciones personalizadas. 

Gestión multialmacén óptima

Claves para una gestión multialmacén óptima

Una empresa en crecimiento necesita, en ocasiones, gestionar más de un almacén para poder abarcar más y dar mejor respuesta a sus clientes. Eso no tiene por qué complicar las cosas. Solo es cuestión de implementar el sistema adecuado para que la gestión multialmacén se desarrolle de forma coordinada y sin errores.

Sin duda es un reto para cualquier empresa, pero nunca debe ser un freno ante la necesidad de crecer. 

Hoy en día existen las herramientas para hacerlo de forma que la gestión de distintos almacenes o centros logísticos no sea un problema, sino todo lo contrario.

 

Cómo abordar la gestión multialmacén

Como su nombre indica, se trata de administrar las operaciones de dos o más almacenes de forma coordinada y garantizando que todos los procesos se desarrollen con la mayor fluidez posible.

Se trata de gestionarlo todo de manera unificada: 

  • Control de inventario
  • Mantenimiento
  • Adquisición de equipos
  • Control de los indicadores de rendimiento (KPI)
  • Recursos humanos,
  • Recepción y expedición de mercancías, etc.

Para una empresa, tener varios almacenes ubicados estratégicamente hace que resulte más económico y rápido cubrir zonas más amplias, y por tanto las posibilidades de crecimiento se multiplican.

Para que este proceso de crecimiento de la empresa tenga éxito hay que empezar poniendo las bases para una buena gestión. 

Eso pasa por seleccionar la mejor ubicación para cada almacén, en áreas que permitan el ahorro de tiempo y gastos de transporte y buscando el equilibrio con los costes específicos de cada zona (impuestos, etc) y los servicios que ofrezca.

El layout o diseño de cada uno de los almacenes debe estar orientado a facilitar la entrada y salida de mercancías, así como a reducir desplazamientos en el interior del recinto. Si la empresa está en un momento de expansión, es el momento ideal para diseñar correctamente los nuevos espacios y mejorar también los antiguos, en la medida de lo posible. 

Por último, es fundamental implementar el software adecuado, que dé respuesta a las necesidades específicas de la empresa. Y lo haga, además, con un entorno visual intuitivo y de fácil aprendizaje para todos los usuarios. 

>> ¿Conoces nuestro SGA TWO para gestión de almacenes?

 

Un ejemplo práctico: Garcimar

Si quieres saber cómo se desarrolla un proyecto de digitalización y mejora de procesos cuando hay que gestionar más de un almacén, te invitamos a que conozcas un caso práctico. 

Se trata de la intervención de SCM Logística en Garcimar, una empresa del sector de la alimentación que sirve pescados y mariscos congelados en toda España y que cuenta con cuatro centros: Barcelona, Madrid, Málaga y Baleares.

En este caso, se implantaron herramientas de control de stock y mejora de procesos, se integró todo en el ERP de la empresa… y se hizo sin interrumpir el flujo de trabajo de la empresa, que pudo continuar con su actividad mientras se desarrollaba el proyecto. 

Lee aquí el caso práctico de Garcimar: implementación de SGA TWO para el control de procesos de congelados y refrigerados.

Los 5 principales beneficios de la gestión multialmacén

Una vez que implantas el software adecuado, tu empresa puede crecer con confianza, sabiendo que la gestión de la cadena de suministro está coordinada. 

Estas son algunas de las ventajas de una gestión multialmacén optimizada con el software adecuado: 

 

1. Disminución de costes y tiempos de entrega

Con unos niveles de stock adecuados distribuidos en los distintos almacenes, puedes enviar pedidos desde la distancia más corta, reduciendo costes, tiempo y operadores necesarios para que la mercancía llegue a su destino. 

 

2. Gestión fluida del stock

El software multialmacén mantiene al día el inventario y permite tener el control total de las existencias. Además, es posible conocer la ubicación de cada producto en tiempo real y conocer la disponibilidad, de cara a responder a los pedidos de los clientes.

 

3. Capacidad de respuesta ante incidencias o picos de demanda

Disponer de varios almacenes coordinados aporta flexibilidad a la cadena de suministro, ya que si un centro se queda sin existencias o se entra un pedido que excede el stock calculado, es posible responder desde otra ubicación sin hacer esperar a los clientes. 

 

4. Ventaja frente a otros competidores

La posibilidad de atender pedidos más rápidamente y sin demoras por stock insuficiente, mejora la experiencia del cliente y contribuye a fidelizarlo.

 

5. Gestión en una plataforma única

La comodidad de implantar un software multialmacén facilita la visualización de todas las variables. Así, es posible conocer el nivel de stock en otros centros a tiempo real, programar traslados de un almacén a otro para redistribuir existencias o coordinar mejor los pedidos a proveedores.

 

No pongas techo a tu empresa: te ayudamos con la gestión multialmacén

La forma de crear un sistema fiable para gestionar varios almacenes es utilizando las soluciones tecnológicas disponibles. Hoy por hoy, es la única manera de abordar la complejidad de un reto logístico de estas características de forma eficiente. 

Con un sistema de gestión multialmacén eficaz puedes tener todas las ventajas que te aporta disponer de varios centros de distribución y seguir ampliando operaciones en la medida que tu negocio crece.

Si tu empresa está en un momento de crecimiento, podemos ayudarte a planificar de la mejor manera posible. Ponte en contacto con nuestro equipo y hablemos de tu proyecto.

Máquinas de almacén

Estas son las máquinas de almacén más habituales para desplazar y elevar mercancía

Una de las claves para sacarle el máximo rendimiento a tu almacén es elegir la maquinaria adecuada para mover mercancía. Hoy por hoy hay mucho donde elegir: equipos generalistas o muy específicos, económicos o más costosos, diseñados para funciones muy variadas.

¿Cómo saber qué necesita tu negocio? Para hacer una inversión inteligente en maquinaria lo recomendable es tener una estrategia personalizada de gestión de almacén. 

No obstante hoy queremos presentarte cuáles son los equipos más habituales para desplazar y elevar mercancía.

 

¿Cuáles son las 4 máquinas de almacén para mover cargas? Te las presentamos

Hoy en día hay mucha maquinaria específica para su uso en almacenes, desde equipos más sencillos hasta otros muy sofisticados, integrados en un proyecto de automatización y adaptados a cada espacio. 

Este post pretende ser una aproximación a este tipo de equipos, para mostrarte las posibilidades para el desplazamiento y elevación de cargas dentro de un almacén. 

 

1. Transpaletas

Si hay un dispositivo que no puede faltar, ese es la transpaleta. Una máquina sencilla, muy versátil y fácil de manejar. De hecho, suele ser la primera compra cuando se trata de equipar el almacén y se utiliza para desplazar cargas paletizadas. 

Hay dos tipos: 

  • La transpaleta manual es el modelo más simple, con dos horquillas que se introducen bajo el palé, un sistema hidráulico para la elevación de la carga y un brazo para traccionar el equipo. Es muy práctica, aunque con limitaciones lógicas, al funcionar de forma manual.
  • La transpaleta eléctrica añade a lo anterior un pequeño motor que permite el manejo de cargas más pesadas en distancias más largas.

En este post te contamos mucho más sobre qué son las transpaletas y las opciones que existen.

Es importante señalar que la transpaleta solo eleva la mercancía lo justo para cargar el palet, mediante un sencillo mecanismo hidráulico. En realidad, su cometido principal es desplazarla, por lo que si se necesita más altura, el paso siguiente es un apilador eléctrico

 

2. Apiladores

De manera simplificada, podemos decir que es una transpaleta a la que se le incorpora un mecanismo de elevación.

También existen diferentes modelos de apiladores eléctricos. Se puede elegir, por ejemplo, entre apiladores en los que el operario se desplaza a pie o aquellos en que cuentan con una plaza para ir sentado.

Hay que tener en cuenta la altura de elevación. Normalmente estos dispositivos se mueven en un rango entre los 3 y los 6 metros. Si se necesita elevar la carga a más altura, hay que barajar la posibilidad de adquirir una carretilla elevadora.

 

3. Carretillas elevadoras

Otro elemento imprescindible para la manipulación y el almacenamiento de mercancía es la carretilla elevadora. Se trata de un vehículo monoplaza, dotado con dos horquillas, que se utiliza para elevar la carga y desplazarla.

Son fáciles de manejar y maniobran en espacios pequeños, por lo que su uso está muy extendido. 

Se compone básicamente de un mástil de elevación vertical, de mayor o menor altura según el modelo; un contrapeso para equilibrar la carga y dos horquillas ancladas a un portahorquillas, que se deslizan debajo de los palets. El operario que maneja la carretilla dispone de una plaza autónoma con acceso a todos los mandos.

Hay distintos tipos de carretillas, dependiendo del uso que se le vaya a dar: retráctiles, bilaterales, trilaterales… 

Las carretillas trilaterales pueden trabajar tanto frontalmente como a ambos lados, porque el cabezal al que van fijadas las horquillas puede girar sobre sí mismo. Las bilaterales no tienen esa capacidad y solo operan frontalmente.

Los modelos retráctiles son más adecuados para espacios abiertos, ya que tienen más rango de giro. Por eso suelen utilizarse para la carga y descarga de vehículos.

Para elegir la adecuada hay que tener en cuenta factores como la anchura de los pasillos donde va a operar, el tipo de motor (eléctrico, gas o diésel, este último solo permitido en exteriores) o la altura de elevación.

Estos dispositivos elevan la carga hasta los 12 metros aproximadamente. ¿Y si se necesita más altura? Entonces tenemos que fijarnos en los transelevadores.

 

4. Transelevadores

Nos encontramos ya ante una solución más específica que requiere un planteamiento orientado a la automatización. Por tanto, deben enfocarse como una solución personalizada, diseñada en consonancia con el layout del almacén e integrada en el Sistema de Gestión de Almacén (SGA) que se esté utilizando.

La característica principal de los transelevadores es que llevan la carga hasta distintas alturas (pueden alcanzar incluso los 50 metros) por lo que maximizan el aprovechamiento del espacio. 

Son habituales en almacenes automáticos con un flujo de mercancía importante, grandes volúmenes de carga y estanterías organizadas en pasillos estrechos. También es posible encontrar transelevadores semiautomáticos o incluso manuales, manejados por un operario, pero cada vez son menos utilizados.

Los transelevadores pueden movilizar cajas o palets, alimentar estanterías de diferente profundidad y estar compuesto por una o dos columnas verticales, según la capacidad que se requiera.

Es una solución muy versátil, con capacidad de adaptarse a las necesidades específicas de cada almacén para obtener el mejor rendimiento. 

 

¿Qué máquinas son las que necesita tu almacén?

Antes de invertir, lo más recomendable es hacer un estudio integral de las necesidades del almacén, analizar las distintas soluciones y, una vez tomada la decisión, sincronizar todos los equipos para que funcionen coordinados por el SGA, el cerebro de tu almacén. 

De ese modo, con asesoramiento profesional, te aseguras de hacer la mejor inversión posible y calculas cuál va a ser la amortización del equipo.

¿Tienes dudas técnicas? ¿Piensas que se sale mucho de tu presupuesto? ¿No sabes si es una solución para tu empresa? Lo más sencillo es que nos preguntes. Nuestro equipo profesional responde a todas tus preguntas.