ERP o SGA: ¿qué es mejor para gestionar un almacén logístico?

ERP o SGA: ¿qué es mejor para gestionar un almacén logístico?

Hoy por hoy, el ERP y el SGA son dos herramientas de gestión imprescindibles en logística, pero con objetivos y aplicaciones diferentes. 

Lamentablemente, las empresas no siempre tienen claro cuál de ellas les conviene más, según su perfil y necesidades. Sin un asesoramiento profesional, la elección no siempre es la más adecuada.

¿Sabes cuáles son las diferencias entre un ERP y un SGA? ¿Cuáles son las aplicaciones de uno y otro? ¿Cuál es más indicado para mejorar la eficiencia en almacenes?

Trataremos de dar respuesta a estas preguntas a continuación.

 

El ERP: gestiona toda la empresa con una sola herramienta

Un Enterprise Resource Planning, o ERP, es un software diseñado para gestionar coordinadamente, con una sola herramienta, todas las áreas de una empresa.

Una de las principales dificultades en aquellas empresas que aún no han abordado el su proceso de digitalización, es precisamente la descoordinación entre departamentos, que funcionan muchas veces de forma estanca. Entre ellos la información no fluye, o lo hace de forma incompleta o a destiempo.

Eso es una fuente constante de errores y problemas:

  • Se duplican tareas
  • Se toman decisiones basadas en informaciones incompletas
  • No se actualizan los datos en tiempo y forma
  • Las actividades de cada departamento no quedan registradas en un historial
  • No es posible hacer un seguimiento del progreso de las tareas, especialmente cuando implican a varios departamentos
  • Es muy difícil recabar métricas basadas en datos reales, para poder tener un control sobre los números de la empresa.

Un ERP es la solución para dejar atrás los procesos manuales de control y digitalizar la gestión, centralizando todo en una sola herramienta.

De esa forma, la información circula entre departamentos y todos tienen acceso a la misma información, sin duplicidades y en tiempo real.

Ya solo con eso, la operativa de la empresa da un salto de gigante y los errores se reducen al mínimo.

Recuerda, la clave del ERP es que integra todas las operaciones de la empresa: contabilidad, recursos humanos, producción, compras, marketing… Los mejores ERP son modulares (se pueden añadir áreas a medida que la empresa crece y las necesita), y uno de esos módulos puede ser el de logística y almacén. 

 

El SGA, un software específico para almacenes

En nuestras consultorías, vemos muchas veces que las empresas no conocen las diferencias entre un ERP y un SGA. De hecho, cuando recomendamos la implementación de un software para la gestión de almacén, piensan que esa parte ya está cubierta por el hecho de tener un ERP que gestiona toda la empresa, incluido el almacén.

La realidad es que muchas veces el ERP no es suficiente, y es necesario complementarlo con el SGA, si de verdad se desea dar un salto adelante en gestión. 

¿Por qué lo recomendamos? Porque los almacenes pueden llegar a ser ecosistemas de una complejidad muy elevada, según los casos, y no es suficiente con un software generalista, como el ERP. Hace falta algo más específico.

El SGA (o WMS, según sus siglas en inglés) es capaz de optimizar el rendimiento del almacén, tomando el control de todos los movimientos internos. Estas son algunas de sus ventajas:

  • Mejor aprovechamiento de espacio, gracias a que se pueden implantar sistemas de gestión avanzada, como FEFO, FIFO o LIFO.
  • Más eficiencia en los procesos de picking, menos errores en la preparación de pedidos.
  • Seguimiento de la mercancía, desde su entrada en el almacén hasta su expedición.
  • Generación de rutas eficientes para un aprovechamiento máximo de los desplazamientos internos.
  • Control total del inventario, rotaciones, caducidades, etc., sin errores ni roturas de stock.

Una de las claves del SGA es que debe ser flexible para adaptarse a las necesidades de cada almacén. Por eso, no son recomendables las soluciones estandarizadas, que si bien pueden resultar más económicas en un principio, a medio plazo no suelen resultar eficientes. 

Lo recomendable es hacer una consultoría previa. Posteriormente, elegir un SGA suficientemente versátil (nuestro SGA TWO es hoy por hoy una de las mejores opciones del mercado) y confiar en un equipo profesional para su implementación, de forma personalizada.

 

Fundamental: integrar el SGA con el ERP

Si tu empresa ya ha implementado un ERP, el SGA elegido debe integrarse para funcionar conjuntamente, y así facilitar la gestión del conjunto de la empresa, incluyendo el almacén. 

Por ejemplo, The Warehouse Organizer, nuestro TWO, se enlaza con los principales ERP del mercado: 

  • Microsoft Dynamics
  • Sage
  • SAP
  • JDE
  • Ekon
  • ICG
  • Softline

Es tan versátil que se integra también con otros programas: gestión de etiquetas, terminales de mano de radiofrecuencia, picking por voz, visual o pick to light, etc.

Para que tengas una información más completa, te recomendamos la lectura de este post: ¿Integrar un SGA en el ERP de la empresa? Esto es lo que hay que tener en cuenta.

Si estás pensando cuál es el mejor software para tu empresa, o tienes dudas sobre la integración con algún software que ya estés utilizando, no dudes en ponerte en contacto y resolvemos todas las dudas.

El SGA y los desafíos de la gestión de almacén

El SGA y los desafíos de la gestión de almacén

Los desafíos logísticos que impone el mercado global hoy, necesitan una gestión de almacén a la altura, capaz de prestar un servicio eficiente, rápido y personalizado.

La gestión tradicional, con el control manual de procesos basado en el papel, el bolígrafo y las hojas de Excel, no está ya capacitada para ofrecer respuestas eficientes. Los almacenes modernos son espacios complejos, en los que se llevan a cabo diferentes tareas, más allá de la simple acumulación temporal de mercancías. 

Para mantener la competitividad en el futuro inmediato, los almacenes deben digitalizar sus procesos, empezando por la implantación de un software de gestión de almacén o SGA.

 

Digitalización de procesos, una necesidad

La exigencia de la actual gestión de almacenes es tan alta que no puede resolverse sin la ayuda de softwares específicos, preparados para coordinar procesos y gestionar la implementación de automatizaciones. 

Se trata de soluciones digitales que se integran con los programas de gestión empresarial existentes, o ERP, para alcanzar una coordinación máxima en todas las operaciones y una muy significativa reducción de errores.

Los gestores de almacén deben ser conscientes de que la digitalización ya no es opcional. 

Es necesario caminar hacia la implementación de soluciones digitales para poder continuar en el mercado, un proceso que se acelera día a día con el avance en el desarrollo de aplicaciones basadas en Inteligencia Artificial, Big Data e Internet de las Cosas (IoT).

 

¿Qué puede hacer un software de gestión de almacén?

El SGA es la vía para tener definitivamente el inventario bajo control, uno de los aspectos más complicados de la gestión de almacén. 

Además, permite reducir al mínimo los errores, optimizar la trazabilidad de las mercancías, eliminar problemas de comunicación entre diferentes áreas, conocer en tiempo real la ocupación del almacén y la ubicación de cualquier mercancía, gestionar las entradas y salidas de forma fiable, mejorar la logística inversa… 

El programa coordina procesos complejos, como el cross docking, un sistema para reducir al mínimo los tiempos de permanencia en almacén, agilizando lo máximo posible los plazos entre la recepción y la expedición. Este tipo de procesos suponen un importante ahorro de costes para la empresa.

El SGA también es fundamental para coordinar el picking o preparación de pedidos, una de las tareas que más recursos consumen (puede suponer hasta el 65% de los costes operativos) y que, planteada de forma ineficiente, puede suponer un lastre importante para el crecimiento empresarial.

Cualquier tipo de solución automatizada pasa por la implementación de un SGA: terminales de radiofrecuencia, el sistema pick to light/ put to light, el picking por voz o, más avanzado todavía, el picking visual basado en realidad aumentada. 

El software coordina todas las acciones y optimiza cada movimiento de los operarios. 

 

SGA TWO, la solución que estás buscando

En el mercado existen distintas ofertas de softwares diseñados para la gestión de almacén, pero no todos son iguales. Por un lado, antes de decidirse por una opción u otra es necesario analizar tanto las necesidades de cada empresa como las funcionalidades del programa.

Pero, además, lo recomendable es elegir un software personalizable y escalable, mucho más efectivo que cualquier solución estandarizada o con poco margen de adaptación. 

También debe ser un programa intuitivo, para que aprendizaje no suponga un escollo y cualquier operario pueda rápidamente empezar a trabajar con él. 

Uno de los software más competitivos en este momento es nuestro SGA TWO, fruto de veinte años de experiencia ayudando a empresas de distintos sectores a optimizar su gestión interna

Una vez elegido el SGA, la implantación es otro factor determinante para el éxito de la operación. De ahí la importancia de elegir el partner adecuado, capaz de desarrollar el trabajo en un clima de colaboración y confianza. 

Será quien realice un estudio previo para conocer a fondo la operativa de la empresa e identificar sus necesidades logísticas, así como los recursos de los que se dispone. 

Posteriormente, debe proponer las soluciones óptimas en cada caso, así como el plan de acción y el timing de la implantación. 

Por último, recomendamos valorar el acompañamiento durante todo el proceso y el soporte posterior, para la resolución de dudas e incidencias.

¿Quieres saber cómo trabajamos? Consulta algunos casos prácticos y las soluciones implementadas en empresas como Garcimar, Aquarius Cosmetics, Montana Colors, INOXPA o Mundo Talio

 

La analítica de datos a tu alcance con Business Intelligence

Recoger la mayor cantidad de datos es importante, pero no sirve de nada si no hay capacidad para procesarlos y extraer la información que permita tener un mayor control de todos los procesos de la empresa. De ahí la importancia de complementar el SGA con una herramienta de Business Intelligence (BI).

Este tipo de herramientas pone la analítica de datos, una disciplina compleja, al alcance de las empresas, con entornos muy intuitivos y manejables.

En SCM Logística hemos desarrollado nuestra propia herramienta para complementar TWO. Se trata de TWO BI, una plataforma creada pensando en las necesidades específicas de la actual gestión de almacén, con diferentes paneles desde los que se accede a toda la información en tiempo real sobre:

  1. La ocupación del almacén
  2. El análisis de productos
  3. Las entradas o recepciones
  4. Las salidas o expediciones 
  5. La productividad y la gestión del personal
  6. La actividad global del almacén

La posibilidad de acceder de manera simplificada a todos los datos de la empresa es clave para la toma de decisiones empresariales basadas en información fiable y actualizada.

 

¿Buscas el mejor SGA para tu almacén? Te asesoramos

Son muchos los almacenes que ya están implementando soluciones digitales para no quedarse atrás y poder dar respuesta a la demanda del mercado. 

Si estás buscando mejorar los procesos de tu empresa, optimizar el diseño de tu almacén, implementar automatizaciones para ganar velocidad y reducir errores… Asesórate con nosotros. 

Solo tienes que ponerte en contacto con nuestro equipo y resolvemos tus dudas.

Errores a evitar en un almacén

9 errores a evitar en un almacén

Gestionar un almacén es una actividad en la que los desafíos son constantes. En ocasiones, los gestores se centran en implementar avances para mejorar la productividad, pero descuidan algo fundamental: identificar errores recurrentes que impiden que el almacén mejore.

En la carrera por lograr ventajas competitivas, hay que vigilar todos los frentes. Por eso hoy queremos recordarte algunos aspectos básicos: los 9 errores más habituales que se cometen en un almacén.

 

Atención: no cometas estos 9 errores en tu almacén

El almacenamiento y distribución de mercancías es una actividad compleja, que se enfrenta a nuevos retos casi a diario. El aumento del comercio electrónico, las nuevas demandas del mercado, el desafío de la omnicanalidad, la necesidad de reducir los tiempos… Adaptarse es imprescindible.

Pero lo primero es acabar con los errores evitables. ¿Revisamos cuáles son?

 

1. Gestión inadecuada del inventario

Mantener unos niveles de inventario precisos es crucial para la eficacia de las operaciones de almacén. Descuidar la actualización periódica de los registros acabará provocando escasez o exceso de existencias, con el consiguiente despilfarro de recursos y disminución de la rentabilidad.

 

2. Mala utilización del espacio

La utilización eficaz del espacio es esencial en un almacén, pero puede resultar difícil equilibrar la capacidad de almacenamiento con las necesidades operativas. Y es importante, porque una distribución ineficiente reduce la productividad y aumenta los coste.

Un buen slotting te ayudará a establecer cuál es la mejor ubicación para cada mercancía, optimizando el rendimiento del espacio disponible en el almacén.

 

3. Procesos de recepción y expedición deficientes

Los procesos ineficientes de recepción y envío son una de las causas de errores y retrasos en las expediciones, lo que se traduce en clientes insatisfechos y una disminución de los beneficios.

 

4. Falta de formación de los empleados

El trabajo en almacenes hoy no tiene nada que ver con lo que era en el pasado. Todos los procesos son más complejos, y el manejo de la maquinaria y determinadas soluciones tecnológicas requiere formación específica. 

En este sector, la especialización es cada día más importante para un trabajo eficaz y seguro.

 

5. Medidas de seguridad inadecuadas

La seguridad en el almacén debe ser siempre una prioridad absoluta. No aplicar las medidas adecuadas provoca accidentes, reduce la productividad y aumenta los costes de los seguros.

 

6. No contar con un plan de mantenimiento del equipo

¿Tienes bajo control el mantenimiento de los equipos? 

Tener un plan de mantenimiento preventivo bien diseñado evitará que el material se deteriore y es clave para alargar la vida útil de la maquinaria imprescindible para la actividad. 

También previene averías graves que pueden costarle a tu negocio mucho dinero. 

 

7. Mala gestión de datos

Los datos precisos son cruciales para la toma de decisiones en un almacén. Para tener bajo control los datos de tu negocio es importante establecer cuáles son los indicadores de rendimiento o KPI que interesa monitorizar, en función de los objetivos concretos. 

 

8. Falta de comunicación

¿Cuántas veces se duplican tareas en distintos departamentos? Cuando hay un cambio organizativo ¿siempre se comunica correctamente? ¿Ha habido problemas por falta de entendimiento con proveedores o clientes? 

Establecer líneas de comunicación claras y efectivas es esencial en cualquier entorno de trabajo, pero es especialmente importante en un almacén. 

 

9. Descuidar el uso de la tecnología

La utilización de la tecnología, como los sistemas de gestión de almacenes y los equipos automatizados, puede mejorar en gran medida las operaciones del almacén. 

Hoy en día, el almacén que no establezca un plan progresivo de implementación de soluciones tecnológicas, verá cómo su competitividad disminuye y aumentan los costes operativos.

 

Un SGA, la ayuda que necesitas

La mayoría de los errores que se cometen en el día a día de un almacén tienen un origen: la falta de un sistema digitalizado de gestión, esto es, un software específico para esas tareas.

Hablamos de pasar de una gestión tradicional, basada en el papel impreso y en las estimaciones “a bulto” en muchos casos, a un modelo de gestión avanzada basado en datos objetivos, en la comunicación en tiempo real y en el control automatizado de todos los procesos.

Eso se consigue implementando un software de gestión de almacén como SGA TWO, la solución tecnológica que va a permitir que tu empresa crezca, eliminando los fallos recurrentes derivados de la gestión manual y sacando el máximo partido tanto al espacio de tu almacén como a sus recursos. 

Cualquier almacén que pretenda ser competitivo hoy en día debe abordar la digitalización de sus procesos más pronto que tarde, y qué mejor que hacerlo con un SGA como TWO, desarrollado por SCM, y que ha sido implementado con éxito en decenas de empresas.

¿Quieres que te contemos más? Solo tienes que ponerte en contacto con nosotros y te asesoramos sin compromiso. 

Estrategias para una gestión de almacén eficiente

Estrategias para una gestión de almacén eficiente

Gestionar un almacén es una tarea muy compleja. Para que todo funcione realmente con la precisión de un reloj suízo, hace falta hacer un importante esfuerzo de coordinación entre muchos eslabones. 

Proveedores, distribuidores, transportistas, personal administrativo, operarios… Todo suma para una gestión eficiente.

Para ayudarte, te damos algunas claves. 

 

¿Cómo mejorar la gestión de tu almacén? Aquí tienes 6 estrategias 

Lamentablemente, hay prácticas todavía habituales en muchos almacenes que lastran la productividad y condicionan el crecimiento de la empresa, por ejemplo:

  • El uso del papel para el control de procesos: fuente de errores recurrentes.
  • Un mal diseño de la zona de almacenamiento: la mercancía está mal distribuida y no se aprovechan los espacios disponibles. 
  • Colocación incorrecta de la mercancía: el trabajo del personal se multiplica, ya que se hacen muchos desplazamientos innecesarios para corregir fallos.
  • Procesos duplicados: la descoordinación entre departamentos o secciones ralentiza el trabajo, etc.

Hay muchos factores que pueden derivar en una mala gestión. Para compensar la balanza, hoy vamos a ofrecerte las claves que tienen en común los almacenes que funcionan de manera más organizada, cometiendo los errores mínimos y sacando el máximo provecho de todos sus recursos. ¿Tomas nota?

 

Gestiona los espacios correctamente

En un almacén, el espacio es lo más preciado. Dicho de otra manera, gestionarlo mal es igual a perder dinero. 

Una correcta distribución del espacio evitará tanto las sobrecargas en determinadas zonas como los espacios vacíos. Además, al crear una planificación del espacio se estudiará la facilidad de acceso, para que el personal pueda reducir los tiempos de búsqueda y de preparación de pedidos. 

 

Mejora las comunicaciones

Como sabes, en logística siempre hablamos del concepto de “cadena”: la supply chain o cadena logística. Es una imagen 100% real, que define perfectamente el funcionamiento de este tipo de actividad. 

Pero para que todo funcione correctamente es necesario que los eslabones se comuniquen de forma rápida, fiable y sin ambigüedades. 

Compartir información entre departamentos permite planificar mejor, ahorrar gestiones y comprobaciones intermedias y ejecutar las operaciones con más fluidez. 

Aquí tenemos que hablarte de soluciones tecnológicas, ya que, de otro modo, es imposible alcanzar un nivel de efectividad óptimo.

¿Aún no sabes qué es un SGA? Es el software diseñado específicamente para almacenes que centraliza y coordina todos los procesos. Te invitamos a que conozcas más sobre nuestro SGA TWO, uno de los mejores que puedes encontrar actualmente en el mercado.

 

Elimina los cuellos de botella

Todo almacén ineficiente padece, en un punto u otro, los temidos cuellos de botella. Y un cuello de botella siempre es la punta del iceberg de un problema organizativo mayor: falta de capacidad de almacenamiento, picking ineficiente, personal escaso o mal organizado, problemas de stock, etc.

Una consultoría logística detectará los procesos ineficientes y propondrá las soluciones concretas para mejorar la gestión logística en cada caso

 

Organiza la mercancía estratégicamente

Hay diferentes métodos para clasificar el inventario en categorías y otorgarle ubicaciones en función del movimiento que registren y el beneficio que aporten.

Uno de estos sistemas, muy utilizado, es el llamado método ABC, que asigna una letra a cada tipo de producto para identificar rápidamente cuáles son las mercancías más estratégicas y, con esa base, reorganizar el almacén. 

Otros sistemas que es interesante conocer son los llamados FEFO, FIFO y LIFO, que optimizan el flujo de mercancía en función de parámetros como la fecha de caducidad o el tiempo de permanencia de los artículos dentro del almacén. 

 

Brinda formación a tu equipo

El personal es un factor clave en la gestión eficiente de un almacén. Contar con un equipo de trabajo capacitado y motivado es fundamental para que los procesos se lleven a cabo de forma correcta y se cumplan los plazos de entrega.

Por eso es importante facilitar la formación necesaria para desempeñar la tarea asignada con eficacia, así como condiciones laborales equilibradas y un ambiente de trabajo adecuado.

 

Elige bien a tus partners

Sí, tus colaboradores externos también influyen en la eficiencia de tu almacén. Es lógico, si pensamos (una vez más) que la logística es una labor de equipo y hay que funcionar en cadena.

Seguramente ya sabes, porque te haya sucedido alguna vez, que trabajar con proveedores poco fiables puede ser una auténtica pesadilla.

De ahí la importancia de elegirlos bien y conservarlos cuando se ha logrado un funcionamiento bien coordinado. 

En este sentido, la estrategia de priorizar siempre lo más barato no tiene por qué ser la mejor. Un proveedor que cumpla con lo acordado, en los tiempos pactados y con un servicio de calidad, puede ahorrarte mucho dinero. 

Por eso, cada vez se habla más de la logística colaborativa y de las relaciones comerciales provechosas para todas las partes.

 

¿Hacemos tu almacén más eficiente?

Es cuestión de analizar la situación desde un prisma diferente, con profesionales cualificados para aportar soluciones, y empezar a implementar cambios que erradiquen para siempre los errores más habituales.

Podemos ayudarte con eso. Nuestro equipo está preparado para responder a tus preguntas y orientarte sin compromiso. ¿Nos llamas?

Errores de picking más comunes

Los 5 errores de picking más habituales en un almacén

En un almacén, el proceso de picking es uno de los que más recursos consumen y más puede afectar a la productividad de la empresa, especialmente si se producen errores y cuellos de botella. 

Cualquier fallo en este proceso provoca retrasos en las entregas, pérdida de confianza de los clientes, duplicación de tareas, sustitución equivocada de productos, etc. Es decir: un picking ineficiente es un lastre para los objetivos de la empresa.

Pero el problema más grave es estar tan acostumbrado a convivir con un amplio margen de error que ni siquiera se identifiquen los fallos, o se considere que entra dentro de “lo normal” que haya equivocaciones en el picking.

Para ayudarte, hemos hecho una lista con los errores de picking más habituales en un almacén. ¿Identificas alguno de ellos?

 

Atención a estos 5 errores de picking más habituales

Muchas empresas se han acostumbrado a operar asumiendo unos márgenes de error que comprometen su rendimiento y que, en un almacén moderno, no son aceptables.

Porque, más allá de los errores, se entra en una dinámica de solución de problemas que es interminable. Y debemos ser inteligentes: mejor que solucionar problemas, es evitarlos.

Si quieres eliminar o reducir al mínimo los fallos (menos de un 0,5%), presta atención a esta lista de errores

 

1. Los productos no están donde deberían

Es uno de los fallos más frecuentes: el trabajador va a buscar una referencia y no la encuentra en su lugar de almacenamiento, por lo que tiene que ponerse a buscarla hasta dar con ella y devolverla a su lugar. O, peor aún, no se da cuenta del error y procesa un artículo equivocado (que luego será devuelto).

En cualquiera de los dos supuestos, habrá que dedicar un tiempo valioso a analizar qué ha pasado y por qué ese artículo no estaba en el lugar correcto, para poder corregirlo. 

 

2. Los listados tienen datos incorrectos

Este tipo de errores es frecuente en aquellos almacenes que todavía mantienen un sistema de organización basado en el papel, y organizan el picking de forma manual.

Con este sistema, anotando en un papel las referencias para localizar los productos del inventario, se pueden producir incontables fallos. El manejo manual de datos es un pozo sin fondo de errores humanos.

No hay más solución que eliminar definitivamente el papel e implantar soluciones digitales.

 

3. No se establecen prioridades

Cada almacén debe priorizar pedidos siguiendo un sistema adaptado a su tipo de actividad o modelo de negocio. 

Hay distintos modelos de gestión para organizar las entradas y salidas de mercancía, los más conocidos son FEFO, FIFO y LIFO, que organizan la actividad del almacén para dar prioridad a los productos en función de distintos criterios, como la fecha de vencimiento o su antigüedad en el almacén.

Sea como sea, debe establecerse una estrategia, y nunca dejar la clasificación de pedidos a la improvisación.

Errores comunes provocados por esto pueden ser: que caduquen productos, que no se atiendan primero los pedidos más urgentes o que no se coordinen los pedidos con los horarios de recogida de los transportistas.

 

4. Se olvidan los pedidos a medio hacer

En ocasiones, no es posible completar un pedido: falta mercancía que no ha llegado y hay que esperar a que haya inventario.

Muchas empresas adelantan el picking de la parte del pedido que sí se puede hacer y lo dejan sin cerrar, a la espera de que lleguen los artículos que faltan.

En ese punto, es cuando pueden cometerse errores. Por ejemplo, que el pedido incompleto se apile en una zona poco habitual y se pierda, o que un trabajador piense que son artículos que hay que devolver a las estanterías y los recoloque, o que simplemente ese pedido quede olvidado y se traspapele definitivamente.

 

5. Se pierden los detalles de un pedido

En un almacén con un sistema de organización poco eficiente, es posible perder información importante para preparar un pedido, especialmente si se utilizan instrucciones impresas. 

De nuevo, el papel es una fuente constante de problemas: se rompe, no se lee bien por una impresión deficiente o, simplemente, se queda olvidado en algún rincón.

Los modernos sistemas de picking por voz y picking visual son la solución para erradicar definitivamente este tipo de fallos. El trabajador recibe instrucciones directamente del sistema y le permite trabajar en modo manos libres, mucho más eficaz.

 

Soluciona los problemas de picking con un SGA

Estos son solo algunos de los problemas a los que puede enfrentarse tu almacén, especialmente si aún sigue utilizando papel en sus operaciones.

Si quieres controlar y reducir drásticamente este tipo de errores, la solución pasa por digitalizar la gestión, implementando un software que tome el control de los procesos.

Nuestro SGA TWO es una solución integral para llevar la gestión de almacén a un nuevo nivel. ¿Te contamos qué podría hacer por ti? Ponte en contacto con nosotros y recibe el asesoramiento que necesitas.

Claves gestión Logística Inversa

[Logística inversa] 5 claves para un sistema eficiente

¿Cómo gestiona tu empresa las devoluciones de los clientes? ¿Suponen una carga o tienes un proceso de logística inversa eficiente?

No solo es importante que las devoluciones no sean un lastre económico para la compañía, también es importante implementar estrategias para recuperar el valor de los productos devueltos.

Sabemos que muchos almacenes tienen interés en examinar sus protocolos para atender las devoluciones. Si es tu caso, te damos unas claves que van a ayudarte. 

 

Logística inversa, un reto para las empresa

La logística inversa es el proceso mediante el cual los productos o mercancías que fueron expedidos y entregados, recorren el camino inverso en la cadena de suministro y son devueltos a los vendedores o fabricantes.

Es decir, si en la logística tradicional la mercancía fluye desde el fabricante o distribuidor en dirección al cliente final, en la logística inversa el proceso va en dirección opuesta para que la mercancía debe llegar a su emisor original.

Las devoluciones pueden ser de muy diferente naturaleza, desde productos defectuosos hasta envases o embalajes para su reciclaje. Cualquier proceso que implique un retorno en la cadena de suministro es un proceso de logística inversa.

Todo esto puede suponer una carga importante para las empresas si no tienen un sistema que gestione bien las devoluciones. Hay que tener en cuenta que, con el aumento del comercio electrónico, los retornos se han incrementado notablemente. Se estima que un 30% de los artículos pedidos online se devuelve, frente a menos del 10% de devoluciones de las compras que se hacen presencialmente.

Por eso muchas empresas están buscando formas de organización más eficientes y, en la medida de lo posible, fórmulas para rentabilizar las devoluciones y recuperar el valor de los artículos devueltos.

Por tanto, si tu almacén no tiene un sistema de logística inversa bien gestionado, es hora de empezar a buscarlo.

>> Pincha aquí para saber más sobre qué es la logística inversa.

 

5 claves para un proceso de logística inversa eficiente

Para empezar, hay que decir que no existen dos procesos iguales, ya que depende de la actividad de la empresa, el sector en el que opere y sus necesidades concretas.

Por poner un ejemplo, son muy distintos los procesos de la industria alimentaria, en el que la mercancía puede deteriorarse rápidamente y conlleva determinados requerimientos de manipulación, que el del sector de la industria de la construcción, más centrado en la recuperación de materiales y en minimizar los residuos.

Dicho esto, hay algunas pautas comunes para el diseño de un proceso eficiente de logística inversa. Pon atención a estas 5 claves:

 

1. Haz una evaluación

Para poder mejorar hay que tener claro el punto de partida, por eso es recomendable hacer un análisis de todo el proceso con el objetivo de detectar en qué puntos se producen más errores y pérdidas.

Recopilar datos va a ayudar a comprender cuáles son los principales motivos de las devoluciones. 

¿Se han producido errores en las expediciones? ¿Son productos estacionales? ¿La mercancía era defectuosa? ¿Se trata de palets o embalajes para reutilizar?

Con esa información, ya tienes el primer paso para diseñar un proceso más eficiente.

 

2. Clasifica las devoluciones

Toda la mercancía retornada debe pasar un control de calidad que determine cuál será su próximo destino en la cadena de suministro. El objetivo es tratar de recuperar el máximo valor posible para minimizar las pérdidas.

Por ejemplo,

  • Los productos en buen estado pueden volver a comercializarse sin necesidad de ninguna acción más.
  • Los productos con algún defecto leve, que no afecte a su funcionalidad, pueden ofrecerse a un precio más económico  o derivarlos a otro canal de ventas.
  • Los productos que necesiten reparación, deben derivarse al taller o departamento correspondiente.
  • Los productos dañados e inservibles se retiran y se intenta recuperar valor, bien con su reciclaje, bien aprovechando sus piezas, etc.

 

3. Destina un espacio

Uno de los errores más comunes es no darle a las devoluciones la importancia que tienen y tramitarlas como una actividad menor, hasta el punto de no tener un espacio propio en el que recibir, clasificar y gestionar la mercancía devuelta.

Para no ser una carga para la empresa, la logística inversa necesita atención. Si el número de devoluciones no es muy elevado, basta con dedicar a esa actividad una parte del propio almacén.

En el caso de que sea un gran volumen, una opción es buscar un proveedor externo que se ocupe de toda la gestión.

 

4. Optimiza el transporte

Dado que se trata de ahorrar costes, una posibilidad es tratar de coordinar la logística directa y la inversa, en la medida de lo posible. Es decir, aprovechar las entregas para recoger las devoluciones, y así minimizar el gasto en transporte. 

Establecer vías de colaboración y comunicación tanto con transportistas como con proveedores puede facilitar los retornos y ahorrar mucho dinero en transportes.

 

5. Vigila las métricas

Para tener bajo control el proceso de logística inversa tienes que conocer los números, por tanto, debes elegir los KPI o Key Performance Indicators más relevantes en función de la actividad que desarrolles.

Conocer el volumen de productos devueltos y cuántos de ellos se destinan a reventa, reciclaje o reutilización te permitirá analizar y mejorar el sistema, controlar los costes de gestión y saber cuál es el beneficio obtenido de los productos devueltos.

 

Controla la logística inversa con el SGA de tu almacén

Contar con un sistema de gestión de almacenes o SGA para gestionar la logística inversa es fundamental para tener información en tiempo real sobre cada paso del proceso y hacer un seguimiento de la estrategia implementada. 

Si quieres evaluar tu sistema de logística inversa y sopesar soluciones de software para gestionarlo, habla con nuestros consultores. Ponte en contacto con nosotros y te asesoramos sin compromiso.

Integrar un SGA en un ERP

Claves para integrar un SGA en un ERP de empresa

Por fin llega el momento de implantar un SGA para tomar el control del almacén de tu empresa. Ahora queda un paso importante: integrarlo correctamente en ERP de la compañía, para que ambos softwares se coordinen y la información fluya como si fuesen un solo sistema. 

¿Qué hay que tener en cuenta para que todo salga bien?

 

ERP y SGA, para el control total de tu empresa

En infinidad de ocasiones te hemos recomendado utilizar un software de gestión de almacén, en concreto nuestro SGA TWO, para tener digitalizar todos los procesos y ganar eficiencia. 

Pero un almacén no está aislado del resto de la empresa, y lo habitual es tener que conectar tu nuevo SGA al sistema de Planificación de Recursos Empresariales o ERP existente.

Para ponerte en contexto, ten en cuenta que el ERP es el software encargado de controlar los procesos de toda la empresa: desde el marketing y las ventas hasta los recursos humanos, el servicio al cliente, gestión de calidad, gestión financiera, marketing y ventas, etc.

>> Lee más sobre cómo implantar un ERP.

Por otra parte, el SGA es un software especializado en logística de almacén. Gracias a él se puede tener control total sobre el inventario, las entradas y salidas, los pedidos, las ubicaciones, etc. 

Además, gestiona las automatizaciones que se implementen y optimiza todas las operaciones para ahorrar tiempo y dinero. 

Por lo tanto, el entendimiento entre ambos programas tiene que ser perfecto, ya que van a estar constantemente compartiendo información entre ellos.

¿Complicado? No, si pones el proyecto en manos de los profesionales adecuados. Hay distintas soluciones, dependiendo de lo que cada empresa necesite.

Por ejemplo, existen ERP modulares a los que se les puede añadir una funcionalidad para la gestión de almacén. La ventaja es que, al pertenecer al mismo ecosistema, la integración es fácil y rápida. 

Por otra parte suele tratarse de sistemas de gestión sencillos, suficientes para algunos almacenes pero no para aquellos en los que se quieren implementar funciones avanzadas.

A cambio, existen softwares desarrollados y optimizados para la gestión de almacén de alto nivel. Nuestro SGA TWO es un ejemplo de sistema avanzado, con capacidad para gestionar almacenes con una operativa mucho más compleja. 

Te contamos un poco más a continuación:

 

SAP WM y SAP EWM: la ventaja de utilizar módulos

SAP es el nombre de la empresa alemana que lidera hoy en día el mercado de soluciones empresariales, y suyo es uno de los ERP más utilizados por empresas de todo el mundo.

En concreto, en SCM Logística llevamos implantando soluciones logísticas SAP desde hace años, por lo que sabemos cómo optimizar el proceso en cada caso. 

Su principal ventaja frente a otros es su versatilidad. SAP es un sistema modular. Este tipo de soluciones permiten activar funcionalidades cuando se necesitan.  

El hecho de que se puedan añadir módulos también permite hacer la inversión gradualmente, a medida que sea necesario tener más control sobre distintas áreas de la empresa, por ejemplo: Planificación de la producción (PP), Gestión de materiales (MM), Finanzas (FI), Recursos humanos (HR), Gestión de calidad (QM), y otros.

Es decir, se implementa lo necesario y se adquiere la licencia para ampliar nuevas funcionalidades solo cuando hace falta.

Y cuando lo que se necesita es abordar la gestión de almacén, SAP tiene dos módulos específicos:

  1. SAP WM: con las funcionalidades de un SGA de tipo medio.
  2. SAP EWM: para almacenes que requieran una gestión más compleja (aquí tienes más información sobre SAP WM y SAP EWM).

Con SAP, el almacén es uno más de los muchos módulos del ecosistema empresarial, y la integración se lleva a cabo con conectores específicos, de una forma estandarizada y sencilla. 

 

La potencia de SGA TWO

SGA TWO es nuestra solución para gestión de almacenes, desarrollada por nuestros ingenieros y optimizada con la experiencia adquirida en las sucesivas implementaciones en empresas.

TWO se enlaza perfectamente con los principales ERPs del mercado: Microsoft Dynamics, Sage, SAP, JDE, Ekon, ICG o Softline.

Además, también se puede integrar con otros softwares que se estén utilizando en el almacén para distintos procesos, como gestión de etiquetas o sistemas automatizados de picking, entre otros. 

Hay distintas fórmulas para que el nuevo SGA se conecte con todos los sistemas previamente instalados y que ya están funcionando en la empresa. 

Lo fundamental de ese proceso es hacerlo de forma sistematizada, comenzando por una consultoría en la que se pueda analizar en detalle cuál es el sistema de trabajo y las necesidades de la empresa, las actuales y las futuras a medio plazo.

Si tu empresa está en un momento de crecimiento y necesitas dar un salto adelante en productividad y eficiencia, habla con nuestro equipo.

Hemos ayudado a muchas empresas a crecer. ¿Te ayudamos a ti también? 

Código SKU Stock Keeping Unit

Código SKU: ¿qué es y para qué se utiliza?

¿Cómo identificar cada producto de un almacén de forma individualizada? El código SKU, o Stock Keeping Unit es una forma de hacerlo. 

Sencillo, efectivo y fácil de implementar: poner un SKU a tus productos te ayuda a mejorar la organización de tu almacén y facilita la identificación y el seguimiento de cada elemento.

¿Quieres saber más? 

 

¿Qué es un código SKU?

Un código SKU es una combinación de caracteres alfanuméricos que se asigna a cada producto de un almacén o un comercio minorista para identificarlo, poder hacer un seguimiento de las existencias, medir las ventas, y mejorar el flujo de mercancías.

El SKU, por tanto, contiene toda la información sobre las características de un producto. También puede incluso contener datos sobre su ubicación dentro del almacén. 

Cada empresa diseña los códigos SKU de sus productos según su propio criterio. Es decir, se incluyen en el código distintos parámetros, los que sean importantes en función del tipo de mercancía.

No es el único método de control de inventario y en ocasiones se confunde con el código de barras, sin embargo, son sistemas diferentes. 

 

Código SKU vs código de barras (UPC)

El SKU es un código de uso interno, lo crea cada empresa para identificar y localizar productos dentro de su almacén.

Por ejemplo, un producto que está en el inventario de distintos almacenes, seguramente tendrá un SKU diferente en cada uno de ellos. Esto es así porque, como decíamos, cada empresa diseña “a medida” sus propios códigos SKU. 

Sin embargo, el código de barras de un producto es siempre el mismo desde el momento de su fabricación. Por eso también se conoce como código UPC (Unique Product Code) y sirve para rastrear la mercancía en cualquier punto de la cadena de suministro, así como identificar a fabricantes y proveedores. Se trata de un código de 12 dígitos cuya generación se basa en estándares internacionales.

 

Cómo diseñar un SKU: claves a tener en cuenta

Como cada empresa crea sus propios códigos SKU, es importante conocer cuáles son las variables que hay que tener en cuenta.

Para comprenderlo, lo mejor es poner un ejemplo. Imaginemos que un almacén vende zapatillas deportivas. En ese caso les interesaría, por ejemplo, que el SKU reflejase parámetros como:

  • Marca: Adidas
  • Deporte: running
  • Modelo: XX
  • Número: 37
  • Color: blanco

Su SKU podría ser algo similar a esto: ADI-RUN-XX-37-BL, y se le podría añadir todavía una referencia sobre la ubicación (por ejemplo, pasillo y estantería).

Hay 3 características básicas que tiene que tener un SKU. Debe ser: 

  1. Comprensible
  2. Breve
  3. Único

Los SKU no se descifran con ningún dispositivo, son los mismos trabajadores los que tienen que ser capaces de leerlos e interpretarlos de un solo vistazo, casi de manera intuitiva. Por tanto la legibilidad y la comprensibilidad son muy importantes para facilitar el trabajo diario.

También es recomendable separar los parámetros por guiones altos (-) o bajos (_), de esa forma se facilita la lectura y los procesos se hacen más ágiles.

Por la misma razón, es conveniente evitar formatos confusos, por ejemplo los tipos de letra en los que no se puede distinguir la O (o mayúscula) del 0 (cero).

Dado que tienen que ser claros para los trabajadores, no conviene recargarlos con referencias poco útiles que alarguen el código innecesariamente. ¿Cuántos caracteres debe tener un SKU? Los que necesite para albergar la información relevante. Por sencillez, es mejor tratar de que sean cortos.

Un formato estándar podría tener 8 caracteres (aunque se pueden crear hasta el doble de largos si se ve necesario).

La última característica importante del SKU es que debe ser único. En un almacén no puede haber dos SKU iguales para productos diferentes. En el caso del SKU que hemos usado como ejemplo, cualquier cambio en las características del producto debe reflejarse, por ejemplo:

  • ADI-RUN-XX-38-BL, la misma zapatilla que en nuestro ejemplo anterior, pero un número mayor.
  • ADI-RUN-XX-37-NE, en este caso, la zapatilla es negra en vez de blanca. 

Para automatizar todos los procesos relacionados con la generación y el control tanto de los SKU como de cualquier otra etiqueta logística que se utilice en la empresa, lo recomendable es implementar un software de gestión como SGA TWO, con capacidad para centralizar todos los procesos de gestión interna y mejorar su efectividad.

 

¿Tienes el 100% del control del inventario de tu almacén?

Gestionar de manera eficiente un almacén es una tarea en la que confluyen muchas variables: el diseño de las instalaciones, el tipo de maquinaria, la organización del personal, la correcta implementación del SGA… Todo suma (o resta) a la hora de mejorar el rendimiento y sacar partido a los recursos disponibles.

Y uno de los factores más sensibles es el control del stock. Si crees que es un punto débil de tu negocio y necesitas mejorarlo, ponte en contacto con nuestro equipo profesional. Tenemos la experiencia, el conocimiento y las herramientas para ayudarte a impulsar tu almacén. 

SGA en la logística omnicanal

Logística omnicanal: ¿por qué necesitas un SGA?

Hoy los consumidores compran desde cualquier dispositivo. La posibilidad de vender online permite a los usuarios hacer operaciones de una manera ágil, fiable… Y utilizando cualquier medio: web, aplicaciones, tiendas físicas, etc. Pero ¿cómo afrontan las empresas el reto que supone la logística omnicanal?

El SGA de tu almacén cumple un papel clave. Te explicamos más a continuación. 

 

Qué es la logística omnicanal

Cada vez más empresas están adoptando una estrategia omnicanal para ofrecer una mejor respuesta de compra a sus clientes. 

La logística omnicanal va un paso más allá del enfoque multicanal, mucho más extendido, pero ya limitado.

Explicada de una manera sencilla, la multicanalidad supone tener abiertos y a disposición de los usuarios distintos canales de venta y comunicación. 

Por ejemplo, es muy normal que una empresa ofrezca productos, servicios o asistencia al cliente a través de su web, su tienda física u otras herramientas digitales de comunicación, como las redes sociales, WhatsApp, Telegram u otras. Sin embargo, en una estrategia multicanal, estos canales no necesariamente están conectados entre sí.

Por ejemplo, puede que en la tienda online no tengan conocimiento de ofertas que se promocionan por redes sociales, o que en el chat online no sepan responder asuntos que dependen del departamento de atención al cliente (el estado de una devolución, por ejemplo).

En cambio, la omnicanalidad supone integrar todos los canales que la empresa ponga en marcha, de forma que el usuario pueda utilizarlos todos, indistintamente, y reciba siempre una respuesta coordinada.

Es habitual, por ejemplo, que un usuario quiera:

  • consultar la web (o la aplicación para smartphone) de una marca para hacer un pedido
  • hacer una consulta para resolver dudas por el chat integrado en la web (o por WhatsApp, o vía email)
  • comprar online y elegir la opción de recoger su pedido en una tienda física de la marca

Implementar una estrategia omnicanal implica que todas estas acciones están integradas, de forma que el usuario no tenga la sensación de estar cambiando de medio, o que hay “interferencias” al pasar de un canal a otro. 

Por el contrario, la comunicación fluye con naturalidad y el cliente recibe siempre una respuesta unificada y coherente.

El crecimiento del comercio online en los últimos años ha potenciado la implementación de este tipo de estrategias, que crean una mejor experiencia de compra de cara a los usuarios.

Aquí te contamos más sobre qué es y qué implica la omnicanalidad en logística y sus ventajas.

Bien, pero ¿cómo se consigue que todo esto funcione correctamente?

 

El SGA, clave para una estrategia omnicanal de éxito

Para asegurar una estrategia omnicanal eficiente es necesario sincronizar las tareas de almacenamiento, preparación de pedidos, expedición, distribución, y establecer un flujo que garantice una respuesta eficiente.

Es, de entrada, un enfoque avanzado de la planificación y el control de los procesos de almacén, enfocado no solo a gestionar correctamente los pedidos en el menor tiempo posible. Además, hay que asegurar la satisfacción del cliente a lo largo de todo el proceso.

Para un almacén implica, por ejemplo, dar respuesta a órdenes que entran desde canales diferentes o coordinar el inventario entre distintas localizaciones (por ejemplo, cuando la empresa tiene más de un almacén, o entre un almacén y varias tiendas físicas). 

Las combinaciones son casi infinitas. Imaginemos que un consumidor ve unos zapatos en la tienda online. No sabe cuál es su número y va a una tienda física a probarlos. Decide hacer el pedido a través de la aplicación. Cuando los recibe, no le convencen y decide devolverlos, pero se ha ido de viaje y lo hace en una tienda de otra ciudad.

Para responder con ese nivel de exigencia se necesita un sistema digitalizado de gestión, que permita tener el control en tiempo real de todos los procesos. 

Tener implementado un sistema de gestión de almacén, como nuestro SGA-TWO que proporcione una visión de 360° y en tiempo real de todos los procesos. 

La sincronización de datos entre distintas ubicaciones permite responder con rapidez en distintos canales y asegurar la experiencia positiva del cliente.

 

Tu empresa, hacia la omnicanalidad

¿Es todo esto un desafío para almacenes y minoristas? Lo es, pero no hay que perder de vista que la demanda del mercado apunta hacia ahí, por tanto, las empresas que retrasen implementaciones en esa dirección irán perdiendo poco a poco capacidad competitiva.

El incremento de las compras online exige a las empresas un esfuerzo para crear mejores experiencias de compra, y eso pasa por aprovechar todas las posibilidades que ya brinda la tecnología.

Nuestro consejo es que empieces ya a introducir mejoras en tus sistemas de gestión para no quedarte atrás. ¿No sabes por dónde empezar? Te ayudamos. Llámanos y te daremos soluciones personalizadas.

Rotación de stock

¿Qué es la rotación de stock? Así se calcula

¿Tienes un buen control del stock en tu almacén? ¿Sabes cómo calcular la rotación del inventario para evitar los problemas de suministro? Tener claro cuándo hay que reponer existencias es una parte importante del día a día de cualquier almacén o empresa.

Y es, además, imprescindible para el buen funcionamiento del negocio. Nadie quiere quedarse sin existencias de los productos más demandados ni acumular en exceso otros que tienen mucha menor salida. 

Tener el nivel correcto de stock, suficiente pero no demasiado, es uno de los puntos más sensibles de la logística de almacén. Por eso es tan importante establecer una rotación de inventario eficiente.

Hacerlo bien te ahorrará tiempo y dinero. 

 

Aclarando conceptos: rotación de stock e índice de rotación

La rotación de existencias es un proceso organizativo básico del almacén, que tiene como fin último establecer cuándo es necesario reponer el stock para que la cadena de suministro siga funcionando correctamente y sin interrupciones.

Manteniendo una rotación adecuada se aleja el peligro de que se produzca una rotura de stock, con todas las consecuencias indeseadas que conlleva: pedidos parados, pérdidas de tiempo y dinero, clientes insatisfechos, crisis de confianza, etc.

Por otro lado, tampoco se acumulan mercancías de más, lo que ayuda a mantener bajo control los costes de almacenamiento.

Otro de los objetivos de la rotación de inventario es evitar (o reducir a mínimos) la pérdida de mercancías causadas por caducidad u obsolescencia, pérdidas, deterioros, accidentes, etc.

Para llevar a cabo una correcta rotación de stock es necesario conocer el índice de rotación, que es la cifra que indica las veces que hay que reponer el inventario en un determinado periodo de tiempo (normalmente, un año). 

Esta cifra aporta información valiosa. Si es un ratio alto, indica que el flujo de mercancías es regular. Es un indicador positivo que apunta a que las ventas son constantes y se mantienen en el tiempo, y por tanto la empresa debe estar generando beneficios.

En una lectura muy generalista (siempre hay que valorar otros factores), un índice de rotación alto indica que los productos no permanecen mucho tiempo en el almacén.

Por el contrario, cuando en un almacén hay una rotación de existencias baja, se entiende que la mercancía no se repone con frecuencia. Esto puede ser por motivos diferentes, que habrá que analizar en cada caso. Por ejemplo, no es lo mismo que hayan descendido las ventas o que se estén haciendo mal los cálculos de aprovisionamiento.

 

Cómo se calcula la tasa de rotación de inventario

Para crear un sistema eficiente de rotación de inventario, lo primero y más importante es tener información fiable sobre la mercancía. ¿Cuáles son los productos con más movimiento? ¿Cada cuánto se agotan las existencias? ¿Qué mercancías tienen menor demanda y, por tanto, rotan menos? 

Puede ser muy útil para empezar a identificar los productos según su nivel de rotación, implantar el método de análisis conocido como ABC, que justamente clasifica cada referencia según su movimiento en el almacén y el valor que aporta.

No es el único sistema de gestión de inventario, hay otros. Cada empresa debe encontrar aquel que más se ajusta a su funcionamiento interno, sector y objetivos. 

Tener implantado un Software de Gestión de Almacén es básico para conocer los indicadores de rendimiento o KPI que necesitamos en tiempo real y con exactitud.

A partir de los datos, para calcular la tasa de rotación de inventario se aplica una fórmula matemática: 

Valor de las ventas / Valor promedio del inventario = índice de rotación.

Para hallar el valor de las ventas, calcula los costes totales de los bienes que se han vendido en ese periodo de tiempo específico. La cifra que se ha de tener en cuenta es el precio de coste. Deben incluirse tanto los costes directos como indirectos (mano de obra, etc).

El valor promedio del inventario es la media del valor de todas las existencias del almacén en el periodo indicado. Para eso suma el valor del inventario inicial y el valor del inventario final, y divídelo entre dos. 

Lo habitual es hacer el cálculo para un año. En casos puntuales, puede ser interesante establecer la tasa de rotación para periodos más segmentados.

Otro parámetro relacionado es aquel que indica cada cuántos días es necesario reponer las referencias que hay en el almacén. Para eso dividimos el tiempo entre el índice de rotación obtenido. 

La cifra resultante indica el número de veces al año (si ese es el periodo que hemos tomado como referencia) que reponemos las existencias de un determinado producto.

 

¿Quieres mejorar la gestión de inventario en tu almacén?

Un almacén que no tiene el control del stock es un barco haciendo aguas. Y sabemos que no es fácil, y que es una de las tareas más tediosas y que más tiempo consumen… O eso era antes, cuando los operarios trabajaban con listados en papel.

La digitalización ha cambiado el escenario y los procedimientos. Ahora, es posible mejorar la eficiencia de este y otros procesos de manera sencilla, fiable y en el tiempo mínimo.

Muchas empresas ya están implantando sistemas como nuestro SGA TWO, y ven enseguida los beneficios. Otras, aún se lo están pensando y dejando pasar un tiempo valioso, en el que podrían estar asegurando su lugar en el mercado a medio plazo.

Si aún te da un poco de vértigo meterte en ese cambio, recuerda que tienes a nuestro equipo de profesionales para resolver dudas. No dejes que tu empresa se quede atrás. Ponte en contacto con nosotros y prepara tu almacén para competir.