SCM SGA TWO

SGA TWO: el software de gestión de almacén que te hará la vida más fácil

Cada día más empresas se plantean implementar un Sistema de Gestión de Almacén (SGA) para mejorar su organización y su rendimiento. Pero al asomarse al mercado aparece la gran duda ¿cuál elegir? 

Por ese motivo hoy queremos hablarte de TWO, el SGA desarrollado por SCM Logística.

Nuestro software de gestión de almacén es el fruto de 20 años de experiencia ayudando a optimizar instalaciones de todo tipo y de diferentes sectores. 

TWO ha ido creciendo con nosotros, y hoy es uno de los mejores sistemas de gestión de almacén que existen en el mercado, dotado de la flexibilidad necesaria para cubrir distintos tipos de necesidades.

¿Te contamos más?

 

Qué es TWO y cuáles son sus ventajas

TWO es nuestro Sistema de Gestión de Almacén (SGA), desarrollado por el equipo de programadores especializados de SCM Logística y pensado para responder a las necesidades organizativas de los almacenes actuales.

Con 20 años de trayectoria asesorando empresas y trabajando con ellas en su propio terreno, nuestros profesionales y consultores conocen de primera mano cuáles son las soluciones que necesitan las empresas. 

Con ese conocimiento, sumado a las aportaciones de nuestros clientes, hemos creado un SGA que integra todo lo que se necesita para optimizar un almacén, con la flexibilidad suficiente para adaptarse a los requisitos específicos de cada cliente y cubrir un amplio rango de necesidades. 

Existen distintos tipos de almacén, pero todos ellos tienen una cosa en común: necesitan el máximo de eficiencia. 

Para cualquier empresa, el almacén es un centro de operaciones clave. Su organización y mantenimiento consume muchos recursos y cualquier desajuste, error o pérdida de efectividad repercute en el conjunto de la compañía.

Por ese motivo cada día más empresas comprende que dar el salto cualitativo que supone implementar un SGA es una ventaja competitiva importante, además de otros beneficios como:

  • Reducción de costes de almacenaje.
  • Optimización del espacio.
  • Disponibilidad de información en tiempo real.
  • Control total del stock.
  • Reducción de errores.  
  • Trazabilidad de la mercancía.
  • Más velocidad en todos los procesos, etc.

En conjunto, tener un SGA supone un ahorro de dinero y tiempo. Si bien es cierto que supone una inversión importante, hay que destacar que más del 85% de los proyectos la recuperan en un plazo entre 6 y 12 meses. 

Frente a estas ventajas generales ¿cuáles son las que añade TWO?

 

3 motivos que diferencian TWO de otros SGA

Hay tres características que queremos destacar, porque forman parte de la filosofía en base a la cual hemos desarrollado el TWO.

  1. Es flexible: todo sistema debe tener la capacidad de adaptarse al cliente, y no al revés. Y tener la posibilidad de implementar nuevas soluciones si se aprecian necesidades nuevas sobre la marcha.
  2. Es escalable: porque las empresas son entidades vivas, con necesidades cambiantes. Necesitábamos un SGA capaz de ir creciendo al mismo ritmo que nuestros clientes, para evitar que, llegado el caso, hay que hacer una nueva inversión en otro SGA más abarcante.
  3. Es intuitivo: ante todo, somos conscientes de que trabajamos con personas y es necesario poner los medios para que su trabajo sea lo más sencillo posible. TWO es un software muy visual, con una interfaz atractiva. 

Está pensado para que todos los empleados puedan familiarizarse con él fácilmente y sin la necesidad de complejos procesos de formación, incluso aunque el almacén tenga una alta rotación de personal. 

Además, es un software “amigable”, que enlaza con enlaza con los principales ERPs del mercado: Microsoft (Axapta, Navision), Sage (Sage murano, Sage 200)SAP, JDE/Ekon, ICB, Softline (Edisoft).

Y también se integra con softwares de gestión de etiquetas, tecnologías RFID o de picking, ya sea por voz, visual o pick to light. 

 

Principales beneficios de implantar TWO

La llegada de TWO marca un punto de inflexión en la trayectoria del almacén. A partir del momento de su implantación, es posible controlar todos los movimientos internos en tiempo real, sincronizando las distintas estaciones para una mayor efectividad. 

Los beneficios principales son:

  • Optimización del espacio: los costes se reducen, ya que se puede almacenar más mercancía con un sistema de gestión diferente (¿Sabes cuáles son las ventajas de una organización caótica de almacén?). 
  • Control del abastecimiento: con datos fiables en tiempo real sobre el stock disponible.
  • Efectividad en la preparación de pedidos: con la posibilidad de implementar distintas estrategias de picking (FIFO, LIFO, FEFO…) y cross-docking.
  • Reducción de errores y de retrasos en las entregas.
  • Seguimiento de caducidades y lotes, total trazabilidad de toda la mercancía, etc.

¿Quieres echar un vistazo por dentro? Pincha en el vídeo para conocer TWO

¿Te ha sonado bien? ¿Quieres conocer más de cerca nuestro SGA-TWO?

Pues entonces lo mejor es que hablemos. Porque nosotros no nos vamos a limitar a venderte un producto de software: antes, queremos asegurarnos de que comprendemos lo que necesitas, por eso siempre empezamos por una consultoría. 

Y después de eso, te asesoramos y nos ocupamos de que todo el proceso de implementación de tu nuevo SGA se realice de la manera óptima.

Así que, cuando quieras, te contamos más sobre TWO y lo que puede hacer por tu empresa.

Cómo elegir proveedor SGA

Cómo elegir un proveedor de SGA: 4 consejos para tomar la mejor decisión

Decidir que ha llegado el momento de implantar un SGA (Sistema de Gestión de Almacén) en tu empresa supone una evolución cualitativa muy importante. Es el paso lógico para afrontar retos futuros. Pero, ¿sabes qué tienes que tener en cuenta para elegir un proveedor de SGA?

En este post vamos a darte algunos consejos útiles, muy a tener en cuenta a la hora de elegir el proveedor de SGA que más conviene a tu organización.

 

Toma nota de estos 4 aspectos a tener en cuenta para elegir tu proveedor de SGA

A modo de definición general, un SGA es un software, es decir, un programa informático que contiene instrucciones para que los ordenadores realicen determinadas tareas.

En este caso concreto, el software está enfocado a la gestión de todas las tareas que se llevan a cabo dentro de un almacén, de manera centralizada, con una base de datos única y con información actualizada en tiempo real.

Somos conscientes de que muchos almacenes, sobre todo pequeños y medianos, todavía mantienen sistemas de organización logística en papel.

Nos referimos a la clásica hoja de Excel, en la que un operario puntea las operaciones y hace las anotaciones oportunas. Es fácil comprender que resulta un sistema con enormes limitaciones, un alto índice de errores y nula capacidad de crecimiento. 

Aparte de eso, la digitalización de procesos es algo que está en el horizonte de todas las empresas. Sea cual sea su tamaño, antes o después va a haber un punto a partir del cual necesitas sí o sí un Software de Gestión de Almacén.

Pero si echas un vistazo a la oferta disponible, verás que hay muchos proveedores que ofrecen sus propios SGA. ¿Cómo saber cuál es mejor? ¿Qué hay que tener en cuenta? ¿Qué diferencia a un proveedor de otro?

Vamos a tratar de darte una orientación con estos 4 consejos. ¿Qué le tienes que pedir a tu proveedor de SGA?

 

1. Que se involucre en tu proyecto

Para poder implantar el SGA adecuado, el proveedor debe conocer al detalle cuál es el funcionamiento del almacén. No solo las tareas más habituales o cotidianas, sino también las excepcionales o las que solo se necesitan en circunstancias puntuales. 

Ese conocimiento en profundidad de las características de tu proyecto es fundamental para definir cuáles son las necesidades del almacén. 

Es el primer paso y más importante para empezar a trazar la implementación de un SGA capaz de dar respuesta a todos los procesos.

 

2. Que ofrezca soluciones

Un proveedor experto, una vez que conozca el funcionamiento del almacén, será capaz de proponer soluciones para todos los procesos, incluso para aquellos donde no se haya detectado un problema, pero que son susceptibles de mejorar con una gestión digitalizada.

O, en otro sentido, puede ser capaz de detectar aspectos que puedan suponer una ventaja competitiva si se gestionan de la manera adecuada.

Al no estar inmerso en la rutina del almacén, su visión externa sumada al expertise o conocimiento de la herramienta, podrá proponer soluciones con las que, quizá, a priori no se contaba.

Por ejemplo, aquí tienes claves sobre cómo amortizar un SGA con tecnología de identificación por radiofrecuencia (RFID).

 

3. Que sea flexible

No hay dos almacenes iguales. Cada uno tiene exigencias distintas y sus procesos son únicos.

Por tanto, el proveedor de SGA debe adecuar las soluciones digitales a cada empresa, y no al revés. 

Además, aunque hacer una previsión de necesidades futuras es importante, hay nuevas necesidades que pueden surgir sobre la marcha y que deben ser cubiertas. Por tanto, el proveedor debe ser flexible para adaptar el SGA a las necesidades de gestión que se vayan creando o modificando.

¿Quiere saber más? Echa un vistazo a estas 5 características de un buen SGA.

 

4. Que acompañe la implementación

Lógicamente, el proveedor va a ocuparse de implantar el SGA hasta que todo funcione. No obstante, puede ir un poco más allá. 

Es necesario entender que, para una empresa, pasar de una logística “manual” a un sistema digital, es más que un cambio organizativo: es una transformación que afecta a la propia cultura empresarial. 

Toda la organización va a experimentar cambios. Con algunos seguramente ya se contaba desde un inicio, con otros quizá no y hay que ir explicándolos sobre la marcha.

La profesionalidad del proveedor se muestra también en su capacidad comunicativa y en su habilidad para involucrar a toda la organización en el gran cambio que supone la implantación de un SGA, así como acompañar en el aprendizaje del nuevo método de trabajo.

Ese trabajo en conjunto, mano a mano, es una garantía de éxito. 

Y por último, muy importante: asegúrate de que tu proveedor te ofrezca un servicio postventa. 

Porque una vez que la implementación básica termina, cuando el trabajo diario empieza a rodar, es muy posible que ocurran imprevistos, que surjan dudas sobre la marcha o que haya que refrescar determinados aspectos técnicos. 

Además tu empresa va a seguir evolucionando, y es posible que haya que hacer ajustes en el SGA según vayan surgiendo nuevas necesidades. 

Si quieres más información, puedes consultar estos 3 aspectos clave al contratar un SGA.

 

Elige a tu proveedor de SGA con todas las garantías

Un proveedor de SGA pasará a ser un partner muy importante para tu empresa, un aliado estratégico con visión de conjunto sobre el negocio y capacidad de adaptarlo a las nuevas exigencias del mercado.

Hoy en día existen muchas ofertas de software de gestión de almacén y proveedores distintos. Nuestro consejo principal es que, más importante que contratar el SGA con más prestaciones, es decantarse por aquel que mejor se adapta a la empresa y cuyo proveedor nos inspira más confianza.

Esperamos haberte ayudado con estos consejos para elegir un proveedor de SGA. No obstante, si tienes cualquier duda, ponte en contacto con nosotros. Coméntanos tu caso y te orientamos para encontrar soluciones.

Importancia inventario gestión de almacén

La importancia del inventario en la gestión de almacén

Para tener el control total de un almacén es necesario cada cierto tiempo hacer un inventario y actualizar los datos sobre existencias y sus ubicaciones.

Porque, aunque tu sistema de verificación esté optimizado, no basta con eso. Es necesario detenerse para hacer un inventario físico de la mercancía para contrastarlo con los registros de la empresa: qué productos hay en el almacén, en qué cantidad y cuáles son sus características.

Es un proceso que se debe realizar por muchas razones, veamos cuáles.

 

Razones por las que es importante hacer inventario

Lo primero que hay que tener en cuenta es que toda empresa tiene la obligación legal de hacer un inventario de sus existencias, para cuadrar el inventario físico y el inventario contable.

Por ese motivo, es habitual que la fecha para hacer el inventario se programe coincidiendo con el final de ejercicio.

Es decir, a 31 de diciembre todas las empresas necesitan conocer con exactitud cuánta mercancía tienen en el almacén. Con esa información pueden regularizar las existencias, cerrar el balance y hacer la cuenta de resultados. 

La obligatoriedad legal es, sin duda, el argumento definitivo para hacer inventario, pero para una empresa no debe ser la razón principal.

Somos conscientes de que, en muchos casos es un proceso molesto, ya que requiere movilizar personal y detener la actividad en muchos casos. Pero es importante comprender que el inventario es necesario para estimar correctamente el valor de la empresa.

Además, el inventario sirve para examinar la calidad del control del stock durante todo el año.

¿A qué nos referimos? 

A que si el resultado obtenido en el inventario físico se desvía poco (¡o incluso nada!) de los datos que hemos recogido con los métodos de control habituales, podremos concluir que nuestro sistema de control funciona.

También puede ser que se produzcan diferencias relevantes. En esos casos es importante analizar lo que ha ocurrido. 

Puede haber motivos de muy distinta naturaleza: robos en el almacén, errores cometidos por los trabajadores, fallos administrativos, operaciones pendientes de registro, cambios de referencias…

Un inventario sirve para detectar problemas de muy distinta índole y poner las soluciones.

¿Te gustaría saber más sobre sistemas de gestión de almacén? Lee aquí cuáles son las diferencias entre SAP WM y SAP EWM. 

 

Tipos de inventarios según la periodicidad

Es la clasificación más habitual, aunque existen otras en función de la necesidad logística, el momento en el que realice el inventario, la naturaleza de la mercancía (materias primas o productos terminados), etc. 

En este caso, teniendo en cuenta la periodicidad, hablamos de: 

 

Inventario permanente

Consiste en llevar el control día a día, de manera muy precisa y exhaustiva, controlando cada entrada o salida de mercancía.

Puede realizarse con registros en listados si el almacén es pequeño o incluso mediano, pero muchísimo más fiable es la implantación de un SGA para gestionar el stock del almacén. Este software proporciona información actualizada y en tiempo real de las mercancías almacenadas.

 

Inventario periódico

Consiste en realizar el inventario físico, al menos una vez al año. En muchos casos, se programa cuando se cumple el final del ejercicio y recibe el nombre de inventario final. Mientras dura el inventario se detiene la actividad del almacén para poder realizar un recuento exacto de las existencias.

Pero también pueden realizarse inventarios con menor periodicidad, según las necesidades del almacén.

Incluso pueden realizarse inventarios rotativos en varias ocasiones a lo largo de un mismo ejercicio. Suelen programarse al terminar una campaña importante (por ejemplo, después de Navidad) o después de un pico de demanda imprevisto.

Este tipo de inventario suele ser más frecuente en almacenes con una gran rotación y un bajo nivel de digitalización. 

En esos casos, la mercancía permanece poco tiempo en el almacén y el inventario permanente puede resultar complicado en exceso. Un ejemplo podría ser la industria agroalimentaria tradicional. 

No obstante, conviene señalar que existen soluciones digitales a medida para optimizar cualquier tipo de proceso y en cualquier tipo de almacén. Mantener el control permanente del inventario es posible utilizando las tecnologías adecuadas y adaptándolas a cada caso. 

 

Cómo un SGA puede ayudarte con el inventario de tu almacén

Es verdad que todavía muchos almacenes pequeños y medianos confían el control de su stock al papel y a los procedimientos manuales, es decir, el operario llevando la cuenta en una hoja de papel que luego se ha de pasar a una hoja de Excel.

Puede funcionar, aunque con un alto riesgo de error, en almacenes reducidos, pero su eficacia es limitadísima.

En cuanto aumenta un poco el número de referencias y de operaciones, es necesario tener un Sistema de Gestión de Almacén que permita mantener un control máximo con un sistema de inventario permanente.

Además, puede integrar sistemas de identificación de la mercancía para facilitar enormemente el proceso. Nos referimos al clásico código de barras o, más avanzado, un sistema de identificación por radiofrecuencia.

Para saber más, lee este post sobre etiquetas logísticas para almacén: código de barras vs. RFID. 

 

¿Cuál es la mejor manera de hacer inventarios en tu almacén?

Para conocer el stock exacto de tu empresa y tener la información real para tomar decisiones comerciales, el inventario es una tarea importante.

Ahora bien ¿cuál es la mejor manera? ¿Te conviene implementar un SGA para realizar un control permanente del stock? ¿Cómo encajaría en tu empresa?

No te quedes con esa duda (ni con ninguna otra). Ponte en contacto con nosotros y te daremos soluciones a medida. 

Etiquetas logísticas

Etiquetas logísticas para almacén: código de barras vs. RFID

¿Es posible acceder a toda la información de un producto de tu almacén? Origen, fecha de entrada, existencias, ubicación, caducidad, destino… ¿Y además, disponer de esos datos en tiempo real? 

¿Se puede? Se puede. Y por eso hoy vamos ha hablar de la importancia de las etiquetas en logística. 

Y además, vamos a comparar dos sistemas de etiquetado: el código de barras y el RFID, y veremos cuáles son sus pros y contras en el proceso logístico.

 

Principales diferencias entre el código de barras y RFID

Primero, las presentaciones. ¿Qué es el código de barras y el RFID?

El código de barras lleva muchos años siendo un sistema eficaz para la organización de los productos en almacén y para controlar su trazabilidad. Todos estamos familiarizados con estos códigos y podemos identificarlos: una combinación gráfica de líneas paralelas más una secuencia numérica. 

Aunque se patentó en los años 50 del siglo pasado, no fue hasta la década de los 80 cuando su uso se generalizó con fines logísticos y comerciales. Huelga decir que supuso una revolución en el sector.

Con ese sistema de etiquetado se podía controlar cada producto individualmente. La lectura de la información que contenía el código revelaba toda la información necesaria para ubicarlo en la cadena de suministro. 

Supuso un aumento del control, reducción de tiempos y más eficiencia en todos los procesos, y sigue siendo ampliamente utilizado.

En cambio, la tecnología RFID se basa en la identificación por radiofrecuencia. Tampoco es precisamente nueva, pero su aplicación ha tardado más en generalizarse.

En el caso de la logística y las soluciones de almacén, su aplicación ha crecido sobre todo en la última década, en el contexto de los cambios que trae la logística 4.0 y la progresiva digitalización de todo el sector. 

En este caso, las etiquetas o tags llevan integrado un chip de almacenamiento que contiene toda la información del producto. Si quieres saber más, lee aquí cuáles son los 5 principales beneficios de un sistema RFID para tu empresa.

¿Cómo saber, a día de hoy, qué sistema implantar en tu almacén? ¿Cuáles son las diferencias entre un sistema y otro? Vamos a contarte las más relevantes:

 

1. Información que contiene cada etiqueta

El código de barras tiene más limitaciones en cuanto a la cantidad de información que contiene. Además, una vez impresos los códigos, ya no hay posibilidad de modificarlos en el caso de que algún dato varíe. Es decir, no se pueden reescribir.

Las etiquetas RFID tienen una capacidad mucho más amplia. Además, el chip es una tecnología de lectura y escritura, de forma que puede modificarse la información contenida las veces que sea necesario. Son más versátiles por ese motivo, y tienen una vida más larga.

 

2. Modo de lectura

Para leer los códigos de barras hace falta un lector fotoeléctrico. El código debe situarse a una distancia y en una posición correctas para que el lector pueda recibir los datos (es lo que se llama estar en línea de visión) y la lectura se realiza producto a producto. 

Es importante señalar que la mercancía no puede estar en movimiento en el momento de pasar por el lector y generalmente hace falta un operario que lleve a cabo esa tarea.

Las etiquetas RFID emiten una señal que es captada por sensores estratégicamente colocados en puntos de paso. Estos sensores pueden recibir la información de la etiqueta en movimiento, sin necesidad de establecer contacto en línea de visión. 

También permiten muchas lecturas simultáneas. Por lo tanto, no hace falta la intervención de un trabajador para hacer las lecturas una a una. Simplemente, hay que pasar el producto etiquetado por el radio de acción del sensor.

 

3. Seguridad y durabilidad

Las etiquetas con código de barras son muy sensibles. La humedad o la abrasión pueden dañarlas fácilmente y hacerlas ilegibles. Además, son fáciles de manipular, ya que para reproducirlos basta con una impresora. Por todas esas razones, es un sistema de etiquetado económico.

Las tags RFID suponen una inversión mayor (aunque se están abaratando a medida que su uso se generaliza), pero a cambio ofrecen otras prestaciones: mejor conservación y durabilidad, ya que resisten mejor las agresiones que puedan sufrir en almacén. Además, no son fáciles de falsificar y pueden reutilizarse.

Como resumen, estos son los pros y contras más destacados de ambos sistemas:

Código de barras:

  • Pros: Es práctico y de bajo coste. Tiene una amplia implantación, las lecturas son fiables y no requiere gran infraestructura para implementarlo. 
  • Contras: Contiene información limitada y se puede falsificar. Las etiquetas se dañan con facilidad. No permite lectura en movimiento, debe aplicarse el lector individualmente, y en un ángulo correcto.

RFID:

  • Pros: Etiquetas muy resistentes, con gran capacidad para almacenar datos. Permiten reescritura y reutilización. Pueden leerse muchas etiquetas simultáneamente, en movimiento y desde cualquier posición.
  • Contras: Coste más elevado. 

Además, el sistema RFID necesita un software específico, que se vincula al SGA de la empresa y que mejorará aún más la gestión logística. 

Puede parecer una gran inversión, pero un sistema RFID correctamente integrado en el SGA, obtiene un retorno de inversión a corto o medio plazo. Puedes leer más en este post: Cómo amortizar un SGA, así puede ayudarte la tecnología RFID.

 

Etiquetado de productos: ¿te ayudamos a elegir el mejor sistema?

Las soluciones basadas en la digitalización de procesos son las que tienen una proyección mayor a medio y largo plazo. Simplemente porque el futuro apunta en esa dirección.

Así que si estás pensando en implementar un sistema de etiquetado para tu almacén, la tecnología RFID puede ser lo que necesitas.

¿Quieres que hablemos de ello? En SCM somos expertos en soluciones de radiofrecuencia, y gestionamos desde el diseño de los procesos hasta la puesta en marcha del sistema completo. Ponte en contacto con nosotros y cuéntanos tu proyecto. 

Qué es Trazabilidad

Trazabilidad: qué es y cómo garantizarla en tu almacén

Hoy en día, la trazabilidad de los productos es un factor importante a la hora de gestionar un almacén. 

Aunque la ley solo obliga a establecer protocolos de trazabilidad al sector farmacéutico y alimentario, la realidad es que muchas empresas están implantando estos sistemas para mejorar su eficiencia y ofrecer un servicio de mayor calidad a sus clientes.

¿Quieres saber más sobre qué es la trazabilidad y qué puede aportar a tu empresa?

Te lo contamos a continuación.

 

Qué es la trazabilidad y por qué es tan importante

La trazabilidad es el conjunto de procedimientos necesarios para registrar y poder tener acceso al histórico de un producto o lote a lo largo de su paso por la cadena de suministro, es decir, en las etapas de producción, transformación y distribución.

Hay dos tipos de trazabilidad:

  • Interna: se refiere al rastro de un producto a lo largo de su paso dentro de la empresa. El tipo de información que se registra está en función del producto y de los procesos de transformación aplicados: materias primas, maquinaria, operarios, etc.
  • Externa: se refiere al seguimiento en el exterior de la empresa, tanto hacia atrás (proveedor, localización, fecha de entrada, etc.) como hacia delante (fecha de expedición, operador logístico, destino, etc.).

La trazabilidad no es obligatoria para todos los productos. La legislación solo contempla la obligatoriedad en el caso de la industria alimentaria, lo que incluye piensos para consumo animal, y la industria farmacéutica.

No obstante, se está generalizando y muchas empresas implantan sistemas que incluyen trazabilidad. 

¿Por qué?

Por una parte, es un compromiso de calidad por parte de la empresa y una forma de consolidar la confianza del cliente

Por otra parte, la trazabilidad ayuda a detectar cuáles son los puntos débiles de la cadena de suministro, dónde se producen más errores habitualmente, o en qué fase se consumen más recursos. Toda esa información sirve para optimizar la cadena y ganar eficiencia y productividad.

 

Ventajas de la trazabilidad de cara al consumidor final

También es interesante nombrar otro aspecto, y es que para el cliente o consumidor final cada vez tiene más importancia el llamado consumo responsable, y por eso pide conocer el origen de los productos. 

Por ejemplo, muchos consumidores quieren saber la procedencia de los alimentos que compran, ya sea por sostenibilidad (prefieren el comercio de cercanía) o por querer adquirir (o no) productos de una zona determinada. Ocurre algo parecido con otros artículos: interesa saber dónde se ha fabricado una pieza de ropa o unas zapatillas deportivas.

Continuando desde la perspectiva del consumidor, hay otro aspecto a tener en cuenta: el enorme aumento del comercio electrónico globalizado. Quien compra online quiere conocer en todo momento dónde está su artículo, si ya ha llegado al país o si está en tránsito hacia su domicilio. Poder seguir el recorrido de su compra le da confianza.

Por tanto, más allá de la obligación legal para los sectores mencionados y de las cuestiones organizativas de la logística de la empresa, la traza o huella de los productos también es algo de interés creciente para el público en general. 

Refleja un cambio cultural y en los patrones de consumo y es algo que no hay que perder de vista.

 

SGA, o cómo garantizar la trazabilidad logística en un almacén

Para garantizar la trazabilidad de un producto o un lote, es indispensable dejar atrás de manera definitiva la logística basada en el papel, los Excel, las anotaciones, etc., y evolucionar hacia la implantación de herramientas digitales que centralizan el control total de la cadena de suministro.

Muchos operadores logísticos todavía realizan seguimientos de forma manual y no disponen de sistemas que permitan obtener datos instantáneamente. La información se fragmenta aún más en la medida en que entran en juego diferentes proveedores. 

La forma de solucionarlo es implantar un sistema de trazabilidad vinculado a un SGA, que permitirá registrar el recorrido de cada producto o lote desde que se recibe la materia prima hasta que el producto es expedido hacia su destino final.

Es decir, una herramienta estandarizada que concentre toda la información y la centralice en un solo canal, para que esté disponible en tiempo real para cualquier eslabón del proceso logístico.

Implementar un sistema de trazabilidad en almacén pasa por los siguientes pasos:

  • Realizar un estudio previo para concretar las necesidades.
  • Implantar un sistema de identificación de los productos para poder realizar el seguimiento. Por ejemplo, con etiquetas RFID, capaces de registrar gran cantidad de datos y transmitirlos por radiofrecuencia. 
  • Gestionar la información mediante un sistema de gestión de almacén, o SGA. Tienes más información en este post: Cómo amortizar un SGA: así puede ayudarte la tecnología RFID.

Instalar un software para controlar la trazabilidad permite mejorar la seguridad, optimizar todos los procesos, tener un control total del stock y obtener métricas relevantes para la toma de decisiones empresariales.

En definitiva, otorga una ventaja competitiva a tener en cuenta para tu negocio. 

 

¿Pensando en implantar un sistema de trazabilidad en tu almacén?

Existen soluciones tecnológicas adaptadas para cada empresa y cada necesidad, por tanto no te quedes con dudas. 

En el caso de que estés valorando la posibilidad de implantar un sistema de trazabilidad, te invitamos a que te pongas en contacto con nosotros. Nuestro equipo profesional puede brindarte asesoramiento para tomar la mejor decisión para tu empresa. 

Organización Caótica Almacén

Organización caótica de almacén: 3 ventajas que debes conocer

En un almacén, el espacio es muy valioso, y por eso diseñar sistemas que optimicen su rendimiento es una prioridad. En realidad solo se trata de dar la mejor respuesta posible a una pregunta muy simple: ¿dónde se coloca cada cosa para lograr la mayor eficiencia posible? Antes de responder a esa pregunta queremos que conozcas qué es la organización caótica de almacén.

La ubicación de la mercancía debe responder a una estrategia de organización, y alinearse con el resto de funciones logísticas que se deban realizar, tales como la recepción y clasificación, el picking, control de stocks, etc. El objetivo siempre es favorecer la efectividad de todos los procesos.

Y para eso, uno de los sistemas más efectivos es la organización caótica de almacén.

Vamos a ver en qué consiste.

 

Organización caótica vs. almacén ordenado

La gestión de almacenes es uno de los pilares de cualquier empresa que se dedique a la distribución de productos, y para optimizarla hay que tener en cuenta numerosos factores.

Si se hace bien, supondrá un importante ahorro de costes y ganancia de efectividad en todos los procesos. En caso contrario, un almacén mal gestionado puede suponer una importante fuga de recursos para tu empresa. 

Sea cual sea la estrategia, la gestión de ubicaciones (es decir, definir dónde se debe colocar cada producto) es una de las claves.

En un principio, la forma más simple (quizá podríamos decir también la más intuitiva) de organizar un almacén es ordenarlo siguiendo los parámetros más convenientes según la mercancía de que se trate: por tipo de producto, por tamaño, por rotación…

Por ejemplo, en un almacén de mobiliario cada tipo de mueble tendría un lugar asignado: habría un área para las mesas mesas, otra para armarios, otra para sofás…

O también se podrían colocar en una zona todos los muebles de dormitorio, los de salón, los de cocina…

La clave de un almacén ordenado es que se designa un espacio para cada tipo de mercancía. Cada cosa tiene su sitio.

Parece sencillo, ¿verdad? De ese modo resulta muy fácil manipular los productos y llevar el control del stock. 

¿Cuál es el problema, entonces?

El problema más importante es que son almacenes poco flexibles, en los que pueden ocurrir dos cosas.

Una, que se infrautilice el espacio, es decir, que haya huecos libres, sin mercancía de forma temporal. 

O el caso contrario, que haya zonas donde no podamos almacenar más unidades de un determinado artículo, porque se ha sobrepasado la previsión que teníamos.

Siguiendo con nuestro ejemplo, un día puede que sobre espacio en la zona de los sofás porque ha habido muchos pedidos, sin embargo no hay sitio para ubicar los armarios que acaban de llegar al almacén.

Normalmente este tipo de organización, más intuitiva, se lleva a cabo en almacenes reducidos con un bajo nivel de digitalización de procesos.

Ahora es cuando te hablamos de las ventajas de una organización caótica.

¿Qué ventajas tiene una organización caótica de almacén?

La principal característica de una organización caótica, es que no hay un sitio prefijado para cada cosa, sino que se colocan en función de la disponibilidad de espacio en ese momento concreto.

¿Cómo es posible hacer eso y a la vez mantener el control del almacén?

Para empezar, olvidándote de cualquier sistema de gestión manual. Ser competitivos exige dejar atrás las hojas de excel para registrar pedidos y anotar ubicaciones.

El almacenamiento inteligente pasa por la implantación de un software informático que se ocupe de controlar todas las ubicaciones y disponga de información en tiempo real. Es decir, un SGA o software de gestión de almacén. 

Contar con un Sistema de Gestión de Almacenes permite designar ubicaciones de manera flexible y atendiendo a la disponibilidad en tiempo real.

¿Por qué almacenar todos los sofás juntos, si colocándolos en distintas ubicaciones optimizas el espacio? El SGA se ocupa de controlar todo el proceso.

Puedes leer este post si quieres saber cuándo necesitas un software de gestión (SGA).

Y ahora, toma nota de las ventajas que supondría para tu almacén contar con un sistema de organización caótico:

  1. Aprovechamiento del espacio. Al no tener ubicaciones preasignadas, cada producto o lote se almacena en la ubicación disponible o donde encaje mejor. Esa optimización supone que se necesita aproximadamente un 25% menos de espacio para colocar la mercancía, con respecto a otro tipo de organización 
  2. Más velocidad en todas las operaciones. El SGA dispone de toda la información en tiempo real y elige las ubicaciones más convenientes, por espacio, distancia, etc. Asimismo, guía a los operarios hasta el lugar exacto donde está la mercancía, disminuyendo la posibilidad de errores y pérdidas de tiempo. Además, el SGA puede incluso diseñar las rutas más cortas para ahorrar tiempo en desplazamientos por el almacén.
  3. Facilidad para incorporar personal. Los nuevos trabajadores simplemente siguen las instrucciones del sistema, no es necesario que se aprendan la distribución del almacén o diseñen las rutas para distribuir y colocar los productos. 

Digitalizar y automatizar procesos es la mejor manera de crecer. Puede que te interese saber qué más posibilidades tienes. En ese caso puedes leer este post sobre almacenes automáticos y robotización: cómo implementar soluciones tecnológicas en tu sistema logístico.

 

¿Estás pensando en diseñar una estrategia para organizar tu almacén?

Esperamos que este post te haya servido y valores la posibilidad de avanzar hacia la digitalización de tu organización de almacén con un SGA.

De hecho, los beneficios de implantar un software de este tipo son mucho más amplios. Se trata de una herramienta muy versátil que puede ofrecerte más soluciones.

¿Qué te parece si nos cuentas qué necesitas? Nuestro equipo te puede asesorar y resolver todas tus dudas.

Beneficios tecnología RFID

5 beneficios de implantar tecnología RFID en tu empresa

El incremento de las operaciones logísticas, alimentado sobre todo por el auge del e-commerce en todo el mundo, están acelerando la implementación de tecnología RFID en las empresas para ganar velocidad de respuesta y ofrecer un servicio más eficiente.

La identificación de mercancías mediante etiquetas RFID supone un enorme avance que simplifica los movimientos de mercancías, garantiza un control más fiable y ahorra tiempo y recursos.

¿Sabes en qué consiste? Y más importante: ¿sabes cómo podría mejorar la gestión de la cadena de suministro en tu empresa?

Conozcamos algunas cosas más sobre la identificación por radiofrecuencia.

 

¿Qué es la tecnología RFID? Claves para comprender cómo funciona 

La tecnología de identificación por radiofrecuencia (Radio Frequency Identification o RFID) permite localizar y monitorizar productos de forma automática e individualizada. 

Esta tecnología no es nueva. La radiofrecuencia se creó para el ámbito militar y se utilizó por primera vez durante la Segunda Guerra Mundial para identificar aviones y distinguir los aliados de los enemigos. Y aunque se continuó usando en otros sectores durante el siglo XX, ha sido en la última década cuando se ha generalizado.

Forma parte de los cambios que trae la Industria 4.0 y permite la total digitalización y trazabilidad wireless de cualquier tipo de mercancía.

Explicado de manera muy sencilla, un sistema de RFID consta de: 

  1. Etiquetas (tags) dotadas con un transmisor y receptor integrados, con un chip de memoria para almacenamiento de información.
  2. Lectores de RFID distribuidos según el diseño de cada proyecto, capaces de leer la información cuando la etiqueta esté en su radio de captación.
  3. Un software para centralizar y gestionar todo el sistema. En logística, iría normalmente vinculado a un SGA de gestión de almacén (pincha aquí para saber más sobre cómo amortizar un SGA implantando RFID).

La tecnología RFID tiene multitud de aplicaciones en todos los sectores: defensa, agricultura, farmacia, alimentación, deporte, aeronáutica… 

Por ejemplo, con tecnología RFID se puede:

  • Hacer el seguimiento de los libros de una biblioteca o documentos de un archivo.
  • Gestionar el acceso a centros de paso restringido (hospitales, empresas, etc).
  • Monitorizar a los participantes en un evento deportivo y registrar sus tiempos.
  • Controlar el aforo de un gimnasio, un congreso, un concierto…
  • Llevar el registro de las caducidades de los productos de un supermercado. 
  • Crear cajas de autopago: ya no hay que pasar las compras una a una por el escáner. El lector automático detecta las etiquetas y solo hay que realizar el pago.

Como vemos, las aplicaciones de esta tecnología son útiles en multitud de campos. 

Sin embargo, el sector de la logística es uno de los más beneficiados, ya que gracias a las etiquetas RFID se consigue un control mucho más preciso de la cadena de suministro. 

Estos son los beneficios más importantes.

 

5 beneficios de implantar tecnología RFID en tu empresa

 

1. Ahorro de tiempo

La lectura de las etiquetas RFID no es estática, es decir, el receptor puede recoger la información aunque la mercancía esté en movimiento.

Por ejemplo, los productos pueden ser registrados pasando por un arco o pórtico con sensores, sin que sea necesario parar la cadena para hacer las lecturas. La mercancía puede estar incluso paletizada.

Además, los lectores tienen un alcance mayor que los tradicionales lectores ópticos y pueden recibir la señal en cualquier dirección.

De esa forma no hay que detener el trabajo, ya sea una cadena de montaje, una preparación de pedidos (picking) o las rutinas propias de organización del almacén. 

Lee aquí para saber más sobre tipos de picking según el tamaño de tu negocio.

 

2. Ahorro de recursos

Cuando una mercancía llega a tu empresa es necesario realizar un determinado número de procesos que, si se llevan a cabo de forma manual, requieren la intervención de trabajadores en todos los pasos: registro de la entrada, comprobación de la documentación, almacenamiento temporal mientras se introduce en el sistema, asignación de su lugar definitivo en el almacén, etc.

Un sistema RFID sintetiza todos los procesos y reduce al mínimo la necesidad de asignar operadores, ya que todo se realiza de forma automatizada.

 

3. Gestión del inventario más precisa

En un almacén, las etiquetas RFID te proporcionan un método preciso y seguro para registrar todos y cada uno de los productos y mantener un estricto control del inventario.

Se puede obtener información en tiempo real sobre la localización de cada mercancía y el número de existencias, así como trazar las entradas y salidas mediante los sensores localizados estratégicamente en distintos puntos del almacén.

 

4. Más cantidad de información (y más fiable)

El chip contenido en la etiqueta puede contener una gran cantidad de información sobre cada producto. Incluso puede programarse para, por ejemplo, detectar la temperatura, algo muy útil para la trazabilidad de productos perecederos alimenticios, farmacéuticos, etc. 

Es interesante saber que el RFID también da mejores resultados en condiciones diversas de humedad, temperatura o incluso con suciedad de la etiqueta.

 

5. Mejora la logística inversa

Igual que es importante gestionar las entregas al cliente, también lo es gestionar las devoluciones.

La tecnología RFID permite mejorar la trazabilidad de la logística inversa, tanto para efectuar los reembolsos y cuidar la experiencia de usuario como para realizar el correspondiente control de calidad y recuperar las mercancías para la venta 

 

¿Quieres implantar tecnología RFID en tu empresa?

Si quieres mejorar los procesos para obtener mayores rentabilidades, asegurando un retorno de la inversión en el corto o medio plazo, tienes que poner en marcha la solución RFID adaptada a las necesidades de tu empresa. Y eso solo lo hace un equipo profesional.

Analizar, diseñar, proyectar, implementar y acompañar. Sea cual sea la solución logística que necesite tu empresa, ponte en contacto con nosotros y haznos tu consulta. 

 tecnología

Qué es SAP

[Software de gestión SAP] Qué es y qué puede hacer por tu empresa

No importa si tienes una pyme o una gran empresa: tienes que conocer qué es un software de gestión SAP y todo lo que puede hacer para mejorar la administración de tu negocio. 

¿Te imaginas poder centralizar la gestión de todos los recursos de tu empresa y manejarlos con una sola herramienta? Con una base de datos centralizada e información disponible para todos los departamentos en tiempo real.

Hoy vamos a explicarte qué es el software de gestión SAP, por qué las mejores empresas del mundo lo utilizan y cómo puedes aplicarlo a la tuya.

 

Qué es SAP

SAP es el nombre de la empresa alemana que es líder en el mercado de soluciones empresariales y otros productos informáticos enfocados a la gestión empresarial y, en la actualidad, uno de los mayores fabricantes de software ERP (Enterprise Resource Planning) del mundo.

Existen distintos tipos de sistemas ERP, diseñados para trabajar a mayor o menor escala, pero su característica principal es que son capaces de centralizar todas las áreas de actividad que integran una compañía.

Es decir, usan una sola base de datos para la gestión de todos los departamentos. La información se introduce una vez y está disponible para toda la organización. Eso facilita la coordinación interdepartamental y la creación de sinergias entre distintas áreas.

Dentro de estos ERP, uno de los más utilizados por empresas de todo el mundo es el SAP. Tiene distintas versiones, más complejas para empresas multinacionales y otras más sencillas, adaptadas a las necesidades de las pymes.

Es interesante saber que un SAP está formado por distintos módulos. Son como aplicaciones que se integran unas con otras y dentro del sistema SAP elegido, y que además se pueden implantar todas a la vez o ir activándose en función de las necesidades.

Estos son los módulos más habituales en SAP:

  • Planificación de la producción (PP)
  • Gestión de materiales (MM).
  • Ventas, distribución y gestión comercial (SD).
  • Finanzas (FI).
  • Recursos humanos (HR).
  • Controlling (CO)
  • Tesorería (TR)
  • Gestión de calidad (QM)
  • Gestión de proyectos (PS)
  • Gestión del workflow (WF)

Al tener toda la información de la empresa centralizada, es posible conocer la situación global y detallada en tiempo real, cruzar datos, obtener gráficas, automatizar conexiones, etc.

La ventaja competitiva de tener implementado uno de estos sistemas es enorme, ya que permite sintetizar procesos, ahorrar costes y, por encima de todo, tener el control de la empresa en todo momento.

Por lo tanto, podemos decir que, gracias a esta estructura modular, el SAP se adapta a la medida de cada empresa, únicamente con los apartados que necesita y con la posibilidad de añadir más en el futuro simplemente adquiriendo la licencia para utilizar una nueva funcionalidad del software.

 

¿Cómo se implanta un SAP? ¿Qué se necesita?

Para implantar de manera exitosa un SAP en tu empresa, el primer paso y más importante es ponerte en contacto con un consultor de confianza capaz de analizar las necesidades, definir los objetivos y brindar asesoramiento sobre el sistema a implementar.

Integrar un SAP supone un cambio trascendental en la cultura organizativa de una empresa, por lo que, a partir de ahí, es necesaria la colaboración coordinada de equipos especializados en:

  • Dirección de proyecto, para gestionar de manera adecuada el cambio de sistema dentro de la empresa.
  • Consultoría logística, para definir los procesos de trabajo más eficientes.
  • Tecnología, para realizar las adaptaciones necesarias.
  • Integración SAP, para la implantación de los módulos logísticos.

En SCM ponemos a tu disposición nuestra experiencia como consultores, expertos en soluciones logísticas en entorno SAP, en este caso enfocadas a la gestión de almacén.

 

Software SAP para optimizar la gestión del almacén

Dentro del universo de productos SAP, existen herramientas de software enfocadas específicamente a la gestión de almacenes, una de las partes más importantes dentro de la Gestión de la Cadena de Suministro (SCM).

Si la gestión es sencilla, un almacén puede funcionar con el sistema MM (Materials Management) que podríamos decir que es la gestión de inventarios básica de SAP.

Pero ¿qué ocurre cuando nuestro almacén crece y empieza a ser complicado gestionar las ubicaciones del material, las entradas y salidas, la preparación del picking…?

Entonces necesitamos un soporte que controle todos los movimientos de mercancía dentro del almacén, de una manera flexible y automatizando los procesos, o lo que es lo mismo, herramientas SAP especializadas: hablamos de SAM WM y SAP EWM.

Nuestra empresa es especialista en la optimización de almacenes con estas herramientas, por lo que te hablaremos más de ellas en próximas publicaciones.

 

¿Es hora de implantar SAP para mejorar la gestión de tu empresa? 

Como expertos en logística, en SCM tenemos experiencia en el abordaje de distintos tipos de proyectos, diseñando sistemas adaptados a cada caso. 

¿Quieres saber cómo te puede ayudar SAP? Ponte en contacto con nosotros y consultanos. Te aseguramos que hay soluciones a medida para todas las empresas.

Amortizar SGA RFID

Cómo amortizar un SGA: así puede ayudarte la tecnología de identificación por radiofrecuencia (RFID)

Cuando se plantea una inversión importante en una empresa, como puede ser la implantación de un SGA (Sistema de Gestión de Almacén), hay que tener la vista puesta en la amortización. 

Calcular los plazos de Retorno de la Inversión (ROI) en una solución de SGA es una de las primeras preocupaciones de nuestros clientes y debe ser una parte del planteamiento profesional de cualquier proyecto.

Como es lógico, los números dependen de cada caso concreto y sus características, pero vamos a tratar de desarrollar en este post algún concepto más que puede ayudar en la amortización de la inversión. Nos referimos al sistema RFID.

¿Qué es y cómo puede ayudar a recuperar lo invertido? Vamos a verlo todo un poco más de cerca.

Qué es el ROI o cómo amortizar tu inversión en un SGA

El ROI o Retorno de la Inversión (en inglés, Return Of Investment), es la métrica que calcula el rendimiento de una inversión, comparando el gasto que ha supuesto con el beneficio obtenido.

Es una métrica básica para estimar si una inversión va a resultar rentable o no y debe calcularse siempre para evaluar un proyecto.

Dicho de una manera muy simple, si obtenemos un ROI menor o igual a cero, significa que nuestro proyecto no tiene visos de resultar rentable, mientras que si el ROI nos da cifras por encima de cero, podemos valorar seriamente la posibilidad de realizar esa inversión.

¿Qué retorno de inversión podemos esperar de un proyecto de SGA?

Más del 85% de los proyectos recuperan la inversión en un plazo entre 6 y 12 meses (pincha aquí para ver los porcentajes estimados de ROI en un proyecto de SGA).

Es importante señalar que para obtener buenos resultados, es decir, para que la implantación de un SGA sea un éxito en el largo plazo, debemos hacer un análisis previo para determinar cuáles son las necesidades logísticas de cada almacén y diseñar un SGA con soluciones a medida.

La experiencia nos dice que las necesidades genéricas son comunes, pero lo que va a marcar la diferencia es la optimización del detalle, analizando los recursos disponibles y eligiendo soluciones específicas para cada departamento logístico.

Si quieres ampliar información sobre esto, puedes leer cuáles son los 3 aspectos clave al contratar un SGA.

Factor diferenciador: optimizar la comunicación de datos 

Caminamos hacia una total digitalización de la cadena de suministro. En esa dirección van todas las tecnologías integradas en lo que se ha llamado la supply chain 4.0

Aunque la implementación de sistemas se desarrolle a distintas velocidades, todas las empresas son conscientes ya de la necesidad de incorporar sistemas de software que les permitan afrontar la demanda de un mercado muy exigente.

Dentro de la cadena de producción, existen diferentes sistemas para controlar distintos procesos. Desde los software que monitorizan la fase de producción en fábrica (los MES), o los procesos de gestión empresarial (los ERP) o los de gestión de almacén (los SGA).

Pero lo más importante de los sistemas de automatización que se implementen es que funcionen con una perfecta coordinación, de esa forma se podrá optimizar su rendimiento y conseguir los mejores resultados en el retorno de la inversión.

En el caso que nos ocupa, una de las claves de la amortización de un SGA está en la implantación paralela de otros sistemas que complementen la automatización que estamos llevando a cabo. Es importante llevar la digitalización a todos los eslabones de la cadena, porque evitando cualquier gestión manual, evitaremos errores logísticos. 

Por eso, uno de los pilares de la implementación de un software de gestión, es el trabajo en tiempo real con captura de datos mediante RFID

Más efectividad con tecnología RFID 

Las soluciones basadas en la identificación por radiofrecuencia o RFID permiten realizar intercambios de información de manera más precisa, rápida y fiable. 

Se trata de utilizar lo que se llaman etiquetas inteligentes, que son en realidad identificadores de radiofrecuencia. En esa etiqueta smart se contiene toda la información del producto de forma que esté disponible cuando se necesite, en cualquier punto de la cadena logística. 

La ventaja con respecto a otros sistemas, como por ejemplo el más tradicional código de barras, es que para acceder a la información solo se necesita que el producto y su etiqueta estén cerca de un lector para que este pueda obtener los datos que necesita. 

Es decir, no se necesita contacto entre el lector y la etiqueta. Es lo que hace que los lectores de código de barras resulten en ocasiones poco operativos (por ejemplo, con productos que están en movimiento).

Con RFID basta con colocar lectores en puntos estratégicos de la cadena para que efectúen las lecturas correspondientes sobre la marcha y asegurar así que todo el proceso está siendo el correcto. 

Estos sistemas RFID son altamente efectivos si están bien integrados en el SGA y obtienen un ROI a corto o medio plazo que justifica la inversión.

La comunicación automatizada entre el sistema de gestión de almacenes y el sistema RFID de etiquetado permite tener el control en todo momento de la mercancía en almacén. 

Desde el primer momento se ahorra tiempo y dinero, ya que los stocks pueden ser muy precisos y ajustados a la necesidad real, evitando las temidas “roturas” que impiden emitir productos y que tanto daño pueden hacer en la imagen de la empresa y en la confianza de los clientes. 

El SGA, una solución necesaria y amortizable

Con una demanda que no deja de crecer, cada vez más empresas son conscientes de la necesidad de implementar un SGA ajustado a sus necesidades, que mejore su gestión logística y les aporte ventajas competitivas. 

¿Es tu caso? Si te estás planteando implementar uno de estos sistemas es importante que recibas asesoramiento profesional. Para eso puedes ponerte directamente en contacto con nosotros o rellenar este sencillo cuestionario para que podamos orientarte mejor.

Supply Chain Management

¿Qué es el Supply Chain Management (SCM) y cómo se relaciona con la logística?

Es relativamente habitual que estos dos términos se utilicen indistintamente o se confundan en algunos contextos. Pero Supply Chain Management y logística, aunque son conceptos cercanos, no significan lo mismo.

Para despejar dudas, hoy vamos a ver en qué consiste cada uno.


Supply Chain Management vs. logística

Cuando hablamos de Supply Chain Management (SCM) nos referimos al conjunto de procesos que implica el flujo de suministros a una empresa, y abarca desde el aprovisionamiento de materias primas para la fabricación de un producto hasta su entrega al cliente final.

SCM implica, por tanto, los procesos de provisión, producción y distribución, y requiere una coordinación perfecta entre todos los eslabones de la cadena. Solo así se puede garantizar un funcionamiento ágil y flexible para adaptarse a la demanda y con costes ajustados. 

¿Y a qué nos referimos cuando hablamos de logística?

La logística forma parte del SCM. Se ocupa de una parte de las tareas, las que tienen que ver con:

  • La gestión eficiente del almacenamiento de mercancías.
  • La organización y ejecución del transporte, en todas las fases de la cadena.
  • La planificación de la distribución hasta el último punto o cliente final.

El éxito de una empresa depende mucho de un SCM eficiente, planificado de forma profesional y muy bien coordinado con todas las aplicaciones de la logística, que vemos a continuación.


Tipos de logística en la cadena de suministro

Hablamos de logística en singular, cuando lo cierto es que existen diferentes tipos de logística, en función de la actividad. Las principales son estas:

Logística de aprovisionamiento

Es el conjunto de operaciones orientadas al control del abastecimiento de un almacén. La logística de aprovisionamiento se ocupa de organizar la relación con los proveedores y la recepción de mercancías, velando por la optimización de costes.

Puede tratarse tanto de suministros de materias primas necesarias en la fase de producción como de productos manufacturados listos para ser expedidos al cliente final.

Logística de producción

Se ocupa de optimizar todas las fases que llevan a conseguir el producto final, es decir, toda la fase productiva: desde que se reciben los aprovisionamientos de materias primas, pasando por las transformaciones necesarias hasta que pasa a la siguiente fase de distribución.

Uno de sus objetivos es que el tiempo que transcurre entre que se recibe una orden de producción y se obtiene el producto, sea el menor posible.

Logística de distribución

Desde el momento en que tenemos el producto elaborado hasta que llega al cliente final, está en manos de la logística de distribución. 

En este momento entran en juego distintos canales de distribución, por lo que se requiere un enorme esfuerzo de coordinación entre todos los intermediarios y un correcto seguimiento de las mercancías.

Logística inversa

Se ocupa de todos los procesos de retorno de mercancías. Puede tratarse de embalajes o envases que se recuperen para reciclaje, también excesos de stock, o productos devueltos por clientes.

Logística ambiental

Es una rama que trata de que los procesos logísticos sean sostenibles y tengan el menor impacto posible en el medio ambiente.

En este tipo de logística se encuadrarían actividades como la medición de la huella de carbono de los procesos o los empaquetados ecológicos.


3 beneficios de una buena coordinación entre el SCM y la logística en una empresa

Proveedores, transportistas, administrativos, operarios de almacén… La gestión de la cadena de suministro abarca infinidad de detalles. Para que funcione de manera eficiente la coordinación con las tareas logísticas es fundamental. 

Un buen management supone:

  1. Mejorar los tiempos. Una correcta gestión del SCM ayuda a que la parte logística optimice el tiempo invertido en mover las mercancías, haciendo una correcta previsión de stocks y estableciendo una comunicación eficiente con los proveedores.
  2. Reducir necesidades de almacenamiento. El almacenamiento es una de las partes más costosas de toda la cadena logística. Por tanto, una buena gestión evitará que el almacén acumule mercancía obsoleta o de dudosa salida, ya que la provisión de mercancía se ajustará lo máximo posible a la demanda. Un buen software de gestión de almacén (SGA) es imprescindible. 
  3. Eliminar errores. El correcto flujo de información entre los distintos eslabones es clave para tener el control de la cadena en todo momento. Así, es posible evitar pérdidas de material, deterioros y fechas vencidas.

El SCM aplicado a los distintos tipos de logística ayuda a obtener la mayor rentabilidad posible entre beneficios y costes. Las empresas son conscientes y por eso la demanda de profesionales en este sector no ha dejado de aumentar en los últimos años.


¿Cómo optimizar el Supply Chain Management de tu empresa y la gestión logística?

Hoy por hoy, cualquier empresa que quiera mantenerse en un alto nivel de competitividad, debe asegurarse de que la cadena logística funciona sin errores y con el mínimo consumo de recursos. 

Si necesitas revisar la gestión de la cadena de suministro en tu empresa y su coordinación con las diversas tareas logísticas, nuestro consejo es que no des vueltas. Para ganar eficiencia, lo mejor es que te dejes asesorar por profesionales. Y cuanto antes, mejor.

Nosotros podemos analizar las necesidades específicas de tu empresa y proponerte soluciones ajustadas. Solo tienes que ponerte en contacto con nosotros y te asesoramos sin compromiso.